El edulcorado Conjuro de ‘Annabelle’

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El año pasado “The Conjuring” colocó un listón bastante alto, no sólo en la filmografía de su realizador James Wan, si no también en la mente de cientos de espectadores que quedaron fascinados y horrorizados a la vez, de la gran capacidad que tiene el director malayo de juntar lo mejor del cine clásico de género con rocambolescas e interesantes propuestas fílmicas. Uno de los muchos aciertos de esta cinta se centró en un personaje llamado “Annabelle” que hizo breves pero contundentes apariciones en la historia paralela que se tejía junto a la vida de los Perron, sobre una muñeca que aún está en una caja de cristal y con un símbolo de advertencia en el mueso de demonología de los Warren. Por Luis Franceschi/ElFarandi

Debido al éxito de la cinta y de la gran expectación que causó en el público era de esperar que se anunciaran secuelas y aparecieran productos similares, esto llegó en forma de “spin off” los cuales se van a centrar en varios de los casos que han enfrentado la pareja de demonólogos y como era obvio el primero iba a estar centrado en la historia del terrorífico juguete que se encargó de abrir el portal al universo Warren. La historia de por sí es bastante aterradora, sólo falta colocar el dichoso nombre en“Google” para que te salgan cientos de enlaces de la historia de la enfermera y el infame regalo que recibió de su madre, un ejemplar de la famosa “Raggedy Ann” que dejaba mensajes escritos con sangre y que se movía por la casa sin ayuda de ningún ser humano. Su homologa cinematográfica luce más siniestra, pero es tal vez esa abrumadora “normalidad” lo que hace a la original tan aterradora, que hace más factible el hecho de que haya sido un regalo y que no nos haga sospechar de que es precisamente ella ese vinculo con el más allá.

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