La costa empieza a bailar al ritmo de San Juan

La costa empieza a bailar al ritmo de San Juan

Foto El Periodiquito
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Una tradición muy arraigada en los pueblos costeros es la celebración de San Juan Bautista, una festividad de origen español que llegó a tierras venezolanas en tiempo de la colonización, publica El Periodiquito.
Inmediatamente después de participar del Corpus Cristi, ceremonia que la iglesia católica define como la adoración al santísimo sacramento del altar, los fieles se alistan para venerar a un hombre que antecedió a Cristo, lo bautizó en el río Jordán y murió por ser portador de la verdad divina del Mesías entre la humanidad.

Muchos de los habitantes del municipio Ocumare de la Costa de Oro, mantienen aún viva esta tradición y cada año se suman turistas a las actividades para rendirle tributo a San Juan Bautista.

Este domingo, pasadas las cuatro de la tarde continuaron las actividades previas con el robo del santo, el cual lo extraen de manera secreta de la sede principal ubicada frente a la plaza Bolívar del pueblo. De allí lo llevan a El playón donde inician el velorio con cantos de sirena y al ritmo del redoble de tambores.





El vicepresidente de la cofradía San Juan Bautista de Ocumare de la Costa, Adrián Pacheco, detalló que a las 7:00 pm los seguidores acuden a la misa que se realiza en El Playón y de allí salen bailando sangueo hasta llegar a la casa del santo ubicada en el mencionado sector.

Pacheco reseñó que al hogar del santo, este domingo en la noche llegaron otras imágenes de varias partes del estado Aragua, pues cada pueblo costero unido con localidades de La Coromoto, 23 de Enero, El Recurso, entre otras, dicen presente para unirse en un solo velorio.

Este lunes al amanecer todos los San Juan, trasladados de varias partes de la entidad son embarcados en lanchas desde el puerto pesquero de La Boca y los pasean por varios puntos de la costa aragüeña.
A todas estas, la tradición reza que nadie del pueblo sabe el paradero del santo, por lo cual a la 1:00 pm se reúnen en la morada principal del venerado y salen a buscarlo casa por casa hasta llegar a donde está embarcado. Allí continúa la festividad hasta horas de la madrugada.