Miguel Mendez Rodulfo: Colectivos de malandros

No otra cosa es este régimen. La composición dirigencial de este gobierno es efectivamente el de un cuerpo de forajidos. Se comportan como desadaptados, son bandoleros y piensan como psicópatas.  Los méritos para formar parte de este gobierno no son académicos, no tienen que ver con la especialidad y el estudio, ni tampoco tienen que ver con el análisis y la reflexión sobre los grandes problemas del país. La credencial para ser parte del equipo gubernamental del actual desgobierno es poseer un prontuario abultado. Elías Jaua es prueba fehaciente de ello: el canciller se enorgullece de su pasado como encapuchado, más que de ninguna otra cosa. Todos recordamos que en los años 90 la zona de Las Tres Gracias, de la UCV, todos los jueves en la tarde era tomada por grupúsculos armados que se dedicaban a quemar vehículos de carga de alimentos y mercancías, pero también de unidades del sistema Metrobús. Estos encapuchados que asolaban la paz de la UCV, en un momento político de relativa calma en el país, eran integrados por Jaua. Eso fue así durante años. El vandalismo ocurría los jueves en la tarde, porque los viernes tenían parranda.

Este mismo personaje habla como canciller, frente a la prensa internacional, sobre la necesidad de poner orden y contrarrestar las protestas estudiantiles mediante la utilización de los medios represivos de que dispone el Estado. Ya no se acuerda el encapuchado de las decenas de vehículos quemados en una época en que no había los sobrados motivos que hay ahora para protestar. Otro ilustre miembro del alto gobierno, Francisco Ameliach, ha colocado en su Tweet: “Unidades de Batalla Chavistas, a prepararse para el contra ataque fulminante. Diosdado dará la orden. #Gringos y fascistas, respeten” El resultado de tal arenga fue la muerte de Génesisis y la pérdida del ojo de Geraldine, a manos de los colectivos delincuenciales y furiosos que están pagados por el régimen. Si esto no es el comportamiento de un malandro, no sé entonces que será.

El régimen sacó a NTN 24 del aire el día 12 de febrero y se dispone a eliminar de la oferta de TV por cable a CNN, pero el presidente de Conatel habla de que en el país hay libertad de pensamiento y de expresión, mientras estrangulan a los periódicos con la falta de papel, e intimidan a los medios complacientes para que no se comunique lo que ocurre realmente en el país. En tanto Vladimir Villegas se queja amargamente de la manera como la antigua Globovisión conducía su línea editorial, mientras que alaba la cobertura actual de los hechos, y todo esto lo dice ante un medio como CNN, que dispuesto a decir la verdad, da oportunidad a ambas partes, pero no edulcora las noticias para favorecer al gobierno como quiere Villegas.

Este gobierno de bandoleros tiene a la mentira como consigna. Su especialidad es adulterar los hechos de una manera impúdica, tal como decir que en la marcha organizada para la entrega de Leopoldo había 8.000 personas, cuando había 500.000 o más. El tono de guapetón de barrio que usa regularmente Maduro; las amenazas públicas a un escritor, lo que constituye un acto de intimidación y de abuso de poder; la falta de majestad presidencial en sus cadenas, evidencia el poco respeto que tiene por el cargo que ostenta. Esto, sin más, es un comportamiento impropio de un Jefe de Estado, pero es lo que caracteriza al subarrendador de Miraflores. El diálogo que el gobierno ofrece es sólo un garrote. Bashar al-Asad, acaba de conminar a Maduro a que no se rinda al terrorismo. Él que tiene 150.000 muertos a cuestas, sabe lo que dice. Yanukovich, esperó 3 meses para arremeter contra las manifestaciones, pero cedió a éstas, mientras que Maduro las atacó desde el mismo comienzo con los colectivos armados y ahora pretende bombardear ciudades. ¡Dios nos ampare de un destino como el de Siria!