Dámaso Jiménez: La hostilidad de la Fiscal

thumbnaildamasojimenezEl gobierno, la MUD y los radicales de ambos lados siguen sin comprender el fenómeno de las protestas, el desarraigo chavista y el fiasco, la decepción y angustia que corre por las venas de los venezolanos luego de tantos fracasos, mentiras y errores cometidos durante estos últimos meses.

Hasta ahora el castrismo representado por Maduro ha quemado toda credibilidad en la hoguera tratando de sostenerse a fuerza de persecuciones, manipulaciones y la impresión de billetes inorgánicos del bueno, para mantenerse a flote con ese clientelismo vital que usan para huir hacia adelante, en la creencia de que aguantarán los embates de la madre de todas las devaluaciones que está por venir, así como la fuerte crisis de recesión que ya comienza a hacer estragos en el bienestar nacional.

Si el Presidente quisiera solucionar el problema habría comenzado por acabar con los excesos en la casa. Desde Aporrea el articulista Rubén Marcano critica que Maduro aún no ha movido un dedo para reducir la burocracia y la ineficiencia de los 25 ministerios y 111 viceministerios: “Son más de 3 millones de empleados que devengan salarios groseros respecto al 70% de la población restante que gana el mínimo”.

A falta de oposición el país se hace partícipe de las críticas que surgen desde Aporrea. Cuando Maduro se refiere a esa retahíla de cómodas contradicciones en que devino la MUD, se sabe que ese mensaje ya no va dirigido a Ramos Allup, ni a Julio Borges y menos a Ramón Guillermo Aveledo.

Cuando Maduro patalea que lo quieren sacar se refiere a los radicales de ambos sectores como Leopoldo López, María Corina,  Giordani, Bernal, Héctor Navarro, así como otros muy cercanos que forman parte de una lista que crece y que se conocerá en el pleno del III Congreso del PSUV.

Pero el tema real es el malestar que acompaña a lo económico, aunque la Fiscal Luisa Ortega Díaz considere hostil pedirle la renuncia a Maduro pero le parezca un pan con queso los 25 mil millones de dólares que fueron desfalcados al país por las empresas fantasmas que tuvieron el visto bueno de Cadivi, o la corrupción desatada en las instituciones públicas, desde el plan Bolívar 2000 y los alimentos dañados de Pudreval, hasta el reciente escándalo que involucra a la hija de Chávez en el sobreprecio de arroz que le cobran al hambre de los venezolanos.

Según publica el periódico bonaerense Clarín, María Gabriela Chávez tiene una relación muy cercana con los empresarios argentinos Roberto y María Vignati, con quienes acordó aumentar el precio en las facturas obteniendo ganancias ilícitas que superan los 20 millones de dólares.

La empresa argentina tiene desde hace años vínculos con un funcionario del gobierno Kirchner. No solo ha exportado arroz a Venezuela con elevados sobreprecios desde hace años, sino que ha vendido  más de 40 mil toneladas de maíz que han sido pagados con sobreprecio con factura presentada al gobierno venezolano. Estos negocios se pactaron a valores que son casi 80 % superiores a los del mercado.

Estamos hablando de miseria y de funcionarios hostiles que destruyeron el aparato productivo del país, tal como lo confirmó el exalcalde de Caracas e importante figura del PSUV, Freddy Bernal, que recientemente encaró al gobierno de Maduro al considerar un fracaso la política de expropiaciones a fincas implementadas por Chávez.

La mayor hostilidad de todas que no llega a ser vista por los empañados lentes de la Fiscal, es que con el tema de las importaciones son muchos los enchufados chavistas que se han hecho ricos a costillas del hambre de los venezolanos.

Por lo pronto Maduro le pide a la fiscal más represión y cárcel para quienes disientan de estas políticas duras y autoritarias que juran deben ir enmarcadas en el olvido, como la media centena de muertos y las casi 4 mil detenciones de estudiantes abusados en sus derechos humanos, sin contar la cantidad de bajas que tenemos en el país cada fin de semana superiores a las lamentables víctimas en la franja de gaza, por lo que muchos en el gabinete ahora parecen darse golpes en el pecho porque les duelen más que el dolor propio de los venezolanos muertos a balazos al voltear de la esquina

El hambre y los abusos hostiles llegan a todos los rincones. El chavismo de a pie también se percata de las divisiones y se queja de la política de recesión para el pueblo que comienzan a implementarse desde el FMI y que incluye aumento de la gasolina y la nueva devaluación vía unificación cambiaria, mayor costo de los servicios, reducción de los programas sociales y mayor desempleo.

¿No es hostil este pandemónium señora Fiscal?

 

@damasojimenez