Nace en Argentina un frente de centroizquierda para vencer al kirchnerismo

Nace en Argentina un frente de centroizquierda para vencer al kirchnerismo

Un frente de centroizquierda, que incluye socialistas, socialdemócratas y socialcristianos, será lanzado este martes en Argentina con el objetivo de agrupar a gran parte de la oposición y derrotar al aún no definido candidato de la presidenta Cristina Kirchner en vistas a las elecciones de 2015.

Josefa SUAREZ/AFP

El Frente Amplio Unen (FAU) es una alianza electoral conformada por ocho fuerzas políticas que en agosto de 2015 dirimirá en elecciones internas entre cinco presidenciables un candidato no peronista que podría significar el fin del ciclo que se inició en 2003 con el fallecido expresidente Néstor Kirchner.





UNEN

El socialista Hermes Binner, Fernando ‘Pino’ Solanas (Proyecto Sur), Elisa Carrió (Coalición Cívica) y Ernesto Sanz y Julio Cobos (Unión Cívica Radical, UCR) lideran la coalición.

“Las encuestas señalan que existe claramente una sinergia muy interesante entre los precandidatos del FAU, pero se necesita definir una estrategia electoral inteligente que convenza a los votantes de que se trata del mismo espacio”, dijo a la AFP el analista Federico Aurelio.

El director de la consultora Julio Aurelio/Aresco.com, precisó que actualmente el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, cercano a Kirchner, y el precandidato presidencial de centroderecha Sergio Massa -peronista disidente- lideran las preferencias de los votantes.

Detrás aparecen los precandidatos del FAU Binner, Carrió y Cobos: “Ninguno de ellos reúne el voto de los otros dos. Pero cuando se habla de una coalición se supera el voto individual y llega a más de 20 puntos y alcanza el nivel de Massa”, señaló el sociólogo.

El flamante frente se proyecta así como uno de los actores que puede disputar el escenario de balotaje que los consultores prevén como inevitable en las presidenciales de 2015.

La convergencia de esta alianza de ‘no-peronistas’ coincide con la segmentación oficialista y la ausencia de un sucesor definido para el ciclo kirchnerista.

– Discrepancias tempranas –

Antes aún del lanzamiento del FAU, se generó la primera controversia respecto de una eventual alianza con Propuesta Republicana (PRO-derecha), del alcalde de Buenos Aires, el magnate Mauricio Macri.

“El FAU no es un frente testimonial, sino que busca gobernar Argentina” y para ello hay que “tener amplitud, una mirada de construcción colectiva de fuerzas”, opinó Ernesto Sanz, presidente de la socialdemócrata UCR, sin cerrar ninguna puerta.

La idea disgustó a otros dirigentes del espacio, entre ellos al senador ‘Pino’ Solanas, cineasta de profesión.

“Proyecto Sur tiene la bandera de la coherencia política y después de haber hecho dos campañas enfrentando al PRO y al Gobierno Nacional ¿qué puede decir hoy el votante si nos aliamos con el macrismo? Sería una payasada y este tipo de piruetas nosotros no las hacemos”, afirmó el director de la exitosa película “El Exilio de Gardel” (1985).

Según el analista Aurelio, “la potencial alianza FAU-PRO no tiene la sinergia requerida para posicionarse. Requeriría mucho esfuerzo comunicacional para que el electorado pueda comprender sus ventajas”.

El reelecto alcalde Macri tiene una muy buena aceptación en el electorado capitalino, tradicionalmente antiperonista, pero no logra conformar una plataforma nacional que le permita allanar el camino hacia la Casa Rosada.

Este heredero de una acaudalada familia dijo la semana pasada, cuando sindicatos opositores a la presidenta convocaron con éxito a un paro nacional, que se trataba “de una interna peronista”.

Pero la analista política Graciela Römer, directora de la consultora homónima, advirtió a la AFP que “el sistema político argentino hace ya décadas que no termina de ser una interna peronista”, en referencia al movimiento de masas argentino creado alrededor de la figura de Juan Perón, que marcó la historia política del país desde mediados de la década de 1940, dando pie a fracciones de izquierda, centro y derecha en su interior.

Massa, que cuenta con el apoyo del poderoso sindicalista Hugo Moyano, líder de la central obrera que se alejó de Kirchner, se erige como quien puede agrupar a los peronistas críticos y desencantados con el gobierno.

En el oficialismo, pelean un lugar para suceder a Cristina Kirchner, además de Scioli, el influyente jefe de Gabinete Jorge Capitanich, el gobernador de Entre Ríos (centro-este) Sergio Uribarri y el ministro de Interior y Transporte, Florencio Randazzo.