Runrunes del martes 08 de julio de 2014

NelsonBocaranda-tendenciaALTO
Coyuntura roja:

¿Cómo llegamos a este instante? Sin ser experto en finanzas me atrevo a decir que este es el momento en que seguimos definiéndonos como un país petrolero, pero sin dólares ni opciones geopolíticas controladas por nosotros mismos para vender a futuro nuestro único producto de exportación. Todo luce tener nombre y apellido: el ex presidente Hugo Chávez Frías. El dueño con una única firma de todas las cuentas de la República. El dueño de todos los fondos. El dueño de todos los préstamos y regalos financieros a países que nada nos aportaron. El dueño de un gasto interno desproporcionado y orientado a soportar un ego desbordado y unos procesos electorales mediatizados por una ideología caduca.

El guiso Cencoex:

En lo que llaman la “subasta” Sicad Cencoex No.16-2014 supuestamente para “Materia Prima e Insumos, Sector Textil” -bajo el pretexto de reactivar este sector tan vapuleado por las importaciones chinas y chimbas- adjudicaron sumas importantes y desproporcionadas a “importadoras”, “representantes”, “distribuidoras” y hasta a una “agencia de promoción”. Las sumas no concuerdan con los históricos de Cadivi. Industrias serias, de años de antigüedad, comprometidas con el país y con miles de trabajadores quedaron por fuera o les dieron migajas. Para participar, además de tener Rusad vigente, debieron cumplir miles de requisitos, saltar trabas y colocar enormes sumas de dinero para cubrir cada postura. De 500 empresas participantes solo 65 resultaron “beneficiadas”. Al ver la lista y comparar con sus asignaciones de Cadivi desde el 2004 al 2012 se ven los rojos negocios pues algunas de las seleccionadas a dedo recibirán hasta 200 veces lo que les asignaron en esos 8 años. 19 de esas empresas (3,8%) de ofertantes obtuvieron el 76,5% del total de $ 149.311.045,38.

BAJO
¿Orden en los guisos?:

El edificio está en Sabana Grande. Al lado estuvo la tienda Selemar. Todos los días llegan dos o tres autobuses que transportan a unas cien personas y allí los dejan. La misma operación se repite en la tarde cuando los recoge. Son todos uruguayos. Pasan unos dos meses y son reciclados por otros de sus compatriotas. Los vecinos ya saben de lo que se trata. “Estamos fabricando la contabilidad de las muchas misiones que financia PDVSA” señaló uno de los artífices que tras fumar y beber con los vecinos agarró tanta confianza que le contó sus cuitas.

Desde aquí:

Me piden por todas partes mi opinión sobre la actual coyuntura accionaria de El Universal. Mi respuesta es sencilla, directa, propia de mi oficio: llevo más de 52 años en una constante batalla por la libertad de expresión y el derecho a la información. Quienes en medios alguna vez me sugirieron alguna censura, no tuvieron la oportunidad de hacerlo por segunda vez.

Nelson Bocaranda Sardi

@nelsonbocaranda

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