Carbonorca: otra de esas historias de destrucción “robo-lucionaria” por @damianprat

Foto arc

La dolorosa muerte del dirigente sindical y amigo Emilio Campos ha colocado en el primer plano noticioso a una de las estatales de la industria integrada del aluminio de Guayana:  Carbonorca, productora de ánodos de carbón, pieza fundamental para que Venalum y Alcasa puedan hacer funcionar sus celdas de reducción electrolíticas donde se hace el aluminio.  Usualmente, Carbonorca queda opacada delante de sus “hermanas” Venalum y Alcasa e incluso tras Bauxilum.  Es la de menor tamaño, unos 700 trabajadores y en realidad es una empresa que podríamos llamar “auxiliar o complementaria”.  No obstante, en su creación, unos 30 años atrás había un plan estratégico de desarrollo industrial que nos haría menos dependientes del rentismo petrolero:  era darle soporte en los indispensables ánodos de carbón (potenciadores de la energía eléctrica en las celdas) a los proyectos de ampliación de Alcasa (V Línea)  y Venalum (VI Línea)  así como a varios proyectos de capital privado o mixto de industrias transformadoras de aluminio.

La “revolución”, como en tantas cosas, paralizó todos aquellos proyectos y -como bien sabemos- disminuyó terriblemente la capacidad de Alcasa (menos 75%) y Venalum (menos 70%) en lugar de ampliarlas.  Eso fue, adicionalmente,  un golpe directo al corazón de Carbonorca.  Le quitó toda la fuerza de su futuro.   En 2008 y 2009 resurgió otro proyecto (puesto que ya venía planteado de años atrás), interesante y útil que le daba un nuevo aliento de progreso a Carbonorca y era una solución importante a dos asuntos hasta vitales para el país.  Se trataba de instalar una planta calcinadora de coque (para lo cual en Carbonorca están las condiciones) para transformar el coque petrolero, subproducto indeseable y altamente contaminante, de los “mejoradores” del petróleo pesado de la Faja del Orinoco, en coque metalúrgico, indispensable en las industria del aluminio y del acero que actualmente se adquiere importado. Dos “pájaros” de un tiro:  producir ese coque, incluso para exportar y eliminar las horribles montañas contaminantes que se acumulan en el norte de Anzoátegui.

Ese proyecto fue entusiastamente defendido por las “mesas de trabajo del control obrero” cuando muchos trabajadores se ilusionaron y creyeron en lo que en realidad era un engaño manipulador del “comandante (que aún no era) eterno” de hacerles creer que iban a construir un “socialismo de control obrero y poder popular”.  En el “Plan Guayana Socialista 2009-2019” está ese proyecto como alta prioridad.  El gobierno jamás hizo nada. Ni el mas mínimo paso para avanzarlo.  Por el contrario, a mediados de 2008, en un Aló Presidente, Chávez asumió la “idea” plasmada por el ministro Giordani en su libro “Impresiones de la cotidiano” de “cerrar algunas plantas industriales de Guayana”.  La excusa fue “la contaminación”.   A partir de allí las provocaciones fueron consistentes contra los trabajadores y su sindicato.  Todo indica que el plan era provocar una huelga que le sirviera al gobierno para cerrar Carbonorca pero culpando a los trabajadores y a algún “plan desestabilizador”.

Ese fue uno de los grandes méritos de Emilio Campos como dirigente y del equipo de SutraCarbonorca:  nunca dejaron de luchar  -incluyendo paros y protestas de calle- reclamando por el rescate e inversiones para la empresa junto con sus legítimas reivindicaciones, pero al mismo tiempo sin caer en la tentación de la “huelga indefinida” que era lo que necesitaba el gobierno para aplicar su “golpe”  con menos costo político, sino señalando a un culpable.   Muchas veces lo comentamos y analizamos con él.   Pero además de evitar las provocaciones, ese equipo de luchadores sindicales logró unir y sumar a muchos de aquellos que eran o fueron chavistas para poner siempre en primer plano la vida, la salud y el futuro de la empresa.

En nuestro libro, “Guayana:  El milagro al revés”  hay muchos mas datos y detalles de esa historia de destrucción robo-lucionaria.   Por ejemplo:  Carbonorca, en sus buenos tiempos, producía unas 190 mil tons/año de ánodos de carbón, llegando a exportar hasta un 20%.  Hoy su producción es casi cero y ocasionalmente unas 2 mil toneladas/mes. Abandonada, sin inversiones, sin proyectos de futuro.  “Obra y logros” de la “revolución”. Nunca tuvimos menos patria que hoy.

TIP  1:   Trabajadores del sector eléctrico.  Siguen su lucha con protestas de calle frente a los edificios sede de Corpoelec y en las oficinas de atención al cliente.  Acusan al ministro Chacón de torpedear todos los acuerdos con el ministerio del Trabajo.  La indignante lista de violaciones a sus derechos laborales y al incumplimiento de sus conquistas se une al desastroso estado de equipos e instalaciones.  “Casi diez mil trabajadores, casi todos profesionales, ganan apenas un salario mínimo”, nos dijo Francisco Alarcón de Suteeb.

TIP  2:   Maduro y Evo Morales, desde Bolivia, dicen que “EEUU quiere apoderarse del petróleo de Venezuela y agrede”.  El mismo día, en Londres,  Rafael Ramírez dice que Pdvsa  quiere venderle mas petróleo a EEUU tras los convenios con las transnacionales petroleras Chevron, Halliburton, etc.   Es demasiado ridículo el plan de hacerse las víctimas “de la agresión imperialista” mientras aumentan la dependencia petrolera con EEUU.

TIP   3:   Ramírez también anunció mas endeudamiento e hipotecar mas la producción petrolera futura.  Dice que China nos prestará otros 4 mil millones de dólares a cambio de petróleo a producir en los próximos años. O sea una parte creciente de la producción de los años finales de ésta década y de la siguiente no se podrá cobrar porque el dinero ya habrá sido (mal) gastado por este gobierno.

TIP  4:  Público & Confidencial radio.   Se cierra un ciclo.  Hasta este viernes estaremos saliendo por radio Fe y Alegría.   Al despedirnos, por decisión propia, reiteramos el aplauso, el reconocimiento y el profundo cariño por la institución Fe y Alegría y su inmensa obra educativa y social, a la que seguiremos apoyando en todo cuanto podamos. Haber estado en su institución de radio fue una experiencia enriquecedora y valiosa en éstos tiempos difíciles.  Creemos  -o esperamos-  haber sido útiles a Guayana y a su gente desde allí. Se cierra un ciclo.  Veremos si podemos abrir otro con nuevas proyecciones.   Lo seguiremos intentando ahora o mas adelante.

Público &  Confidencial

Damián Prat C

[email protected]

@damianprat (en twitter)

www.publicoyconfidencial.com