Antonio De La Cruz: Maduro, la calle y las reservas internacionales líquidas

Antonio De La Cruz: Maduro, la calle y las reservas internacionales líquidas

El presidente de la encuestadora Hinterlaces, Óscar Schemel, precisó el pasado 19 de agosto en una entrevista con Vladimir Villegas  que “los números de aprobación del chavismo no le da para ganar elecciones”. El estudio de HERCON Consultores realizado entre el 1 al 7 de agosto arrojó que el 73,2% evalúa negativamente la gestión del gobierno de Maduro. Más de la mitad de esta valoración corresponde a los sectores populares (D/E). Alfredo Keller, en un desayuno con el equipo de Notitarde el 24 de agosto en Caracas, dijo “la estrategia del Gobierno…” de Maduro –mito el Dorado- “…ya no sirve para mantenerse en el poder”. Maduro volvería a perder la calle que le aprobaría dirigir el país.

La primera vez que la perdió  sucedió cuando salió derrotado el 14 de abril en la elecciones presidenciales 2013, que logró salvar con el apoyo de los Gobiernos de Unasur. Amañó  la propuesta de la auditoria del proceso electoral.  La segunda vez ocurrió, en febrero-marzo de este año, durante la protesta estudiantil y la brutal represión por parte del gobierno. La manejó con la Mesa de (un) Dialogo sordo, facilitado por los Gobiernos amigos de Brasil, Colombia, Ecuador y el nuncio apostólico.

Actualmente, enfrenta un nuevo momento en la caída de la popularidad  por el “efecto populista de las dádivas” que “cada vez dura menos tiempo” (Keller).

Las reservas internacionales líquidas (RIN LIQ) han caído a tal punto que para el cierre de la semana pasada en el Banco Central (BCV) quedaban -en el orden- $240 millones, equivalentes a 1 día de importaciones.

 

 

Una administración que ha aprobado la salida de $15.721 millones de las RIN LIQ  desde  enero hasta el 22 de agosto. Para adquirir los bienes necesarios en el exterior, y así satisfacer la necesidades de un mercado controlado -ley de costos y  precios justos, y control cambiario. Mientras que la venta de dólares por parte de PdVSA al BCV alcanzó $14.237 millones para el mismo período.

 

 

Con  una caída   en la entrega de divisas al BCV en los meses de junio, julio y agosto de $2.184, $1.871 y $728 millones respectivamente. Consiguiendo el impacto correspondiente, aunque menor,  en la salida de dólares de las RIN LIQ para julio y agosto del 26%.

Ha sido un movimiento fino entre la entrada y salida de divisas. Se acompasan en enero, febrero y marzo. En abril, mayo y junio se desfasan logrando el equilibrio al final. Y, en julio y agosto se abren a favor de la salida de dólares. Hasta alcanzar el nivel de 1 día de importaciones el pasado viernes.

 

 

De acuerdo a la Administración de Información de Energía de Estados Unidos (EIA), PdVSA durante el 2014 -en el mismo lapso- ha exportado a EE.UU. un volumen similar al del año anterior, 734 mil barriles promedio por día (mbd). Equivalentes a $17,188 millones aproximadamente. Un monto que al sustraer las divisas totales vendidas al BCV, a PdVSA le quedaría $3.000 millones para sus compromisos, y que no estarían colocadas en RIN LIQ del BCV.

Para efectos sobre las RIN LIQ los aportes, en la práctica, son fundamentalmente la venta de crudo a EE UU.

 

 

Porque, los ingresos por la venta de crudo y/o productos a China serían descartados. Se usan para pagar la deuda con el Banco de Desarrollo de China según declaraciones del presidente de la estatal. Tampoco, en lo referente a las exportaciones a la India, que es un negocio compartido con Irán. Y, en los Convenios de Cooperación Energética se cancelan con bienes y servicios.

La merma en la entrega de divisas por parte de PdVSA  podría estar en la necesidad que tiene de levantar los recursos necesarios para cancelar el vencimiento del bono PdVSA 2014 ($3.000 millones) y el servicio de la deuda de los bonos PdVSA y Global ($2.200 millones) durante agosto, septiembre y octubre.

Maduro estaría en una condición conocida en EE. UU. como “catch-22’, o en Venezuela “si no me agarra el chingo me agarra el sin nariz”. Al tener que decidir si Venezuela entra en default por no cancelar los compromisos de la deuda producto de los últimos 7 años o estar en el umbral de una crisis humanitaria por la escasez de productos, medicinas y servicios.

Por ahora toma el camino del “terrorismo de Estado, como mecanismo de control y para causar zozobra, lo cual se traduce en  medidas como la instalación de capta huellas…” en comercios y farmacias, “…no sólo para controlar lo que compra la gente, sino también para enviar este mensaje: Sé dónde estás y sé lo que estás haciendo” (Keller). Porque no pagar los compromisos de la  deuda lo aislaría del financiamiento internacional, incluyendo China. Al punto que, la agencia calificadora de riegos china Dagong Global Credit, la semana pasada,  rebajo la calificación crediticia de Venezuela de BB+ a BB: “la solvencia del gobierno tanto en moneda local como extranjera enfrenta grandes riesgos”.

La vía del terrorismo de Estado llega un momento que agota la paciencia del ciudadano. Dependerá de los factores de oposición si logran convertir la caída de popularidad de Maduro en un andar que inicie la reconstrucción inclusiva del país. Identificándose y comprometiéndose con los sectores débiles de la sociedad.

De lo contrario la estrategia de poder de Maduro es muy clara. Sacar a la gente con conciencia crítica, hacia el régimen,  del juego político. Para conformar una sociedad eunuca, y así mantenerse en el poder.

La oposición debería ser asertiva. Ha esperado desesperando y esperando se podría quedar. Si adelanta jugada ante el inminente descalabro de Maduro

 

@iatrends

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