Empresas instaladas en Africa occidental devastadas tras el virus ébola

Empresas instaladas en Africa occidental devastadas tras el virus ébola

Foto AFP
Foto AFP

La actividad de las empresas instaladas en países de África occidental afectados por el ébola se ve seriamente perjudicada, aunque la principal amenaza económica procede de los mercados bursátiles europeos, que ceden rápidamente al pánico.

La incontrolada propagación de la fiebre hemorrágica Ebola –que ha causado la muerte a más de 4.000 personas principalmente en Liberia, Sierra Leona y Guinea– lastra los resultados de las empresas mineras, petroleras y agrícolas presentes en la región, aunque no todas lo admiten abiertamente.

Ninguna quiere padecer lo ocurrido con London Mining. Esta pequeña sociedad británica, cuya actividad está concentrada en la mina de hierro de Marampa, en Sierra Leona, ha visto cómo su cotización se derrumbaba en pocas horas en la bolsa de Londres a menos de un penique (un céntimo de euro).





Esta contagiosa febrilidad también afecta a las grandes multinacionales como el grupo francés Bolloré, muy presente en África en los sectores portuario y agrícola y que explota los puertos de Conakry (Guinea) y Freetown (Sierra Leona): su acción ha perdido 15% en la bolsa de París desde principios de octubre.

Por su lado el gigante petrolero estadounidense ExxonMobil informó a principios de octubre que posponía la exploración de un pozo petrolero en Liberia debido a “la seguridad, la salud y los problemas logísticos vinculados al ébola”, y que había restringido “los viajes no indispensables hacia los países afectados” para sus empleados.

Asimismo el grupo malasio Sime Darby indicó a la AFP que la explotación de sus plantaciones para la fabricación de aceite de palma en el noroeste de Liberia había sido “adaptada a la amenaza que constituye el ébola”.

Precauciones similares han sido aplicadas en los países limítrofes. Desde el mes de agosto el grupo minero británico Randgold había “aconsejado a sus empleados no viajar a las zonas afectadas y pidió a los subcontratantes que no trajeran a trabajadores procedentes de estas zonas a los sitios de la empresa”, especialmente las minas de oro explotadas en Malí y Costa de Marfil.

Más radical aún, la compañía aérea British Airways ha dejado de volar a Sierra Leona y Liberia desde agosto y hasta marzo de 2015.

– “Embargo económico” –

La acumulación de estas medidas condujo al ministro de Finanzas de Sierra Leona, Kaifala Marah, a comparar los efectos de la epidemia a los de un “embargo económico”.

Sin embargo, la actividad se mantiene aunque ha sido “ligeramente reducida” en Sime Darby. La compañía malasia prevé que la epidemia afectará su “resultado a corto plazo” en Liberia, pero es optimista sobre su capacidad para “superar este contratiempo”. Además, la empresa ha hecho una donación de un millón de ringitts (Eur 243.000) a la Cruz Roja y a las autoridades sanitarias locales.

También el fabricante estadounidense de neumáticos Firestone – filial del japonés Bridgestone – aporta su ayuda y va incluso más lejos, al poner a disposición su hospital Du Side Village no solamente a sus obreros y sus familias (unas 80.000 personas), sino también a las poblaciones que residen cerca de sus gigantescas plantaciones de hevea, una especie de árboles de los que se extrae un látex que es transformado en caucho.

El hospital ha tratado al menos a 71 personas afectadas, de las que 17 han sobrevivido. Los esfuerzos para luchar contra la epidemia han permitido que ésta no frene la producción de Firestone en Liberia. El grupo ha asegurado que su producción sigue siendo “normal”. AFP