Yanukovich denuncia un golpe de Estado, la oposición se hace fuerte en Kiev

El presidente Viktor Yanukovich denunció el sábado un “Golpe de Estado” y rehusó dimitir, poco después de que la oposición se hiciera con cargos clave en Kiev y el parlamento aprobara la liberación inmediata de la encarcelada líder opositora Yulia Timoshenko.

(foto AFP)

“Hay un golpe de Estado en el país. No tengo la intención de presentar mi dimisión. Soy un presidente electo legítimamente. No tengo la intención de irme del país”, declaró Yanukovich, desde Jarkiv, en el este de Ucrania.

El presidente, alejado de la capital Kiev, aseguró que hará “todo para evitar un baño de sangre”. Más de 80 personas murieron entre martes y jueves en Kiev en enfrentamientos entre policía y manifestantes.

Yanukovich calificó además de “ilegítimas” las decisiones adoptadas en las últimas horas por el parlamento, que votó este sábado una resolución para liberar “inmediatamente” a Timoshenko, líder de la Revolución naranja prooccidental de 2004, y exprimera ministra.

Poco antes, la mano derecha de Timoshenko, Olexander Turchinov, fue elegido presidente del parlamento ucraniano, donde reemplazó a una persona del entorno de Yanukovich, que había dimitido por la mañana.

“Nuestro objetivo es reanudar el funcionamiento de las instituciones. El parlamento me ha encargado de coordinar la actividad del gobierno y de estabilizar la situación”, aseguró Turchinov.

El parlamente designó asimismo a otro allegado de Timoshenko, Arsen Avakov, como ministro del Interior interino.

-Policía “al lado del pueblo”-

Previamente, la policía ucraniana había declarado estar “al lado del pueblo” y compartir sus aspiraciones “a cambios rápidos”, en un comunicado publicado en nombre de todos los efectivos del ministerio del Interior en su página web.

Por su parte, el ejército ucraniano anunció que “no se involucrará de ninguna manera” en la crisis, indicó el ministerio de Defensa en un comunicado.

Yanukovich ya había abandonado Kiev y se encontraba en la ciudad de Jarkiv, en el este rusófono de Ucrania, donde su gobierno tiene apoyo político, a diferencia de lo que ocurre en el oeste del país.

Un congreso de las regiones ucranianas prorrusas fue precisamente inaugurado este sábado en Jarkiv, en presencia de diputados y gobernadores rusos. Este congreso cuestionó la “legitimidad” del parlamento de Kiev, asegurando que trabaja “bajo la amenaza de las armas”

Además, alrededor de 10.000 partidarios del presidente Yanukovich –que no participa en el congreso– se congregaron frente al lugar donde se celebra con pancartas en las que se leía “Los mineros de Donbass contra el extremismo” o “estamos en contra del fascismo”.

La crisis en Ucrania –país de 46 millones de habitantes, escindido entre un oeste proeuropeo y un este prorruso– empezó en noviembre, cuando el gobierno decidió suspender súbitamente las negociaciones de asociación con la UE y estrechar las relaciones económicas con Rusia.

Rusia, aliada de Yanukovich, denunció este sábado la actitud de la oposición ucraniana tras un acuerdo suscrito la víspera con la oposición.

“La oposición no solamente no ha cumplido una sola de sus obligaciones sino que tiene ahora nuevas exigencias, y se somete a los extremistas armados (….) lo que representa una amenaza para la soberanía (…) de Ucrania”, declaró el ministerio ruso de Exteriores en un comunicado.

Dicho acuerdo prevía importantes concesiones de parte de Yanukóvich, bajo la creciente presión de los europeos: elecciones presidenciales anticipadas, la formación de un gobierno de unidad nacional y el regreso a la Constitución de 2004, que le otorga más poderes al parlamento.

– Resolución para que dimita Yanukovich –

Uno de los líderes de la oposición, Vitali Klitschko, había pedido el sábado por la mañana ante los diputados “adoptar una resolución que exija que Yanukovich presente su dimisión”.

Varios periodistas de la televisión Kanal 5 afirmaron que entraron sin dificultad en la residencia de Yanukovich, habitualmente muy vigilada, en la periferia de Kiev.

La AFP constató por su lado que había manifestantes a unos 50 metros de la entrada de la presidencia en el centro de la capital. Se trata de un lugar también sometido habitualmente a una estricta vigilancia.

Todos estos acontecimientos dejaban la impresión de que un vacío de poder se instalaba en la capital de este país ex soviético, sumido en su peor crisis desde que se independizara de Moscú en 1991, tras la caída de la Unión Soviética.

“Exigimos unas presidenciales anticipadas antes del 25 de mayo”, pidió Klitschko ante la Rada (parlamento), en un ambiente electrizado.

Entretanto, en el Maidan (plaza de la independencia de Kiev), transformado casi en zona de guerra desde hace tres meses, miles de personas seguían congregadas el sábado por la mañana.

“La gente no quiere irse del Maidán hasta que Yanukovich no se vaya del poder”, explicó horas antes Oleg Bukoyenko, un residente de Kiev de 34 años.

“Celebrar elecciones en diciembre no es suficiente, (Yanukovich) debe irse inmediatamente. Si no podría terminar como Gadafi o Ceausescu”, agregó. AFP