Seguirán los exámenes forenses para identificar a más estudiantes mexicanos

Seguirán los exámenes forenses para identificar a más estudiantes mexicanos

FOTO YURI CORTEZ / AFP
FOTO YURI CORTEZ / AFP

Tras identificar los restos de uno de los 43 estudiantes mexicanos desaparecidos desde septiembre, expertos forenses realizarán nuevas pruebas para la identificación de otros jóvenes, informó el domingo el fiscal general, Jesús Murillo Karam.

Los restos examinados fueron hallados en una zona del estado de Guerrero (sur), donde sicarios aseguran que mataron e incineraron a los estudiantes.

En noviembre se enviaron 17 muestras de restos óseos prácticamente carbonizados a un prestigioso laboratorio de la universidad de Innsbruck (Austria), que el jueves comunicó a la fiscalía sus primeros resultados.





“La muestra fue sometida junto con otras 16 a procedimientos de extracción de ADN nuclear, es decir, el núcleo de la célula, utilizando una técnica altamente sensible”, explicó Murillo Karam en una conferencia de prensa.

“Esta muestra sólo dio un resultado positivo. Los estudios de la universidad continúan para tratar de obtener muestras que puedan dar resultados (…) con otras técnicas de investigación forense”, señaló.

El estudiante desaparecido que fue identificado es Alexander Mora, según informó el sábado el vocero de los padres de las víctimas durante una nueva manifestación en Ciudad de México.

Murillo Karam subrayó que esta identificación “refuerza la reconstrucción histórica” que ha hecho la fiscalía de este atroz crimen, según la cual los jóvenes fueron masacrados por sicarios del narcotráfico.

Alexander y otros 42 compañeros de una escuela rural de magisterio desaparecieron la noche del 26 de septiembre en Iguala (Guerrero) tras ser atacados a tiros por policías locales.

De acuerdo con declaraciones de detenidos y otras pruebas, la fiscalía cree que los policías entregaron a los 43 jóvenes a sicarios del cártel Guerreros Unidos, para el cual supuestamente trabajaba el alcalde de Iguala.

Los sicarios habrían asesinado a los jóvenes e incinerado sus cuerpos en un apartado basurero de la localidad de Cocula, vecina de Iguala. Los restos carbonizados y después triturados fueron colocados en ochos bolsas y arrojados a un río, según la fiscalía, que logró recuperar uno de los paquetes cerrado.

Hasta ahora, las familias de las víctimas se han negado a creer esta versión y han exigido al gobierno que redoble la búsqueda de los jóvenes.

Murillo Karam señaló que ya tienen a 80 detenidos por este crimen, incluido el entonces alcalde de Iguala y su esposa, y siguen buscando a otros 11 sospechosos de haber participado directamente en el asesinato e incineración de los cuerpos.

“Vamos a continuar con esta investigación hasta detener a todos los culpables (…) No podemos permitirnos otro duelo como este”, enfatizó el fiscal.

El crimen de Iguala ha generado una indignación nacional sin precedentes recientes y ha colocado a Enrique Peña Nieto en la peor crisis de sus primeros dos años de presidencia. AFP