“La sanidad pública debe reconstruirse bajo la perspectiva de un país arruinado”

HVS

El secretario de Salud del Gobierno de Miranda, Gustavo Villasmil, sostuvo este viernes que para buscarle salida a la “tragedia” sanitaria que atraviesa actualmente la salud pública nacional es necesario reconstruir una oferta mínima de servicio.

“No puede ser que hayamos llegado al límite que una colega de la Maternidad Concepción Palacios nos comente que no se sabe si este fin de semana habrá o no anestesiólogo, con las implicaciones que esto conlleva. Como hemos dicho antes, la salud en Venezuela está en terapia intensiva y es necesario cuanto antes buscar salidas”.

Villasmil precisó que no puede haber sanidad pública bajo el esquema del Gobierno nacional. A su juicio es necesario que se haga conexión con la realidad y que los representantes del Ejecutivo “reconstruyan la sanidad pública bajo la perspectiva de una país arruinado y en crisis. Con cartas al Niño Jesús no se resuelve el problema”.

Se refirió a un estudio, el cual arroja que el Ministerio del Poder Popular para la Salud tiene en su nómina más de 415 mil trabajadores, cifra que representa el 20% de empleados públicos del Estado, en la que solo 1 de cada 3 es profesional. “Eso habría que revisarlo, en otras palabras, hay que tocar ese santo y esa limosna”.

Asimismo, Villasmil dijo que la escasez de medicamentos, la situación de abandono, por parte del Estado, que enfrentan los centros médicos a nivel de infraestructura, aunado a las condiciones laborales que deben sortear quienes laboran en hospitales y ambulatorios públicos, han hecho que más de 10 mil profesionales de la salud hayan emigrado del país.

“El último hospital general que se construyó en Caracas fue el Domingo Luciani de El Llanito en 1987. La realidad es que la notable infraestructura hospitalaria construida entre los años 1940 y 1980 desde hace tiempo se hizo insuficiente, está obsoleta y esperando por su modernización (…) Lamentablemente en los últimos 15 años se ha politizado la salud y esto también ha incidido en la descapitalización del talento humano, lo que se ha traducido en que cada vez haya menos médicos prestando servicio en el sector público”. NP