“Vivimos con miedo y presos en las Torres de El Saladillo”

Américo Torres
Américo Torres

“Estamos viviendo en zozobra, con miedo de salir, presos en las propias torres y nuestros apartamentos. Las torres parecían una zona de guerra en la madrugada y durante el día de hoy (miércoles) también. Pero esto no es solamente por lo que pasó esta madrugada, sino durante estas dos últimas semanas”, contó un vecino de la torre Porlamar (verde) del conjunto residencial Torres del Saladillo.

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Desde la madrugada de este miércoles, comenzaron las cacerolas desde lo alto de los edificios, situados en la avenida Padilla. “A las 12:00 de la medianoche comenzaron a sonar las ollas, eso fue toda la madrugada, aquí nadie pudo dormir. Desde arriba lanzaban objetos también. Pero a las 4:00 de la madrugada la policía se metió en esta torre (la verde) y solo escuchábamos perdigones, vidrios cayendo y la gente gritando”.

“En ese momento los que están con los disturbios comenzaron a cerrar los portones para que no siguieran entrando policías y desde las azoteas lanzaron molotov (…)”, indicó una vecina de la torre Barcelona (azul). Las vidrieras del lobby quedaron todas destrozadas.

“Esta mañana los que están con los disturbios, que también son vecinos, no nos dejaban salir de los edificios, yo iba a trabajar; otro vecino me iba a dar la cola, y tuvo que saltarse una cerca para poder salir del complejo hasta el estacionamiento y buscar su carro”, agregó.

Al mediodía, el ambiente se tornó más tenso en las adyacencias de las torres pues un grupo de los manifestantes que marchó desde la plaza La República hasta el Ministerio Público se trasladó hasta las inmediaciones de las residencias.

Con piedras y botellas se enfrentaron al contingente del Cuerpo Bolivariano de Policía del estado Zulia (Cbpez) que se encontraba en la zona y les respondió al ataque con lacrimógenas y perdigones. Una joven estudiante de gerencia de recursos humanos de la “José Gregorio Hernández” resultó herida de perdigón en el intercostal izquierdo.

En horas de la tarde de este miércoles, trascendíó de dos heridos de bala que ingresaron a la clínica La Sagrada Familia, en Amparo, de nombre Luis Miguel Núñez y otro en el hospital Clínico. Núñez reside en este conjunto residencial y se conoció que fue sometido a una intervención quirúrgica de emergencia.

Este miércoles, los accesos vehiculares al conjunto residencial fueron bloqueados por seguridad, pues los enfrentamientos seguían. En la azotea de tres de las cuatro torres, que conforman el conjunto residencial, habían grupos de personas con los rostros tapados lanzando bombas molotov, piedras y botellas hacía abajo, situación que fue respondida por los funcionarios policiales con bombas lacrimógenas y perdigones.

“Algunos apoyan a los que están protestando, la mayoría no apoyamos eso, no nos dejan dormir, eso no es tranquilidad para nadie, no tenemos paz ni tranquilidad (…) Queremos que dialoguen con los policías”, expresó.

Una funcionaria pública, que vive en uno de los edificios, contó que en la mañana cuando intentaba salir a laborar se encontró con una de las protestantes y les preguntó que cuándo iban a “bajar la guardia”, pero la respuesta de la muchacha, que no supera los 20 años, según explicó la vecina la sorprendió.

“Me contó: ‘Mi mamá me dice que suba, pero yo estoy aquí luchando y que la idea es que nadie salga para sus trabajos y colegios’. La gente pareciera que tuviera el suiche pasado y no razonara, porque una cosa es protestar, pero respetando el derecho del otro”, refirió la vecina de las torres del centro de la ciudad.

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