En video: Iglesia católica y ex detenidos de las protestas juraron velar por DDHH en Venezuela

Con motivo del 66 Aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, Rafael Narváez, coordinador nacional de la Asociación Civil Defensa por los Derechos Civiles, en el marco del acto denominado “La tortura en Venezuela tiene rostro”, manifestó que a más de diez meses de haberse hecho las denuncias pertinentes, no ha obtenido respuesta por parte de los entes encargados.

“En Venezuela no hay nada que celebrar, los DDHH siguen estando vulnerados por el Estado venezolano; aquí están presentes víctimas de varios estados del país dando testimonios de la situación que vivieron, de la represión, las actuaciones arbitrarias y que sin embargo todavía no ha habido posibilidades de hacer justicia”, dijo Narváez desde la Universidad Central de Venezuela.

En tal sentido exigió a la presidenta del Tribunal Supremo de Justicia y a la Fiscal General de la República, que reciban a las víctimas por estos hechos. “Su deber es atender a las personas afectadas; todos somos venezolanos y todos somos iguales ante la ley, de allí, que el testimonio de hoy ratifica la falta de Estado de Derecho, de defensoría, la falta de poder judicial. Lamentablemente la impunidad ha sido la ganadora en esta refriega”.

Recordó que hay 330 Guardias Nacionales implicados en denuncias de torturas contra los seres humanos, así como grupos armados que lograron segarles la vida a muchos venezolanos. Más de 2.000 personas bajo presentación, 2.500 decisiones arbitrarias, 900 heridos y 43 fallecidos a raíz de las protestas que se generaron en febrero por el descontento con el gobierno nacional.

“Aquí hay familiares, dolientes de muchos de los fallecidos que aspiran se haga justicia. Los DDHH hoy están obscuros, están con mucho dolor y con mucha sangre. Por eso es que nosotros aspiramos que los Poderes Públicos se reencuentren con la verdadera autonomía y que esto no vuelva a pasar”. Acotó Narváez.

Igualmente exigió justicia por los 124 policías que han fallecido, por los más de 50 cadáveres que ingresan diariamente a la morgue de Bello Monte y por las 86 mujeres que perdieron la vida a manos de la violencia, solamente en el área metropolitana de Caracas.

Por su parte, Marvinia Jiménez, víctima de la represión en el estado Carabobo, quien fue torturada por una funcionario de la Guardia Nacional en Valencia, pidió que se haga justicia y capturen a la responsable de haberla agredido físicamente.

Señaló que en Venezuela la protesta se ha convertido en un delito. En ese particular manifestó estar del lado correcto de la acera. “Por ello estamos exigiendo, libertad, respeto a nuestros Derechos Humanos. Siempre vamos a estar ayudando a las personas y con la verdad por delante”.

Marvinia Jiménez actualmente se encuentra bajo régimen de presentación cada 30 días, mientras que la funcionaria plenamente identificada por la sociedad civil, sigue amparada por el Coronel Rojas Patiño, de la Guardia del Pueblo en Carabobo y por el General Arquímedes Herrera. “Mientras tanto hay cuatro funcionarios que me denuncian porque supuestamente yo los lesioné a ellos, esa denuncia si fue asumida por el Ministerio Público, pero donde yo los contra demando a ellos para que me identifiquen quienes fueron los que me agredieron, eso no ha sido procesado”.

Por otro lado, el Padre Raúl Herrera, Coordinador para los Derechos Humanos de la UCV, recalcó que este tipo de actividad que lleva más de 8 años realizándose a sala plena, recordó el compromiso de los Estados de respetar, asumir y ratificar el compromiso con la dignidad humana.

“Nos encontramos en este acto con las víctimas de las violaciones de DDHH que han ocurrido durante este año, brindándoles unas palabras de aliento, esperanza y solidaridad expresadas con estos familiares. No solamente han sido víctimas los que han sido detenidos, torturados y presos, sino también la familia que lleva este calvario de poder acompañar esta situación”.

Informó que se están haciendo esfuerzos por acompañar y exigir el respeto de los Derechos Humanos de los ciudadanos presentes y también de los que en estos momentos aún se encuentran detenidos.

Finalmente José Trinidad Fernández, Obispo Auxiliar de Caracas, recalcó que la Iglesia siempre ha sido favorable en la defensa de la vida. Recordó una cita del Papa Juan Pablo II, que reza: “El secreto de la paz es el respeto a los Derechos Humanos”, de ahí, consideró que la vida que debe ser respetada en todos sus ámbitos.

“Aquí tenemos que apuntar mucho en esta historia venezolana que está ávida de hombres, mujeres y jóvenes que busquemos defender un mundo más justo, más fraterno, donde el nombre de la paz contenga el desarrollo de los pueblos como el camino para la integración y el buen vivir de cada uno de los ciudadanos que hacemos parte de esta aldea global (…) tenemos que buscar caminos de reconciliación y reencuentro, de abrir brechas que permitan desde la libertad, atrevernos a pensar y a formar un mundo mejor”.

En el acto estuvieron presentes familiares y víctimas de detenciones arbitrarias, tratos crueles e inhumanos y torturas por parte de los cuerpos de seguridad del Estado provenientes de Carabobo, Aragua, Lara, Falcón, Anzoátegui, Miranda, Mérida, Táchira y Caracas, producto de las protestas ocurridas desde febrero del presente año.

Nota de prensa