Repunte de economía y dura campaña apuntan a triunfo de Rousseff

(Foto Reuters)
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La presidenta Dilma Rousseff parece posicionada para ganar por poco un segundo mandato el domingo, gracias a un leve repunte en la economía y a su éxito al retratar a su rival como un elitista que haría volver a Brasil a épocas más difíciles, reseña Reuters.

La candidata izquierdista Rousseff tiene una ventaja de alrededor de 4 puntos porcentuales en las encuestas sobre el senador Aécio Neves del centrista Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), que propone políticas más amigables con mercado y austeridad fiscal.

El liderazgo de la mandataria está dentro del margen de error en la mayoría de las encuestas, que habían subestimado gravemente el apoyo de Neves en la primera ronda de votación del 5 de octubre.

Ambas partes, por lo tanto, han advertido en contra de seguir las encuestas demasiado de cerca y algunos analistas dicen que la carrera sigue siendo ajustada.

Sin embargo, el impulso general ha estado a favor de Rousseff, gracias al creciente apoyo de la clase media-baja de Brasil, que generalmente se define como los hogares que ganan entre 700 y 1.800 dólares al mes.

El grupo, que representa alrededor del 40 por ciento del electorado, se ha beneficiado mucho durante el gobierno del Partido de los Trabajadores, al que pertenece Rousseff, en los últimos 12 años.

Muchos parecen haber llegado a la conclusión de que las cosas en Brasil no están tan mal y consideran que el riesgo del cambio que implicaría Neves no vale la pena.

Un asesor de alto rango de la campaña de Neves reconoció que tuvo una mala semana, aunque señaló que el candidato protagonizó una mejora al final de la primera ronda y que podría repetirla.

“Ha sido una campaña de miedo”, dijo el asesor. “Es asqueroso. Pero creemos que la gente va a ver la verdad antes del domingo”, apuntó.

La economía de Brasil se ha desacelerado drásticamente desde que Rousseff asumió el cargo en el 2011, y sufrió una leve recesión a principios de este año, lo que alimentó la oposición a sus políticas intervencionistas en Wall Street y en los grandes centros manufactureros como Sao Paulo.

Sin embargo, la economía volvió a crecer en julio y agosto, de acuerdo con un indicador del banco central, los primeros dos meses consecutivos de expansión desde mediados del 2013.

Trabajadores brasileños recibieron un aumento promedio en sus salarios de 3 puntos porcentuales por encima de la inflación de este año, el doble que en 2013.

El desempleo está cerca de mínimos históricos, situándose en un 4,9 por ciento el mes pasado.

También ha habido una reciente mejora en la percepción de la economía, con sólo un 15 por ciento de los votantes esperando que empeore, por debajo del 25 por ciento registrado a fines de septiembre y del 36 por ciento a principios de junio.

Rousseff y su equipo de campaña han advertido que Neves, el vástago de una familia política rica, llevaría a Brasil de “vuelta al pasado”, una referencia al gobierno del PSDB en la década de 1990, antes de que un auge en los precios de las materias primas y el lanzamiento de programas de bienestar social llevaran a un fuerte retroceso en la pobreza.

Las advertencias tuvieron efecto en lugares como Mateus Leme, una ciudad de cerca de 28.000 personas en el estado de Minas Gerais, donde Neves fue un gobernador popular aunque ahora es visto con recelo.

“La gente le tiene miedo”, dijo José Vicente de Paulo, de 76 años.

“La vida es un poco mejor ahora, y todo el mundo dice que él va a terminar con eso.”

Mateus Leme se ha beneficiado con la apertura de fábricas de auto partes cercanas, gracias a que las ventas de vehículos nuevos a nivel nacional se duplicó en la última década.

Si bien la industria ha tenido dificultades durante el último año, “todo el mundo tiene todavía dinero en el bolsillo”, dijo Ricardo Moraes, un fabricante de vidrios de 29 años.

Moraes dijo que había considerado votar por Neves pero recientemente decidió: “no debemos abandonar este camino.”

En un sondeo del 15 de octubre, Neves disfrutaba de una ventaja de 11 puntos porcentuales entre la clase media baja, según Datafolha.

Ahora, los dos están empatados en ese grupo demográfico, lo que, dada la preferencia considerable hacia Rousseff entre los votantes más pobres, le ha permitido a la presidenta tomar una ligera ventaja general.

Inyectando dinero a la economía

La decisión de Rousseff de abandonar la principal meta fiscal de su gobierno para este año ha ayudado a inyectar dinero a la economía. Agosto, por ejemplo, registró el mayor déficit presupuestario para ese mes en más de una década, con cerca de 5.900 millones de dólares.

Esas tácticas no pueden durar, advierten los economistas.

Las agencias de calificación crediticia han dicho que Brasil podría enfrentar una rebaja en su nota a menos que Rousseff o Neves hagan fuertes recortes del gasto en el 2015, lo que puede arrastrar a la economía a una recesión nuevamente.

Sin embargo, los comicios ya estarán definidos para ese momento.

La bolsa de Brasil cayó un 8 por ciento esta semana, borrando todas las ganancias registradas en el 2014, y la moneda también ha retrocedido ya que los inversores vendieron activos anticipándose a una victoria de Rousseff.

Un enconado debate entre los dos candidatos la semana pasada puede haber sido un punto de inflexión.

Cuando Rousseff hizo referencia a un incidente del 2011 en el que Neves se negó a tomar una prueba de alcoholemia en un control de carretera, el candidato dijo que lo lamentaba pero también llamó “mentirosa” a la presidenta.

Ese intercambio le jugó una mala pasada entre las votantes mujeres. Antes, apoyaban a Neves con un margen de entre 46 y 42 por ciento en las encuestas tomadas justo después de la primera ronda del 5 de octubre. Ahora, prefieren a Rousseff con un apoyo de entre 47 y 41 por ciento.

“Cuando veo a un hombre en la televisión ser maleducado con una mujer (…) Me pregunto qué será cuando se encuentre frente a frente a un pobre”, dijo Luiz Inácio Lula da Silva, quien fue un presidente popular 2003-2010 y elegido a dedo Rousseff para sucederlo, dijo en una manifestación en la ciudad amazónica de Manaus horas después del debate.

Una sequía histórica en Sao Paulo, que había sido una de las principales bases del apoyo a Neves, también lo afectó.

Los votantes culpan al gobierno estatal, liderado por el PSDB, por permitir que la principal reserva de aguada de la ciudad caiga a sólo un 3 por ciento de su capacidad, elevando acusaciones de que está demorando el racionamiento debido a los comicios.

Reuters