Las ventas siguen bajas en Barcelona

En el boulevar 5 de Julio de Barcelona la mayoría de las tiendas están llenas de ropa y no precisamente porque haya frecuencia en distribución de mercancía. eltiempo.com.ve / Elisa Gómez

(foto Rafael Delgado)
(foto Rafael Delgado)

Los encargados comentaron que todavía están trabajando con las prendas que pidieron a finales del año 2013, pues aseguran que las ventas han disminuido muchísimo en los últimos meses.

“La situación del país nos ha afectado bastante, esta­mos sobreviviendo. Un día vendemos y en otros sólo venimos a cumplir horario porque no sale nada. Ahorita la gente está pendiente es de comprar comida donde la consiga”, dijo la encarga­da de un local en el centro comercial La Llovizna.

Co­mentó que ya no se pueden dar el lujo de contratar un amplio personal porque lo que tienen sólo alcanza para cancelar su sueldo y el de una vendedora. Indicó que desde agosto del 2013 no surten el local.

Una señora que se identifi­có como Alba Ramos, en­cargada de la tienda Nancy Fashion, dijo que ahorita no están vendiendo nada.

Antes contrataba a más de 20 empleados y actualmente tiene sólo dos, porque las bajas ventas la obligaron a eso.

“No puedo tener tanta gente aquí trabajando si no voy a tener como pagarles”.

Comentó que desde octubre no adquiere mercancía por dos motivos: uno porque aún le queda bastante ropa del año pasado y otro porque las divisas para comprar lo im­portado, están un poco difícil de conseguir.

Agregó que la “mala racha“ está desde el 2013. Recuerda con tristeza que la temporada de diciembre fue muy mala, no vendió la ropa como lo hacía en años anteriores.

El 2014 ha sido malo

Todos los encargados y empleados de las tiendas de ropa en Barcelona están de acuerdo en que las ventas han bajado, porque las per­sonas se están limitando sólo a adquirir los alimentos de la cesta básica.

Otros piensan que además de las prioridades que tienen los venezolanos en cuanto a comida se refiere, también existe el problema de que no hay a quién comprarle la mercancía.

Comentan que los proveedores no han podido adquirir las prendas impor­tadas por los problemas para conseguir las divisas.

Mien­tras que la ropa nacional unos dicen que está por las nubes y otros ni siquiera se atreven a averiguarlo.