Ismael García: La masa no da pa’ bollo

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Toda esta tragedia histórica, de un gobierno autoritario, ególatra y totalmente desenfocado de la realidad, nos ha traído a los venezolanos, no sólo una crisis política, económica y social, sino que también nos están arrebatando nuestras costumbres y tradiciones, porque cada día nos asfixian más para descontextualizarnos de lo que es nuestra esencia y nuestros arraigos culturales.

Me parece bien que desde la Asamblea Nacional se haya aprobado la gaita como patrimonio cultural, pero qué hacemos con música si la mayoría de los venezolanos no tienen ni para hacer las tradicionales hallacas y sus complementos navideños. Estamos hablando de cerca de un 124% de incremento de los ingredientes con respecto al 2013, y esto aunado al desabastecimiento y a la escasez, definitivamente va a ser un viacrucis y una triste navidad, porque la mayoría no podrá tener en su cena de noche buena la tan anhelada hallaca.

Según las expertas amas de casa, se requiere de un salario mínimo para hacer 50 hallacas y en la mayoría de los hogares venezolanos, se hacen 200. Es decir, se requerirán de cuatro salarios mínimos para poder satisfacer esta tradición venezolana, que desde la era de la colonia nos ha caracterizado.

La palabra hallaca se remonta a la Colonia, y fue originalmente creada por los esclavos de la época, que con los restos de comida de sus patronos, tomaban de allá y de acá y hacían una especie de bollo para comérselo, con el pasar del tiempo esto se institucionalizó como la hallaca. Hoy sigue vigente el término, porque los venezolanos tendremos que agarrar de aquí y de allá, correr de aquí y de allá para poder hacer este plato navideño.

El gobierno anuncia con cinismo y populismo, ferias navideñas, ventas de pernil, Mi Casa bien equipada y otras ofertas propias de un país en crisis, pero la gente es humillada y sometida a largas colas, a la intemperie, a las caza huellas, a marcarlos como ganado, para poder adquirir un producto. Estamos viviendo una profunda crisis producto de la destrucción del aparato productivo en el campo y la ciudad, y porque la corrupción se tragó el dinero que era para satisfacer estas demandas. El propio Jorge Giordani, dijo que se robaron 25 Mil Millones de Dólares, que eran para comprar alimentos, medicinas, repuestos para vehículo calzados, ropas y otros insumos. Pero ahora se siente con máa fuerza esta soberana crisis porque ya ni siquiera contamos con la renta petrolera como garantía de endeudamiento.

La misma suerte están corriendo los regalos del Niño Jesús y los estrenos para nuestros niños y jóvenes, porque cómo se hace para cubrir todos los requerimientos navideños, comida, juguetes, estrenos, bebidas y regalos, cuando tenemos una inflación que bordea el 68% y una gran mayoría de venezolanos que sólo perciben un sueldo mínimo. Realmente requerimos de un milagro para estirar los aguinaldos y cubrir estas tradiciones.

No obstante, y aunque no parezca que el tema político tenga que ver con las tradiciones navideñas, es bueno considerar y entender de una vez por todas, que este modelo económico fracasó y que este es un gobierno que está llegando a su final, porque lo único que ha logrado es descalabrar la calidad de vida de los venezolanos, especialmente, la de los más necesitados, porque precisamente este gobierno mentiroso se ha ensañado con ellos, se ha burlado de su buena fe y les vendió un socialismo que jamás los ayudó, sino que los hundió en la peor de las miserias, porque este es un país con hambre, enfermo y con un panorama muy dantesco.

Nuevamente, quiero recalcar la importancia de obtener una mayoría parlamentaria en el 2015, porque sólo así podremos propiciar y trabajar en ese cambio que hoy es una necesidad para los venezolanos, porque lamentablemente este gobierno ha usado la Asamblea Nacional para perseguir, amedrentar, insultar, pisotear, y no para legislar en función del beneficio y del progreso del pueblo. Aquí pretenden callar la voz de la disidencia, de la gente que reclama y que exige un cambio. Basta ya, pero sólo en unión, con una mayoría y con el respeto a la Constitución Nacional, podremos salir de este atolladero y pasar una navidad próspera, unidad y feliz en el 2015.

Ismael García

Diputado a la Asamblea Nacional

Primero Justicia

@ismaelprogreso.