¿Por qué el precio de los alimentos ha subido un 210% en dos años?

(Foto Reuters)
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El Gobierno de Maduro controla los precios de una larga lista de productos básicos. Además, pretende implantar el modelo cubano de racionamiento pero en versión electrónica, publica ABC de España

F. J.C/@abc_mundo / Madrid

La crisis económica en Venezuela no parece remitir, sino todo lo contrario. Los venezolanos se han levantado este jueves con la noticia publicada en «El Universal», así como en el portal «La Patilla», sobre el increíble alza de la inflación de alimentos y bebidas no alcohólicas, que ha registrado un aumento de hasta un 210% en los dos últimos años. Entretanto, la tasa anual se sitúa oficialmente en el 64,3%, la mayor de toda Sudamérica.

Este incremento continuo golpea a la maltrecha economía de las familias con menos recursos, también a la de la clase media, quienes cada vez dedican mayor proporción de sus salarios a la compra de alimentos.

Los medios venezolanos, por medio de sus analistas consultados, atribuyen esta subida a que el ingreso del petróleo y la recaudación de impuestos no bastan para remontar la economía. Asimismo, la política monetaria del Gobierno, que consiste en que el Banco Central imprima billetes para cubrir estas carencias fiscales, puede solucionar los problemas a corto plazo, pero supone una losa difícil de superar con el paso del tiempo.

Estas políticas también han propiciado una década de continuas caídas del Bolívar venezolano (la moneda nacional), pese a los ajustes del Gobierno al sistema de control cambiario implantado por Hugo Chávez.

Tal y como recuerda «El Universal», este aumento prohibitivo de los precios se está haciendo notar en las cifras de pobreza. En 2013, subió del 7,1% hasta el 9,8 el número de personas que no podían comprar la cesta básica de alimentos. Todo esto, pese al control de precios de los productos básicos que efectúa el Gobierno de Maduro. Y es que la escasez, relacionada con la inflación, provoca que los venezolanos acaparen los productos: compran más de lo que necesitan por el miedo a que no vuelva a haber.

Frente a este problema, el presidente Maduro ha anunciado la puesta en marcha de un sistema de control biométrico en todos los supermercados privados: un sistema «captahuellas» con el que frenar la extracción de alimentos.