José Toro Hardy: ¿Se debe vender CITGO?

José Toro Hardy: ¿Se debe vender CITGO?

– ¿Se debe vender CITGO?

R: ¡No! El valor estratégico de esa empresa para Venezuela es mucho mayor que el valor de sus activos. A través de CITGO llegamos a controlar el 10% del mercado interno de gasolina de EEUU (el mayor del mundo). Llevábamos el petróleo venezolano desde el nuestros yacimientos hasta el tanque de gasolina de los automovilistas americanos, pasando todo el tiempo por instalaciones venezolanas.: pozos, oleoductos y refinerías tanto en Venezuela como en los EEUU, terminales, tanquero, tanques de almacenamiento y hasta 14.500 estaciones de servicio, que aunque no eran propiedad de CITGO estaban abanderadas con esa marca y vendían nuestros productos en toda la costa este estadounidense.

– ¿Por qué se compró CITGO?

R: El 75% de las reservas petroleras venezolanas era der crudos pesados con mucho azufre y otros residuos. Apenas el 25 % de nuestras reservas eran de crudos medianos. Cómo estos últimos eran los que podíamos vender, la distribución de nuestra producción era a la inversa de nuestras reservas; es decir, producíamos un 75% de los crudos que medianos que se agotaban rápidamente y apenas un 25% de los pesados. La compra de CITGO dotó a PDVSA de un brazo de comercialización de nuestros crudos pesados.

– ¿Pagaba CITGO dividendos a PDVSA?

R: Al principio no. Cuando se compró CITGO se hicieron grandes inversiones para dotar aquellas refinerías de procesos de conversión profunda (craqueo catalítico) para poder transformar los crudos pesados y ácidos de Venezuela en productos de alto valor . Fue necesario tomar un financiamiento. De haber contado con un aval del Estado, desde el primer momento CITGO hubiese repatriado dividendos. Sin ese aval, PDVSA tuvo que negociar fórmulas de precio que garantizasen a los financistas el pago de la deuda. Pagada ya en 1997, CITGO comenzó a repatriar dividendos.

– ¿Afectó eso a Venezuela?

R: Algo. Controlábamos toda la cadena desde nuestros pozos hasta el tanque de gasolina de los automovilistas americanos. Teníamos la capacidad de determinar en que eslabón de esa cadena habría mayores utilidades. Preferíamos que estas se concentrasen en los eslabones que estaban del “lado de acá”. Quienes no saben del negocio petrolero, critican sin saber de lo que hablan.

– ¿Podrn profunda. e procesos de conversiiner pesados, a pesar de que Chros y lkiviano. Estos eran los que podestaban abanderadas ían venderse sin dificultad los crudos pesados venezolanos si vendiésemos CITGO?

R: Sería muy difícil. Habría que mezclarlos o diluirlos con crudos medianos o livianos que prácticamente se no han agotado. Lo que ocurre es que en los últimos 15 años no se han construido en el país nuevas refinerías capaces de procesar nuestros crudos pesados, a pesar de que Chávez había ofrecido construir 10 nuevas en el país, dotadas de procesos de conversión profunda. Tampoco se han construido las nuevas plantas ofrecidas para el mejoramiento de nuestros crudos extrapesados de la Faja del Orinoco. Esa es otra de las razones por las cuales se habla de importar crudos ligeros de Argelia. Se trata muy posiblemente de obtener una mezcla que reúna las características del petróleo que le hemos ofrecido a China para pagar las deudas que hemos contraído con ese país.

– ¿Procesaba CITGO petróleo proveniente de otros países?

R: Sí. La capacidad de aquellas refinerías superaba el volumen de crudo que podíamos despacharles. Lo complementábamos con petróleo mexicano. De haberse completado la Apertura Petrolera, hubiésemos podido atender totalmente la dieta de nuestras refinerías. En la actualidad se procesa cada vez menos crudo venezolano, porque por razones políticas nuestro gobierno ha decidido enviar cada vez menos petróleo a EEUU (CITGO) y cada vez más petróleo a China. No le arriendo la ganancia.

– ¿Es CITGO rentable?

R: Ciertamente. Las ganancias de CITGO entre 1998 y el 2013 –según cifras oficiales- han alcanzado a 8.900 millones de dólares y, en ese lapso, repatriaron dividendos por 9.350 millones de dólares. En el 2013 ganancias de CITGO fueron de 778 millones de dólares y pagó dividendos a PDVSA por 900 millones de dólares.

– ¿Quién es más rentable CITGO o PDVSA?

R: En el 2013 CITGO fue mucho más. El caso de PDVSA fue patético. Según su Informe de Gestión 2013, PDVSA ganó US$ 12.097 millones. De ellas, 12.000 millones provinieron de la venta al BCV de sus acciones en una empresa aurífera (que no produjo ni un gramo de oro) y US$ 7.952 millones resultado de utilidades cambiarias por la devaluación del bolívar. Sin estos dos rubros, PDVSA lo que en realidad tuvo en el 2013 fue una pérdida de 7.855 millones de dólares.

– ¿Por qué quieren entonces vender a CITGO?

R: Tanto el gobierno como PDVSA agotaron su capacidad de endeudamiento y necesitan desesperadamente recursos. La otra posibilidad es que temen que la embarguen. Quizá quieren con esta venta esconder las pérdidas que tendrá PDVSA en el 2014.

– ¿Por qué pueden embargarla?

R: Porque con motivo de la Apertura Petrolera se propició la llegada de inversionistas que contribuyesen con el desarrollo de tecnologías capaces de propiciar el desarrollo de la Faja del Orinoco (hasta ese momento no existía ninguna tecnología económicamente viable). Se adelantaron los siguientes pasos: 1º Se le consultó a la Corte Suprema de Justicia si era posible recibir inversiones privadas en el sector de los hidrocarburos. En ponencia del Magistrado Román Duque Corredor la Corte fijó los parámetros para hacerlo; 2º Se sometieron al Congreso Nacional las Bases de Negociación. El Congreso aprobó dichas bases y con ellas se procedió a negociar con las empresas; 3º Se licitaron y suscribieron los contratos; 4º Los contratos ya firmados fueron sometidos para a su ratificación al Congreso Nacional; 5º A pesar de lo anterior un grupo de venezolanos -encabezados por Luis Vallenilla y Alí Rodríguez- pidió la nulidad ante la Corte Suprema de Justicia. Ya durante el gobierno de Chávez, la Corte Suprema ratificó la plena legalidad de esos contratos en ponencia de la Dra Cecilia Sosa. ¡Se habían cumplido pues todos los extremos legales!

En el 2006 el gobierno modificó la Ley de Hidrocarburos, aumentando los impuestos y las regalías a cambio de entregarle a las empresas la propiedad del 40% de las reservas del subsuelo (vulnerando así nuestra soberanía). Algunas aceptaron y otras no. Las que no aceptaron alegaron que se violaban los contratos suscritos. El gobierno les respondió: o aceptan o se van del país.

Las que no aceptaron demandaron ante el tribunal de arbitraje del CIADI. Esos arbitrajes lucen perdidos y PDVSA no tiene como pagar. Quizá venden CITGO para evitar un embargo.

– ¿Hay alternativas a la venta o el embargo de CITGO?

R: La única alternativa racional es sentarse a negociar con Conoco-Phillips y Exxon-Mobil. En cualquier parte del mundo, quien pierde una demanda se sienta a negociar con quien ganó. Yo me temo que por no dar su brazo a torcer, esta gente le provocará a Venezuela un daño inmenso.

pepetoroh@gmail.com
@josetorohardy

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