Mauricio Moros: OEA, circo sin público es un ensayo de payasos

Mauricio Moros: OEA, circo sin público es un ensayo de payasos

mauricio moros opinion

De acuerdo a cifras emitidas por la Fiscalía General, en Venezuela, luego de 37 días de protestas contra el gobierno de Nicolás Maduro se registran 31 muertes, 461 heridos y 1854 detenidos, estadísticas a las que se deben agregar 59 casos de tortura documentados por el Foro Penal Venezolano, organización que ha asumido la labor que debería ejercer la Defensoría del Pueblo, y a la que en algún momento de esta historia tendremos que concederle nuestro mas profundo y sincero respeto, reconocimiento y agradecimiento por la labor prestada.

Ante esta contundente y preocupante realidad, estaba pautada para el día de hoy la evaluación de la crisis política venezolana en el seno de la “oea” (para ser francos le sobran las mayúsculas), y por invitación de la delegación de Panamá se le iba a ceder un espacio de intervención a la Diputada María Corina Machado, quien a su vez iba acompañada de un representante del glorioso movimiento estudiantil y por la madre de una de las víctimas de la violencia; ello con el objeto de permitir a esa organización de Estados conocer el otro lado de esta historia, el lado de los que disiente del gobierno de Venezuela y de sus instituciones, el lado de los que han sido tildados de “golpistas” y “fascistas”, el lado de los castigados por la represión, el lado de los marginados comunicacionalmente, el lado de los torturados y desaparecidos, el lado de los que son considerados enemigos del gobierno y de sus colectivos, el lado de los que creen estar del lado correcto de la historia; nuestro lado.





Sin embargo, cuando se prestaba a dar inicio la mencionada discusión, la delegación de Nicaragua propuso dar a la sesión el carácter de privada, es decir, sin la cobertura de los medios de comunicación, limitando el contendido del debate al escaso núcleo de los presentes; así porque sí, sin justificación o motivación aparente, sólo apelando a que los Estatutos y Reglamento de la “oea” contemplan esa posibilidad (aunque una buena razón podría ser que desde hace dos semanas atrás Nicaragua puede presumir de contar con una planta de energía eólica, por un valor de 90 millones de dólares, que Venezuela no tiene, pero que fue construida con fondos venezolanos), dando paso a un debate cargado de rigurosos formalismos entre las delegaciones a favor de apoyar la moción de hacer la sesión privada y los que defendían mantener su carácter público, como ordinariamente es. Finalmente, tras votación, fue aprobada la iniciativa nicaragüense (tutelada por el trinomio Maduro-Cabello-Castro) con 22 votos a favor, 11 en contra y una abstención.

A favor de la censura, además de Venezuela (primer interesado) y Nicaragua (postulante), votaron los países que han adoptado la franquicia Neo-Totalitaria del Socialismo del Siglo XXI: Argentina, Bolivia, Ecuador, El Salvador y Uruguay; el resto -sin ánimos de desmerecer a ningún Estado y mucho menos a sus pueblos-, son Islas del Caribe o naciones cuyo producto interno bruto (PIB) hacen inferir con meridiana claridad que el brazo petrolero venezolano y su importancia geopolítica en la región son demasiado pesados para llevarles la contraria, en especial cuando para el Madurismo no apoyarlos irrestrictamente equivale a pasar al bando enemigo y quedar fuera de los beneficios del oro negro: Dominica, Grenada, Antigua y Barbuda, Guyana, Haití, Jamaica, República Dominicana, St. Kitts y Nevis, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Surinam, Trinidad y Tobago, Belice, Bahamas. Barbados fue el único voto salvado.

Cerrando el cuadro votó por discutir el tema en la oscuridad Brasil, cuyo delegado puso la nota vergonzosa al señalar como excusa de su dictamen que se buscaba evitar convertir la sesión en un circo, en alusión a la intervención de María Corina Machado, aunque su intento fue baldío, ya que la payasada circense llegó de boca de la delegada venezolana al votar “con transparencia total, sesión privada”, haciendo reír a los presentes, lo que de un tiempo para acá ha sido un denominador común de nuestra política exterior.

A favor de la coherencia votaron Chile, Colombia, Costa Rica, Estados Unidos de América, Guatemala, Honduras, México, Paraguay, Perú, Canadá y, sin lugar a dudas, Panamá. Señalo este grupo como el de la coherencia no por simpatizar con su voto, sino por la sencilla razón que resulta incoherente debatir sobre la violación de derechos humanos en Venezuela, entre los que figuran la libertad de expresión y el derecho a la información, restringiendo estas garantías, precisamente en el seno de la “oea”, organización que cuenta incluso con una Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) dado que juzga el respeto de estos derechos como un pilar fundamental de la democracia. Para ilustrar la situación, es como invitar a los promotores de una asociación de protección de animales a discutir su misión y visión en una corrida de toros.

En resumen, a primeras luces pareciera un éxito Continental del Madurismo sobre el pueblo y los factores políticos venezolanos que ansían decir al mundo que pasa en Venezuela desde su punto de vista, no obstante, analizado con detenimiento, podríamos estar ante una victoria pírrica, como diría el propio Hugo Chávez.

La primera ocasión en que Panamá propuso ante la “oea” discutir la situación de Venezuela fue el 07 de marzo del año en curso, obteniendo como resultado el rechazo de la propuesta, y la emisión de un comunicado reconociendo el “intento de diálogo por parte del gobierno venezolano para resolver la crisis”, resolución que contó 29 votos a favor y 3 en contra: Panamá, Estados Unidos de América y Canadá. Hoy, 14 días después, la misma moción gana 8 adeptos: Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, México, Perú y Paraguay, lo que conlleva a pensar que la arremetida en la represión, el deseo de allanar la inmunidad parlamentaria de la Diputada Machado y la cacería de brujas de Alcaldes en Venezuela no ha pasado desapercibida ante la comunidad internacional.

Por otra parte, seamos sinceros, todos conocemos en mayor o menor media la noción de lo que la Diputada Machado iba a exponer ante los países de la “oea”, y si no, estoy seguro que a través de medios internacionales ella y otros voceros van a reforzar ese contenido. En efecto, ya circula en redes sociales el magnifico soporte audiovisual preparado para la ocasión, de allí que la censura será fácilmente burlada. Lo que sí quedó en flagrante evidencia fue el miedo del Madurismo a debatir, de dar tribuna pública a políticos de oposición y en especial al movimiento estudiantil, que no tiene ningún rabo de paja y que ha ganado cada batalla que se ha propuesto al gobierno nacional.

Hoy mostraron al mundo su obsesión por controlar la información, de vender y adoctrinar sólo con su visión de los hechos y manipular la realidad. Pretenden, como lo hacen con sus seguidores y la hegemonía de medios de comunicación que han alcanzado, que el mundo sólo tenga acceso a la versión e información de la Cancillería venezolana y su diplomacia barata (o mas bien cara porque toca comprar cada voto); ello debe constituir una señal de alarma a los países del mundo sobre el alcance que la renta petrolera venezolana tiene sobre la conciencia de gobiernos que tarifan su indiferencia; estamos a tiempo, puede llegar el día en que sea muy tarde desmontar este club de neodictadores, o que el costo sea demasiado alto para la sociedad Latinoamericana.

Aprovechemos que la inexperiencia del Madurismo y su afán de confrontar siempre en bandos, de hacer de todo un plebiscito “conmigo o contra mi”, presionó a los miembros de la “oea” a elegir de que lado están. En este momento Chile, Colombia, Costa Rica, Estados Unidos de América, Guatemala, Honduras, México, Paraguay, Perú, Canadá y Panamá dieron un espaldarazo a los estudiantes, a la oposición y a la democracia venezolana, dirijamos a ellos nuestro grito de ayuda; todos, salvo Estados Unidos de América, han suscrito el Estatuto de Roma y están legitimados para denunciar a los miembros del gobierno de Venezuela incursos en delitos de genocidio y lesa humanidad ante la Corte Penal Internacional, hagamos llegar a ellos, por medio de los mecanismos adecuados, las pruebas de la represión, la tortura y la muerte que está ejerciendo la Dictadura venezolana. Ante la injusticia en suelo patrio debemos buscarla donde “La Haya”.

Abogado venezolano con experiencia en derecho electoral y administrativo @mmoros