Universitarios manifestaron por la mala educación que reciben

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Con listas enumeradas sobre las tantas problemáticas que presenta la Universidad Politécnica Territorial “Alonso Gamero” (Uptag), en la ciudad de Coro, frente a la sede de esta institución y en la avenida “Independencia” se apostaron, en la mañana de ayer martes, los estudiantes de esta institución para protestar por la mala calidad de la educación que están recibiendo. Diario La Mañana.

La protesta que al principio era pacífica se tornó violenta cuando los estudiantes ante la presencia de efectivos de Polifalcón se dispusieron a lanzar piedras en contra de estos, quienes respondieron con perdigones y bombas pimientas hasta disipar y retomar el libre tránsito por la avenida “Independencia”.

El gran número de estudiantes encapuchados decidió, de un momento a otro, tomar piedras de una construcción cercana y enfrentarse a los efectivos policiales, quienes se multiplicaron en cuestión de segundos mientras que los espectadores que se encontraban cerca de la zona de ataque entre gritos y detonaciones corrían a toda velocidad tratando de no ser el blanco. Favorablemente, no se reportó ningún herido.

Entre tanto, el fotógrafo del equipo reporteril de esta casa editorial justo en el momento en el que se encontraba captando las imágenes de este escenario de protesta fue golpeado por estudiantes que corrían en dirección contraria a los policías y, minutos después, dos piedras lo alcanzaron pero por fortuna resultó ileso.

Los estudiantes trancaron el paso vehicular por esta principal vía durante más de una hora asegurando que el déficit en esta casa de estudios se ha venido presentando desde hace años atrás. Por ello, puntualizaron que existen muchas aulas en mal estado; en el caso del servicio de transporte, de 14 unidades de autobuses, solo funcionan ocho.

Asimismo, hay materias que carecen de profesores, los laboratorios están sin reactivos, sin recursos. Desde el 2011, la institución no salda cuentas con el Ministerio de Educación, los servicios médicos no funcionan, los baños se encuentran putrefactos y sin urinarios, y los filtros ni la estructura del instituto dan abasto para la matrícula estudiantil que crece en cada periodo de inscripción.