Gustavo Azócar Alacalá: Los 5 pecados de la oposición

thumbnailgustavoazocarAntes de que los radicales comiencen a hacerme papilla, y la directiva de la MUD me acuse de haber saltado la talanquera, quiero que quede bien claro: he sido, soy y seguiré siendo opositor al gobierno de Maduro. Jamás cambiaré mi posición frente a este gobierno. Pero ojo: soy opositor crítico. No me gusta la manera cómo se ha venido conduciendo en los últimos meses la coalición opositora venezolana. Siento que el gobierno de Maduro está muy mal. Pero creo que la oposición está peor. Por tal razón digo: o corregimos el rumbo opositor, o Maduro se quedará en Miraflores hasta el 2021.

En mi modesta opinión, estos son los cinco pecados capitales de las fuerzas opositoras venezolanas:

1.- NO HAY ESTRATEGIA: La oposición no tiene una sólida estrategia para enfrentar al régimen de Maduro. Hay por lo menos 10 estrategias distintas: la de Capriles; la de Leopoldo; la de María Corina; La de Ledezma; La de Henry Ramos, la de Julio Borges; la de Henry Falcón; la de Aveledo; la de los radicales y la de los estudiantes. Cada quien cree tener la solución al problema. Cada quien cree tener la varita mágica para acabar con este embrollo. Señores: necesitamos UN PLAN. Pero ojo: un solo Plan, no diez planes diferentes. Necesitamos una hoja de ruta que nos marque el camino a seguir.

El ciudadano de a pie no sabe a quién seguir: unos le dicen que la salida es la calle; otros le dicen que la salida son las elecciones presidenciales de 2019; otros le dicen que la salida es un referendo revocatorio; otros le dicen que la salida es una Constituyente; otros le dicen que la salida es adelantar las elecciones; otros le dicen que la salida son las parlamentarias de 2015; y no falta quien le diga que salida tiene color verde oliva.

Necesitamos definir un PLAN DE VUELO. Con objetivos a corto, mediano y largo plazo. Hay que dejar de seguir creyendo en pajaritos preñados y trabajar unidos por el logro de esos objetivos, sin agendas ocultas y sin cartas marcadas.

 

2.- NO HEMOS SUPERADO LA ATOMIZACION: Las fuerzas opositoras están fragmentadas. Para decirlo en términos populares, tenemos muchos caciques y muy poca tribu. La MUD jugó un papel muy importante en estos últimos años, pero se ha desdibujado con sus últimas acciones y su prestigio y credibilidad se encuentran en entredicho. Necesitamos reunificar a las fuerzas democráticas y RELEGITIMAR a nuestros líderes. Hay muchos líderes sociales y populares que no están dentro de la MUD porque lamentablemente, la MUD les ha cerrado sus puertas.

 

3.- NO ESTAMOS DEBILITANDO LOS PILARES DE APOYO: La lucha de las fuerzas democráticas no ha dado frutos, entre otras cosas, porque la misma siempre ha estado centrada en la cabeza visible del gobierno. Durante 14 años todos nuestros esfuerzos estuvieron dirigidos a atacar a Chávez, pero muy pocas veces atacamos sus bases de apoyo. Lo mismo ocurre ahora con Maduro. Nos hemos centrado en atacar a Maduro, pero no estamos atacando sus bases de apoyo y de sustentación. El ataque de las fuerzas democráticas debe enfocarse mucho más hacia los pilares de apoyo del régimen, antes que en la figura de Maduro. Si se caen los pilares de apoyo, también se caerá Maduro.

4.- NO HEMOS EVITADO LA VIOLENCIA: Soy de quienes cree que las protestas sociales son efectivas, siempre y cuando no sean empañadas por la violencia. No creo que quemar autobuses de transporte público nos gane el apoyo de la gente. Las protestas estudiantiles han surtido efecto, pero por sí solas no son suficientes. Además, el saldo ha sido muy alto: 42 muertos, 3500 detenidos, casi 200 estudiantes presos. Hay que retomar la protesta, pero darle a la misma contenido social: protestar por la falta de agua, por los apagones, por el mal estado de las carreteras, por la escasez de alimentos, por la falta de insumos en los hospitales, por la falta de medicinas o por la mala condición en que se encuentran las escuelas.   

 

5.- NO HEMOS AISLADO AL GOBIERNO: Una de las cosas que todavía no hemos logrado, a pesar de las protestas que se llevan a cabo en Venezuela desde el 4 de febrero de este año, es aislar al gobierno de Maduro. Buena parte de la comunidad internacional reconoce que el régimen de Maduro ha violado los derechos humanos, pero todavía hay muchos gobiernos que le siguen dando su apoyo. Muy poco hemos podido hacer en la OEA o en la ONU.  Aislar al gobierno significa disminuir su poder de influencia y su radio de acción.

En síntesis, creo que ya hemos cometido suficientes errores. Ha llegado el momento de hacer un mea culpa y corregir el camino. Estas líneas no son para juzgar a nadie. No andamos buscando culpables. Lo que andamos buscando es que se reconozca que las cosas no se han hecho bien y que estamos dispuestos a enmendar la plana para tomar el rumbo correcto.

 

San Cristóbal, 21 de junio de 2014