Dayana Cristina Duzoglou L.: El terrorismo Islámico contra Occidente

thumbnailDayanaCristinaDuzoglou“La ideología del siglo XXI debe ser el humanismo global, pero tiene dos peligrosos enemigos: el nacionalismo y el fundamentalismo religioso.”

Ryszard Kapu?ci?ski

La vulnerabilidad de Occidente frente a la amenaza del terrorismo islámico se hace más intensa y evidente con el pasar del tiempo y paralelamente crecen los malentendidos en cuanto a conflictos como el árabe-israelí y las interpretaciones erróneas sobre querer vincular a todo país árabe con terrorismo y con actitudes extremistas contra los “infieles” (toda persona que no profesa el Islam).  En mi estadía de 6 meses en Marruecos, pude constatar la cordialidad y carácter pacífico de los marroquíes, quienes entregados a su Fe islámica, no rivalizan con la modernidad y la apertura de Occidente, incluso han implementado importantes reformas legales en el ámbito de los derechos a las mujeres. En Marruecos se vivió en fraternidad con casi 300 mil judíos que se establecieron en este país hace medio siglo,  a quienes les fue concedida la ciudadanía completa por el Rey Mohamed V en 1956 cuando Marruecos consiguió su independencia. En Casablanca existe el único museo judío en un país árabe. Quizás Marruecos no sea la regla por ser el país árabe musulmán con mayor tolerancia con la comunidad judía pero en países que siguen los modelos de desarrollo de Occidente como los Emiratos Árabes Unidos, existe una sociedad pluricultural que convive en armonía con todo tipo de culturas y  existen iglesias, templos hindúes o  gurdwaras a solo cuadras de las principales Mezquitas. En la mayoría de los países árabes islámicos (es importante recalcar que la parte árabe dentro del mundo islámico, es  minoritaria, los árabes suman unos trescientos millones en un universo de unos mil quinientos millones de musulmanes representando sólo una quinta parte aproximadamente del mundo islámico) se garantiza la libre práctica de otras religiones y una vida acorde a las propias normas, no las de la sharia o ley musulmana. Lo que no se permite en casi ninguno de estos países islámicos, es la conversión de musulmanes a otra fe religiosa, la apostasía se considera un grave delito, uno de los pocos que la Sharia castiga con la muerte.

Lo que no muchos entienden es que el enfrentamiento entre musulmanes y Occidente (lo que siglos atrás se denominaba Cristianismo) es un conflicto de larga data, que comienza con la muerte del Profeta Mahoma en el año 632 y perdura hasta la actualidad.  Los sucesores del Profeta Mahoma conquistaron en menos de 100 años todo el Medio Oriente, Persia, el Norte de África, parte de la India y en el año 711 conquistaron la Península Ibérica. Los españoles iniciaron una reconquista que duró 800 años y que finalizó en 1492 con la conquista de Granada, último reino árabe que quedaba en la región. Actualmente, movimientos radicales Islámicos  armados como Hamás, Hezbolah e ISIS o EIIL (Estado Islámico de Irak y Levante) junto con la pretensión de Irán de convertirse en una potencia mundial, son las mayores amenazas contra el mundo occidental, mundo que quieren reemplazar por un nuevo orden regido por la ley musulmana o Sharia, donde los judíos y cristianos retornen a su condición de “dhimmis” (ciudadanos de segunda subordinados a las leyes islámicas)

¿Qué tiene que ver la religión Islámica con el terrorismo y por qué su rechazo a la apertura cultural y de progreso de Occidente?

El Informe para el Desarrollo Humano en el mundo árabe reconoce notoriamente el retraso del mundo islámico en términos de desarrollo humano basado en tres déficits fundamentales: Déficit de libertad, déficit de protección a la mujer y déficit de acceso al conocimiento.  Este retraso se debe a que la religión islámica impide la adaptación al progreso y nuevas realidades mundiales, basando sus mandatos en reglas establecidas en el Siglo VII con normas que influyen desde el vestido que deben usar los fieles como la jellaba que además se combina con el velo o hiyab en las mujeres. El Islam como mensaje revelado al Profeta, impregna todos los aspectos de la vida social de las colectividades islámicas y ciertas costumbres, como la manera de vestir, pueden resultar  inofensivas para la cultura occidental, más no lo son ciertos versos de algunos “Hadiz” (dichos y acciones del Profeta Mahoma) que llaman a la eliminación de los “infieles o hipócritas” (refiriéndose a los judíos y cristianos como “hipócritas” entre los monoteístas) que expresan por ejemplo:

“El pueblo de Siria es el látigo de Alá sobre la tierra; Él tomará su venganza a través de este intermediario de quien él desee entre sus seguidores. A los Hipócritas se les prohibirá vencer a los verdaderos creyentes, y sufrirán muertes ansiosas y dolorosas”

En el Documento Fundacional del grupo terrorista Hamás se puede entender fácilmente como el contenido de los mensajes Coránicos han sido instrumentalizados para legitimar radicalismos. Hay mensajes que dejan muy en claro cuáles son las  intenciones de Hamás con la guerra que se lleva a cabo en estos momentos contra Israel:

“Israel existirá y seguirá existiendo hasta que el islam lo aniquile, como antes aniquiló a otros.” (El Mártir, imán Hassan al-Banna, de venerada memoria)

Para Hamás, la Yihad por la liberación de Palestina es un deber individual y expresan en su artículo 15: “El día en que los enemigos usurpan una parte de la tierra musulmana, la Yihad pasa a ser deber individual de todo musulmán”

Grupos radicales Islámicos como Hamás, Hezbolah y Al Qaeda educan a los niños desde edades tempranas para odiar y aniquilar a los infieles (cristianos y judíos) y uno de los versos que recitan adoctrinados fundamentalistas de todas las edades es:

 ¡De veras deseo ir a la guerra por Alá! Asaltaré y mataré, asaltaré y mataré, asaltaré y mataré”

Leer fragmentos del Documento fundacional de Hamás (http://martinito.blogspot.com/2006/01/la-carta-fundacional-de-hams.html), dejan en evidencia las intenciones del Gobierno terrorista de Palestina, desaparecer a Israel de la faz de la Tierra, eliminando o forzando a los judíos a salir de su territorio. No podemos pasar por alto el hecho que Israel está amenazado por 40 mil cohetes de Hezbolah, Hamás le ha lanzado hasta el momento casi mil misiles, derribados afortunadamente por su sistema de cúpula de acero pero se tiene conocimiento de que tienen más de 10 mil misiles dispersos por toda la Franja de Gaza. Israel también es atacado por beduinos que disparan misiles desde el Sinaí a la zona de Eliat, están amenazados por Siria que arma regularmente al grupo terrorista Hezbolah y financia a Hamás, por Irán, que proporciona misiles a Hamás y más de una vez ha amenazado con “borrar a Israel del mapa” e Israel también ha sido amenazado por los líderes de la Hermandad Musulmana de Egipto que claman por la desaparición de Israel.

El binomio Islam y política resulta complejo y por lo general excluye la democracia como sistema y se consolidan mayoritariamente regímenes totalitarios islámicos. Sus fuentes (El Corán y Hadiz) en donde el poder y la religión aparecen indisolublemente vinculados a la Ley (Sharia), ley que prevé penas severas como la decapitación, lapidación, mutilación, flagelación y establece además prohibiciones en el terreno de la alimentación y  actitudes sexuales. Las normas poseen una fuerte carga moral y demuestran la adhesión al Mensaje del profeta. Los radicales islámicos no solo juzgan a sus seguidores según la Sharia, también han tomado acciones contra los no creyentes que han satirizado al Islam. En el 2004 el cineasta Theo van Gogh fue asesinado y degollado en Holanda (degollado porque los musulmanes creen que quien es degollado no alcanza el Paraíso) por su film “Submission” donde se mostraba el maltrato a mujeres en las sociedad islámica.

La mayoría de los creyentes no aprueba la violencia contra Occidente justificándose en la Sharia. Autoridades de la Escuela Teológica del Islam “Al Azhar” expresan que la Sharia solo se puede aplicar a musulmanes o apóstatas del Islam y nunca contra miembros de otras religiones.

Pero los yihadistas tienen objetivos de imponer sus normas de vidas (donde los derechos humanos no existen) en casi todo el Medio Oriente (Su meta es dominar el Medio Oriente en 5 años) y avanzar hacia Europa y como ya sabemos, los atentados de Al Qaeda el 11 de Septiembre del 2001 indican que destruir América y dominarla figuran también entre sus objetivos principales.

¿Qué es el Yihad?

Yihad en la terminología musulmana representa “realizar un esfuerzo, comprometerse y perseverar por una causa noble”. La Yihad se divide en dos categorías,  la denominada “Yihad-e-Akbar” que radica en la “Yihad” contra el propio ego y el esfuerzo frente a las malas inclinaciones y tentaciones y la denominada “Yihad-e- Asgar” o “Yihad de la espada” que se basa en la guerra santa, dirigida fundamentalmente contra los “infieles”, los que no practican el Islam. Los Yihadistas como los terroristas pertenecientes a Al Queda o miembros del Estado Islámico (EIIL o ISIS en sus siglas en inglés) tienen como meta el regreso del Islam primitivo con la restauración de la Sharia y la destrucción de todas las demás ideologías desde la democracia al comunismo, apoyados en la Yihad. Para los radicales islámicos la Yihad radica en el esfuerzo que todo musulmán debe realizar para que la ley divina reine en la Tierra. El concepto de Yihad del Estado Islámico de Irak y Levante o Al Qaeda, es el de una guerra santa para proteger a los buenos musulmanes de sus cuatro enemigos  principales: Los herejes, los judíos, los Estados Unidos y los musulmanes chiitas.

El Estado Islámico de Irak y Levante (EIIL o ISIS)

El Estado Islámico forma el grupo terrorista más radical de la región de Siria e Irak, conformado por terroristas vinculados a Al Qaeda (aunque no necesariamente siguen sus órdenes) y han decretado la creación de un Califato con su líder Abu Bakr al Bagdadi, quien funge las veces de máxima autoridad o Califa. El número de milicianos de EIIL es de 10 mil a 15 mil milicianos procedentes de diferentes países Islámicos. Estos yihadistas van logrando grandes avances en su objetivo de restaurar un califato que pretende destruir Estados-Naciones y acabar con los avances sociales y jurídicos alcanzados hasta la actualidad. El Califato se extendería desde el Atlántico hasta el Pacífico incluyendo todo el Norte de África, Camerún y Nigeria en África Occidental, Somalia, Etiopia, Sudan y el Chad. El territorio que pretenden conquistar cruza el Mar Rojo y el Mar Mediterráneo. Cuentan con armas pesadas confiscadas y  con grandes sumas de dinero y oro (asaltaron el Banco Central de Mosul). Se dice que manejan más de 2 mil millones de dólares, lo que les permite combatir con éxito el ejército de Irak y ya dominan un vasto territorio que se extiende desde las afueras de Alepo en el Norte de Siria, ampliándose hacia el Este por los Valles del Éufrates y llegando a las periferias de Bagdad. El Estado Islámico de Irak y Levante (Levante para incluir el Mediterráneo Oriental) no busca reconocimiento internacional ni ser miembros de la Organización de las Naciones Unidas, ha ido formándose de una manera vertiginosa y ya cuentan con una organización aunque un poco primitiva, bastante organizada. Recaudan impuestos, organizan redes de adoctrinamiento, reclutan milicianos para su Ejército y tienen una base económica sólida, apoderándose de varios yacimientos de petróleo  y plantas eléctricas que ya administran vendiendo petróleo y energía a Bashar Al Assad y a Turquía. Este nuevo territorio “petroterrorista” lucha en estos momentos por controlar la mayor refinería de Petróleo de Irak que actualmente produce 150 mil barriles por día y ya tiene un gran cliente, Turquía, quienes han pagado ya más de 800 millones de dólares por el suministro de petróleo.. La gravedad del surgimiento de este Estado Islámico radica en que por ahora, nadie lo detiene ya que Irak no tiene la fuerza militar para dominarlos y Obama y los países aliados no prevén por ahora mandar tropas a la zona.

¿Avanza el terrorismo Islámico en sus ambiciones de destruir Occidente?

Lamentablemente los movimientos radicales islamitas están realmente fortalecidos, más organizados que nunca y muy bien coordinados en sus acciones. 54 millones de musulmanes viven actualmente en Europa. Países occidentales como Inglaterra y Francia están siendo prácticamente colonizadas por inmigrantes árabes y ya existen 85 tribunales de la Sharia en Inglaterra, conformando un sistema jurídico paralelo que contradice los valores democráticos y libertades fundamentales. En las escuelas de Francia se recomienda no introducir autores como Darwin, Voltaire o Diderot porque pueden ser ofensivos para estudiantes musulmanes. Los inmigrantes musulmanes en Francia no se integran a la sociedad francesa y existen ghettos musulmanes controlados por fundamentalistas islámicos. Se sabe que muchos musulmanes procedentes de Estados Unidos de América, Francia, Alemania e Inglaterra se unieron a la causa del Estado Islámico (EIIL o ISIS).  En Estados Unidos una organización llamada MSA (Muslim Students Association) financiada por Hamás y Hezbolah recluta jóvenes para unirse a la Yihad y apoyar la causa Palestina y ahora, las pretensiones de EIIL o ISIS de crear su califato.

En Occidente se respeta la cultura, creencias e ideologías de los grupos radicales islámicos aún y cuando sus creencias van en contra de las premisas de libertad que hacen de Occidente una sociedad libre y progresista. Creo que en Occidente se ha subestimado algo que avanza lenta y eficientemente, la Islamización de Europa, lo que constituye también una amenaza para América ya que muchos terroristas con pasaportes europeos, no necesitan visa para entrar en Estados Unido. Mientras, en Latinoamérica, Irán tiene vínculos cercanos con Regímenes como el de Venezuela, que les suministra uranio con el que se desarrolla el programa nuclear iraní. El mundo está al borde de una gran crisis y hasta ahora, los países desarrollados de Occidente no han demostrado poder enfrentarla. Los radicales islámicos buscan la sumisión del mundo occidental y estos terroristas islámicos constituyen como bien lo dijo Winston Churchill “la fuerza más retrograda en todo el mundo”. Solo podemos esperar que la clase política occidental despierte y detengan el avance del radicalismo islámico antes de que sea tarde.