Estiman que ensambladoras podrían cerrar sus puertas en el 2015

Foto archivo
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El vicepresidente nacional de Acción Democrática, Antonio Ecarri Bolívar, informó que debido a la profunda crisis que atraviesa el sector automotriz en Venezuela, las ensambladoras de vehículos automotores se verán obligadas a cerrar sus puertas el próximo año, para dedicarse exclusivamente a la comercialización de carros importados. NP

Ecarri aseveró que la crisis del sector es más grave de lo que la gente piensa, pues, dice manejar informaciones confiables que aseguran que -debido al incumplimiento del gobierno nacional- no se van a poder producir ni el mínimo necesario para su mantenimiento en el país.

“El gobierno nacional ofreció suministrar a las empresas ensambladoras, para satisfacer sus obligaciones con los acreedores internacionales, 200 millones de dólares semanales, pero sólo ha entregado 100 en las últimas 6 semanas. Pero esto no es lo más grave, pues con su política de subastas, las empresas no han podido hacerse de las divisas necesarias, razón por la cual solamente podrán producir hasta mayo de 2015 unos 3 mil 500 vehículos”.

El dirigente de Acción Democrática aseguró que si cada una de las empresas del sector no producen un mínimo de 18 mil vehículos –que es su requerimiento mínimo de producción- en el año 2015 sus casas matrices les ordenarán el cierre debido a que no soportarían tan cuantiosas pérdidas.

“Lo lamentable de esto es que quienes más pierden son los más de 100mil trabajadores que laboran para esas industrias, pues terminarán en las calles desempleados o engrosando los números del sector informal urbano”.

Según Ecarri las empresas no desaparecerán, sino que cambiarán su objeto principal de ensamblar vehículos para dedicarse al pingüe negocio de la comercialización de carros importados, lo cual considera una medida “absurda e irracional implementada por el gobierno para terminar de colapsar la industria ensambladora nacional, así como a las más de 500 pequeñas y medianas empresas que vivían del sector automotor fabricando las piezas necesarias para el ensamblaje”.

“Esa medida absurda del gobierno es un despropósito increíble, pues sólo permite la importación de vehículos a quienes poseen cuentas en dólares en el exterior, favoreciendo a una élite minoritaria que no debe pasar del 2% de los venezolanos. La pregunta es ¿cómo un gobierno que se dice de izquierda, favorece a los privilegiados dejando por fuera a la inmensa mayoría que necesita un vehículo para vivir como, por ejemplo, los propietarios de vehículos para el transporte público, taxistas y autobuseros? Esto desnuda la realidad de un gobierno que protege a las mafias importadoras, únicos beneficiarios de esa política reaccionaria”.

Incertidumbre y demoras en la adjudicación de divisas

Ecarri Bolívar también hizo referencia al ineficiente proceso de adjudicación de divisas que fomenta la incertidumbre en las ensambladoras debido a la demora en la liquidación de las divisas.

“En mayo al sector se le adjudicó, a través de Sicad 1, una cantidad limitada de 30 millones de dólares. Ese dinero fue liquidado 45 días después. Las ensambladoras hicieron su pedido al exterior y aún se espera por la llegada de la materia prima. Es un ciclo que puede tardar de 60 a 90 días hasta ser recibida en las líneas de producción” dijo el dirigente de Acción Democrática, quien agregó que “con ese material se calcula que cada empresa fabrique mil 500 vehículos hasta diciembre y 3.500 hasta mayo del 2015. La paralización de las siete ensambladoras es inminente. Recientemente se les adjudicó otra partida, pero los insumos que se adquirieron con esas divisas no llegarán al país hasta el año 2015”, dijo el líder adeco quien aseveró que las empresas no pueden seguir dependiendo de subastas en las que no se puede precisar la fecha cierta de su utilización.

En este mismo sentido informó que las subastas efectuadas en mayo liquidaron las divisas en julio, y las de Julio a finales de Septiembre. “Todas esas divisas alcanzan para producir unos 1.500 vehículos para cada empresa, si es que son reactivadas, lo que totaliza unos 20,000 carros en el 2014, mientras el año pasado, 2013, se produjeron 170.000 vehículos, lo que convierte al año 2014 en el peor año de la industria automotora en toda su historia”.

Ecarri exigió al gobierno nacional que le dé el mismo privilegio a las ensambladoras tradicionales que le da a las empresas que fabrican carros chinos, pues las empresas tradicionales generan empleos y requieren de una pequeña y mediana industria de más de 500 empresas adicionales.

“En Carabobo, estas empresas son las que generan el mayor número de empleos, pues aquí se encuentran ubicadas más del 70 por ciento de las compañías ensambladoras del parque automotor venezolano. Tenemos información, que la producción cayó en el primer semestre 83 por ciento y, por primera vez, no están registrando sino un mínimo ensamblaje”.

El vicepresidente nacional de AD aseguró que le parece extraño el privilegio de las empresas chinas CIVECHI y Chery, a quienes se les adjudican las divisas directamente sin necesidad de pasar por los vericuetos del Sicad.

“Es extraño, pues éstas empresas sólo aprietan tuercas, ya que el vehículo viene completo desde China. Así que es muy sospechoso, que unas empresas que no dan de comer ni a una sola empresa pequeña o mediana en Venezuela, tengan, sin embargo, ese raro privilegio; pues las ensambladoras tradicionales requieren que por lo menos el 30% de las partes sean fabricadas en el país, lo cual significa más de 600 productos que elaboran más de 500 empresas nacionales”.

Ecarri finalmente aseguró que los trabajadores del sector automotor cuentan con el partido Acción Democrática para acompañarlos en la lucha por la defensa del empleo. “AD siempre estará al lado de los trabajadores cuando haya que salir a la calle a exigir sus justas reivindicaciones”.

En este sentido recordó que el próximo 23 de enero AD está convocando a la marcha “Contra el Hambre y por la Libertad” que se realizará en las calles de la parroquia Miguel Peña, y que contará con la participación de trabajadores y desempleados de diferentes sectores productivos de la región, así como con la presencia de los diferentes partidos políticos y sectores de la sociedad civil quienes protestarán por la escasez, el alto costo de la vida y a favor de la libertad de los presos políticos.