Parte a Cuba cuarto grupo de víctimas de conflicto

Parte a Cuba cuarto grupo de víctimas de conflicto

(Foto EFE)
(Foto EFE)

La reconocida periodista Jineth Bedoya, que hace 14 años fue secuestrada y agredida sexualmente por paramilitares, encabezó la cuarta delegación de víctimas del conflicto armado colombiano que viajó el sábado a Cuba para reunirse con los representantes del gobierno y de las FARC, que desde hace más de dos años tratan de sellar en la isla un proceso de paz.

El anuncio fue hecho en un hotel de Bogotá por voceros de Naciones Unidas, la Iglesia Católica y la bogotana Universidad Nacional, que también hicieron la elección de los tres grupos anteriores. Aunque no viajó a La Habana, dentro del grupo de víctimas también figura un guerrillero de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

En la mañana del 25 de mayo de 2000, Bedoya, entonces redactora del diario bogotano El Espectador, fue a la cárcel Modelo de esta capital para supuestamente entrevistarse con un jefe paramilitar. A la entrada del penal fue abordada por varias personas que la drogaron y la llevaron hasta el departamento de Meta. Después de abusar de ella sexualmente, en la noche de ese mismo día la abandonaron en una calle de Villavicencio, capital de Meta y a 75 kilómetros de Bogotá.





El 21 de agosto pasado, el presidente Juan Manuel Santos anunció que, como un homenaje a Bedoya, en adelante el 25 de mayo será el Día Nacional por la Dignidad de las Mujeres Víctimas de la Violencia Sexual en el Marco del Conflicto Armado.

Aunque a la investigación por el secuestro de Bedoya han sido vinculados varios paramilitares, hasta ahora no ha habido ninguna condena. La Fiscalía elevó el caso de la periodista a crimen de lesa humanidad para evitar que el proceso prescriba sin que los responsables intelectuales y materiales sean juzgados y llevados a prisión.

Bedoya, de 40 años, es actualmente redactora del periódico bogotano El Tiempo.

Junto a la periodista viajaron a La Habana 10 personas más. No lo hizo Tulio Murillo Ávila porque, en su condición de miembro de las FARC, está preso en una cárcel de Cúcuta, capital del departamento de Norte de Santander y a 400 kilómetros al noreste de Bogotá.

Murillo, que participará en la mesa de negociación a través de un video, “ha dicho ser víctima de violaciones a sus derechos humanos en su condición de detenido y ha denunciado ante las autoridades que mientras ha estado” en prisión “ha recibido tratos indignos y amenazas”, según un comunicado de prensa de Naciones Unidas.

También viajó a Cuba María Zabala, quien en 1988 perdió a su hijo y a su esposo en manos de los paramilitares. Entonces tuvo que desplazarse para luego fundar, en 1998, el proceso del Valle Encantado para la restitución de tierras del Incora (Instituto Colombiano de la Reforma Agraria).

Según el boletín de Naciones Unidas, Zabala “ha promovido la resistencia de las mujeres para impedir el reclutamiento de sus hijos e hijas”.

De la delegación a la isla hace parte igualmente María Jackeline Rojas, quien atribuye el asesinato de su padre a las FARC, el asesinato de su compañero sentimental al también rebelde Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el asesinato de su hermano a los paramilitares.

Desde fines de 2012, el gobierno de Santos y las FARC adelantan en Cuba un proceso de paz para tratar de poner fin a 50 años de confrontaciones entre las partes.

Hasta la fecha han logrado acuerdos en puntos clave como la reforma agraria y los problemas relacionados con la tierra, la participación política de los rebeldes y el combate conjunto contra el narcotráfico. AP