Venezuela, el país de más alto riesgo

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El economista Alexander Guerrero ha elaborado un informe especial sobre el riesgo país de Venezuela en ocasión a las recientes declaraciones de Nicolás Maduro sobre que las agencias calificadoras internacionales “se han confabulado” en contra de nuestro país. Guerrero analiza paso a paso el aumento del riesgo venezolano 

 

El fin del principio o principio del fin?

Hace quince años, el país se embarcó en una revolución; la libertad, la propiedad y la productividad las grandes victimas de ese momento político, que el venezolano se jugó a lo ciego. El venezolano, educado o no educado no se dio cuenta que estaba siendo emboscado, así lo escribimos y lo dijimos desde 1999. No nos equivocamos. Derrumbar el “viejo orden” para imponer un “nuevo orden” no fue difícil, muchos pensaron que Chávez era más de lo mismo, la funesta CSJ jugo caída y mesa limpia cuando ingenuamente le entrego a Chávez una guadaña para liquidar la republica con una constituyente originaria, en mala hora, y que la providencia los condene por imbéciles.

En realidad era peor de lo mismo, pero el venezolano desprevenido, como lo fue en el siglo XIX –al revisar la Autobiografía de Páez, uno se da cuenta que pocas cosas cambiaron en siglo y medio. Páez murió echado de Venezuela. Qué país nos queda quince años después? Las dos terceras partes de la población no conocen otra cosa que cadenas con discursos huecos de concepto, pero llenos de odio,  impudicia, violencia y venganza. A ello se unió un intenso proceso de empobrecimiento que se llevó a cabo con  la tarea de igualar ingresos por abajo; es decir, seremos más iguales, pero en la pobreza, y sobre esta se harían panegíricos y se jugaba a  epopeyas.

La pobreza era necesaria, se trataba de crear el hombre servil al Estado y con sus derechos conculcados y entregados a vagabundos de oficio para que jugaran con el poder hasta el paroxismo de la corrupción y el poder. Ahora nos aproximamos al fin de esa historia o al principio del punto de llegada que los comunistas montaron

El petróleo, la política y el empobrecimiento

El Presidente se quejaba de una supuesta conspiración internacional negaba acceso a Venezuela a los mercados de deuda. Temíamos que el terminaría creyendo su discurso de Guerra Económica del capitalismo capaz de cubrir un entorno de ingobernabilidad y violencia política y social por el veloz empobrecimiento que sus políticas generan. En esta oportunidad, su arenga coincide con la caída de los precios, letal en un país que muestra una caída sostenida de la producción de crudo y derivados; la guinda que le faltaba a la economía más empobrecida en el mundo en los últimos cinco años, la nuestra.

Simultáneamente, en una conferencia de banqueros en New York se discutían los efectos por caída de los precios del petróleo, particularmente dos países, Venezuela e  Irán, dado que la decisión saudita de no recortar la producción sino incrementarla y dar descuentos para enfrentar su grave problema fiscal y a la velozmente creciente producción de petróleo en USA, no podría ser seguida por Venezuela y otros. La decisión saudita, literalmente, patea en el trasero a otro fundador de la OPEP, Venezuela, cuando el Ministro de Petróleo saudí, afirmo que el precio del petróleo hoy se forma en el mercado; lo que equivaldría al fin de la OPEP.

Las razones  expuestas, en esa reunión, dada la imposibilidad de esos países de pagar la política tradicional OPEP frente al glut petrolero y que trajo la decisión de Arabia Saudita,  ya habían producido severos efectos dentro de sus países. De Venezuela, se mencionaron continuos apagones, extraños para un país petrolero; riesgo financiero, el más alto del mundo por escasez de divisas,  escasez y colas para adquirir bienes básicos, hiperinflación, empobrecimiento general y poca estima por vivir, dada la explosión del crimen, agregamos nosotros.

No son los precios sino la caída de la producción

La realidad es esta. La distribución de la capacidad de sobre-producción de petróleo en la OPEP (dos a tres millones de barriles día)  pertenece prácticamente a los sauditas. En Venezuela, la obesidad mórbida del gasto público, derroche, corrupción, pésimo acuerdos petroleros con China, Petrocaribe,  subvención financiera –sin retorno–  a Cuba, compra y derroche en chatarra bélica a Rusia, coadyuvaron la descapitalización de la industria petrolera.

Esa industria ya acumulaba una gran pérdida de capital con la expropiación y nacionalización de los que tienen tecnología, capital y mercado, para asociarse con socios menores en empresas mixtas marginales, proyectos, donde hoy se acumula un gap de inversión –léase desinversión– cercano a los 112 mil millones de dólares lo cual ha generado una pérdida de 2.5 millones de barriles día en diez años. Su efecto neto en la sociedad venezolana ha sido empobrecimiento absoluto que mide un salario mínimo en algo más de 45 dólares para las dos terceras partes de población económicamente activa y que resume una caída del PIB – en términos reales, de dólares- cercano a una cuarta parte, la participación del petróleo en el PIB ha caído a 8.5% (de 24% en 1999) sin que el sector no petrolero haya crecido.

De hecho, solo un país petrolero en el mundo, Venezuela, muestra esas perversiones económicas y todas provenientes de la estatización de la economía expresada en descapitalización del sector privado, empresas del Estado, PDVSA y expansión fiscal a niveles de insostenibilidad causante de la espantosa hiperinflación que se consume el ingreso de la gente. En conjunto todo ello converge en la caída de la producción de petróleo que hoy, según data OPEP se encuentra en los 2.3 millones de barriles por día, fenómeno que ha colocado a los analistas en el viejo dilema de la gallina o el huevo.

El riesgo: Maduro no se da cuenta que él es el riesgo

Como puede observarse el elevado riesgo que muestra Venezuela hoy -4000 puntos básicos- y que le impide accesar crédito internacional centran como responsables las gestión en lo económico de Chávez y Maduro en los últimos diez años.

Esa referencia me llevo de inmediato a 1960 cuando la OPEP veía luz, ese año, Venezuela producía más petróleo que Araba Saudita. Hoy la capacidad de producción de petróleo de A Saudita es 12.5 millones diarios, mientras la de Venezuela es 2.35 millones diarios. Acotemos que A Saudita tiene 2 millones de habitante menos que Venezuela. Que paso durante todos estos años que la producción de petróleo hoy es 30% menos que en 1960 mientras que las reservas de petróleo incluyendo las de la FPO son las mayores del mundo ¿Preguntémosle a los ministros de petróleo en Venezuela desde JPPerez Alfonso, hasta Ramirez, ellos conocen las razones de uno de los mayores errores cometidos por tantos años en el manejo de la economía de algún país, dejar bajo tierra lo que tenía mucho valor en tierra. Arabia Saudita hizo lo contrario.

Entre 2005 y 2011 PDVSA y la Republica emitieron en conjunto más de 70.000 Millones de bonos de deuda externa, mientras los precios subían, a pesar de la crisis del 2008, de 26$ a 113$ a finales del 2013. Que ocurría con la renta petrolera, -diferencia entre exportaciones de petróleo y costos en producirlo, incluyendo pasivos y servicio deuda de PDVSA?  Durante el último trimestre del 2012 explotó en crisis de balanza de pagos por caída de reservas y liquidez internacional que devela el salto brusco del dólar paralelo a 17 Bs/$, que nos decía que los ingresos de dólares por petróleo y deuda se volvían negativos; es decir, los activos en liquidez internacional de FONDEN, PDVSA y otros fondos del Estado/Gobierno se agotaban a gran velocidad. El paralelo sabíamos era alimentado por PDVSA y de la red de fondos-tábanos de la banca pública, Tesoro y BCV.

La quiebra de PDVSA

La observación bisturí del economista nos llevó a revisar las finanzas de PDVSA, del BCV, de FONDEN, BANDES y el tesoro;  conclusión una sola: una enorme crisis fiscal, de 22% del PIB a finales del 2012 había vuelto añicos las reservas internacionales del BCV y la liquidez internacional en cabeza de fondos públicos distintas del BCV. En otras palabras, el flujo de caja de PDVSA se había vuelto rojo rojito. Las razones eran únicas,  pero curiosamente, aun incompresible para la opinión pública venezolana acostumbrada a sucumbir al discurso rentista de los millones de dólares en precios y reservas del petróleo, discurso del cual comían todos. De esos grupos de interés privados, nacionales y extranjeros, se afirmaba el gobierno tenía más de 83.000 millones de dólares en activos externos!

Sin embargo, los esfuerzos de PDVSA para colocar deuda tropezaban en los mercados con la exigencia que no podría emitir deuda –riesgo- soberana –como se hizo en el pasado- sino deuda ordinaria corporativa que requería de cumplimiento de la cláusula “total disclosure”; es decir, mostrar balances, cuentas, y estados financieros;  misión imposible para el manejo oscuro de las finanzas de PDVSA. Esta  se negaría, por lo que su flujo de caja se develaría rojo rojito. Al riesgo PDVSA y Republica aun por debajo de 1000 pb entonces, se podría emitir deuda pero con intereses superiores al 11 -12%, es decir, emisión para mercados especulativos que buscan elevados rendimientos. Algo olía mal en Dinamarca. Eran los días del teatro del absurdo de la muerte de Chávez y la sucesión de Maduro, eventos que ocurren en medio de la más colosal  de las crisis fiscales que la historia económica pueda registrar.

La crisis fiscal: el Estado obeso mórbido

La colosal crisis fiscal y la crisis de balanza de pagos que vimos en la calle con escasez y el salto hacia la hiperinflación levanto las amenazas sobre la capacidad de pagos externos de la Republica y PDVSA que para efectos de la liquidez internacional son la misma cosa, PDVSA provee el 98% de la liquidez internacional, incluidas acá, reservas internacionales BCV y activos externos en otros fondos de la Republica. La evidencia era una sola, la renta petrolera, su flujo de caja era negativo; es decir, los pagos más servicios de pasivos de la Republica, de PDVSA, obligaciones militares y deudas con China, superaban los ingresos de la renta petrolera. Venezuela era fiscal y financieramente inviable hacia mediados del 2013.

Las devaluaciones marcarían el impacto sobre los precios internos de esa monumental crisis. El riesgo Venezuela y PDVSA ya se colocaba en 1450 puntos básicos, y los rendimientos de los bonos venezolanos, ya categorizados bonos basura fluctuaba en 17 a 19%, de los más altos del mundo, lo cual coincidía con una hiperinflación promedio anual de 100%, con un déficit fiscal que creía aceleradamente dado el condicionamiento político de una elección que producía un gobierno sin dinero.

El país en el mundo con mayor pobreza incremental en una década.

El impacto socioeconómico, lo pone en evidencia una severa contracción de la economía que entre 2013 y 2014 alcanza el 7.5% interanual, y un empobrecimiento que para hacerlo comprensible a todos he tomado la caída del poder de compra del ingreso del venezolano promedio medido en bolívares reales. Así, a principios de 2013 una canasta básica que se adquiría por dos salarios mínimos, 20 meses después se requieren 6 salarios mínimos, en términos de precios, una hiperinflación de 285% en 20 meses! y sin considerar el impacto empobrecedor de la pérdida del 25% en tiempo útil en colas por escasez de bienes y servicios para adquirir los bienes básicos del sustento diario.

La calle se calienta los jóvenes estudiantes reclaman el empobrecimiento y la escasez de futuro, desafortunadamente la oposición oficial capitula bajo la fuerte represión del gobierno. Venezuela a mediados del 2014 con un expediente de violación de derechos de propiedad, enorme riesgo financiero, sin acceso a préstamos internacionales, sin divisas, extremando controles de precios y convertido el control de cambio en un monopolio estatal, conversión de la libertad de opinión y comunicación, deterior de los servicios públicos, desinversión y fuga de empresas privada nacionales e internacionales, saqueos ordenados por el gobierno, y la justicia perdida en redes de interés público, poderes públicos desnaturalizados y convencimiento de una buena parte de los venezolanos que la democracia se nos terminaba de ir.

La guinda que le faltaba a la inmensa torta, la caída en los precios del petróleo solo empeora y acelera el empobrecimiento, la ingobernabilidad fiscal  y monetaria, la economía venezolana había sido desarmada hace anos, ya no hay antídotos para resolverla, el mundo observa el colapso en vivo y en tiempo real, según un editorial de Bloomberg TV de hace cuatro días. Como puede ver Sr Presidente, Ud. está a cabeza de este país con inmenso riesgo, la parte más aguda de ese riesgo lo causo Ud. Sr Presidente, que al parecer no solo se equivoca, y sigue como si nada estuviera pasando: Ud. va adelante, nosotros vamos detrás, todos caminamos al desfiladero.