José Toro Hardy: Caíste por inocente

thumbnailjosetorohardyPocos días antes de la navidad escribo estas líneas con la mente puestas en el regalo que quisiera pedirle a San Nicolás. Como sé que Santa va a estar muy ocupado consolando a niños que en esta oportunidad van a quedar muy frustrados, he decidido este año aplazar mi aguinaldo por unos días. Le voy a pedir que me complazca al final del día de los Santos Inocentes, o sea el 28 de diciembre. Para la fecha de la publicación de este artículo, ya sabré si se cumplió mi deseo.

¿Pero cuál fue mi deseo? Se los diré: quisiera que ese día el presidente anuncie en que todo lo que ha venido anunciando hasta ahora fue para hacernos caer por inocentes. Que en realidad no estábamos blindados. Que ahora si van en serio. Que promete que no nos va a engañar más y que va a tomar el rumbo se necesita.

Me encantaría oírle decir en esa cadena que nunca más va a dar cadenas porque es un abuso contra los venezolanos.

Y desde luego, que anuncie que eso de que la Fiscal, la presidente del CNE y la defensora del pueblo se iban a postular nuevamente era para hacernos caer por inocente. Que en realidad por vías ajustadas a la Constitución y que estos funcionarios serán a partir de ese momentos absolutamente independientes del Poder Ejecutivo, al igual que el TSJ, de forma que se pueda restablecer el funcionamiento de la democracia.

Me encantaría por tanto oírle decir, que conforme nos lo recomendaba Montesquieu, en el futuro se respetará la autonomía de los Poderes Públicos de forma de que se cumpla efectivamente la máxima según la cual “le pouvoir arrête le pouvoir” (el poder frena el poder) que ya en el Siglo XVII recomendaba el barón francés.

Me encantaría oírle decir que el respeto a la propiedad privada y la libertad de expresión serán el nuevo norte de su gobierno y que de inmediato se está ordenando la liberación de todos lo presos políticos.

Que la censura y la autocensura cesarán de inmediato. Me refiero a una suerte de “glassnot” como el que aprobó Gorbachov en su momento. Que no se le pondrán más trabas a los medios impresos para que puedan adquirir el papel que requieren periódicos, libros y revistas y que la radio y la televisión pasarán a ser los grandes contralores de las acciones públicas.

Que se eliminarán los controles de precios y de costos, después de haber comprobado que se han transformando en uno de las principales causantes de la escasez. Que han podido constatar que dicha escasez que es provocada porque la oferta se ha visto restringida ante el temor de los inversionistas de que un funcionario pueda decidir discrecionalmente a qué precio van a poder vender los bienes que producen.

Que se establece un cambio único y que la meta a corto plazo es la eliminación del control de cambios.

Qua al Banco Central de Venezuela se le devuelve la autonomía y que no podrá seguir financiando el déficit fiscal.

Que la libre competencia podrá permitir que los precios bajen, una vez que cada productor tenga que enfrentar a sus competidores en base a innovaciones en sus métodos de producción y en calidad y precio de sus productos. Que sólo en la medida en que la oferta de bienes llegue a superar a la demanda de bienes, los precios comenzarán a batirse en retirada.

En medio de ese nuevo esquema de libertades, le economía venezolana comenzará a expandirse, con el aporte no sólo de los inversionistas venezolanos, sino también de los extranjeros que estarán convencidos de las oportunidades que aquí pueden abrírseles en un país que está dispuestos a respetar escrupulosamente el derecho a la propiedad privada.

También debería anunciar que se ha retomado el camino de la descentralización.

Y que para reparar el daño que sabe le han hecho al aparato productivo, se aprobará un decreto a través del cual se devolverán todas las propiedades que han sido nacionalizadas a los largo de los últimos 15 años, con una sola condición: que quienes reciban de vuelta esas propiedades se comprometan de inmediato a realizar las inversiones que permitan estimular el aparato productivo del país y brindar oportunidades de empleo a millones de venezolanos.

Que los trabajadores recuperan el derecho a la huelga como mecanismo de lucha para procurar sus reivindicaciones.

Y que para devolverle la viabilidad al se van a sentar en una mesa de negociaciones con las empresas que han demandado a Venezuela en tribunales de arbitraje internacional como el CIADI y buscar con ellos acuerdo para que regresen a Venezuela y continúen sus procesos de inversión. De esta forma el país se ahorraría miles de millones de dólares en indemnizaciones que no tiene como pagar.

Y para finalizar, que en aras a devolverle la estabilidad al país se anuncia que el modelo que se venía aplicando a llegado a su término.

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@josetorohardy