Pastor envía cuatro mil botellas con “agua bendita” para curar ébola (WTF)

pastor

Los médicos que se encuentran en Sierra Leona luchando contra el ébola ya no tienen de que preocuparse ahora que, directamente desde Nigeria, les enviarán una dotación completa de la verdadera cura del virus y otros males.

No es una carga de medicamentos experimentales o algún fármaco por el estilo, sino 4 mil botellas llenas con la única y verdadera “agua bendita” cortesía del pastor TB Joshua, hombre que según la revista Forbes, en 2011 fue considerado uno de los cinco pastores nigerianos más acaudalados, con una fortuna calculada entre 10 y 15 millones de dólares.

No por nada el milagroso envío fue hecho vía jet privado… lo que debe agradecerse es que el buen TB Joshua –conocido también como Temitope Joshua- junto con las botellitas hará entrega de un donativo, éste sí con valor monetario de 50 mil dólares.

La agüita curadora –según el religioso- tiene más propiedades que un taco de pastor, ya que además de curar el ébola también puede solucionar problemas de infertilidad y desaparecer tumores. En caso de que usted, amable lector, quiera un poco de tan milagroso elixir, tiene que lanzarse hasta la Iglesia de Todas las Naciones, la cual se encuentra ubicada en Lagos, capital nigeriana… o quizás asistiendo a las misas online que realiza, donde basta con tocar el monitor para que te lleguen sus ondas milagrosas.

Ya que espera un buen recibimiento de su cura, el pastor anunció que en breve hará el envío de más botellas para naciones que atraviesan problemas de salud y de otro tipo… como Estados Unidos, Reino Unido, Grecia, Pakistán, Rusia y Ucrania… esto para ayuda de los enfermos afligidos y oprimidos.

Esta noticia llega cuando países como Reino Unido y España comienzan a despertar la alerta por el ébola, virus que ha dejado miles de infectados en toda África y varios cientos de muertos. El número en aumento no se puede determinar con exactitud, ya que según funcionarios, varios infectados no van a los centros de tratamiento por miedo a morir.

Vía Sopitas