Murió al recibir “una bala perdida”

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La madrugada del sábado, una fiesta que se desarrollaba en la urbanización Doña Azucena en Caruachi, parroquia Unare, Puerto Ordaz, terminó de forma violenta luego de que varios sujetos decidieran abrir fuego contra un ciudadano. Más de catorce casquillos calibre 9mm quedaron en el lugar; solo un proyectil fue suficiente para acabar con la vida de Luis Daniel Guzmán Ramírez, de 25 años de edad. Anamer S. Chirinos/ NPG

Aproximadamente a las 2:00 de la madrugada, un vehículo marca Chevrolet, modelo Aveo, color negro, con tres sujetos a bordo, ingresó a la referida urbanización. El conductor, alegó a los vigilantes que iban a buscar a una amiga en una fiesta, los uniformados los dejaron entrar. Tras su llegada a la celebración, se comenzó a vivir un ambiente de terror.

Según las versiones ofrecidas por el tío de la infortunada, el hombre que estaba detrás del volante, bajó el vidrio del copiloto mientras sonaba la bocina y una mujer que estaba en la fiesta volteó a ver; éste sujeto del que aun se desconoce la identidad, le hizo la particular seña de tocar el reloj de la muñeca, y la ciudadana hizo caso omiso.

Presuntamente, el piloto del Aveo se enfureció y enseguida bajó del auto vociferando que “ya era tarde y que se tenían que ir”, al parecer, a Luis Daniel no le pareció la actitud del sujeto y le dijo: “déjala vale, que esta disfrutando tranquila”; acto seguido un hombre que también estaba en la celebración, comenzó a correr, allí cambió todo.

Trascendió que la ciudadana a la que fueron a buscar los criminales del Chevrolet, mantenía un romance con ese sujeto que emprendió veloz huida, por lo que el conductor del carro decidió abrir fuego contra él. Más de catorce detonaciones retumbaron en las calles de aquella urbanización, acompañado de los gritos de todos los presentes luego de que “una bala perdida” alcanzara la nuca de Luis Daniel.

Tras indagar un poco más en este hecho, los residentes de Caruachi manifestaron su descontento con la situación. Asimismo agregaron que “a ese muchacho lo mataron porque lo confundieron, el otro escapó, eso dicen por ahí, al parecer ni la mujer ni el que salió corriendo andaban en buenos pasos”.

Ingresó sin signos vitales

Mientras los criminales huían de la urbanización, presuntamente amenazando a los vigilantes con el arma de fuego, los compañeros de Guzmán lo subieron a un vehículo para trasladarlo a un centro hospitalario. Luis Daniel ingresó a la clínica de Unare a las 2:30 de la madrugada sin signos vitales, al parecer ya tenia 15 minutos de haber fallecido. Murió instantáneamente.

Luis Guzmán, padre de fallecido declaró que la ciudadana que conoce a los asesinos, es cuñada del dueño de la residencia en la que se realizó la fiesta, por la que presume que se hará “fácil” la captura de los delincuentes. Aseguró que los funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) ya tienen los vídeos de seguridad de la urbanización, además de que la investigación “va muy bien encaminada”.

Luis Daniel Guzmán tenia pocos meses de haber culminado sus estudios de higiene y seguridad industrial en la Universidad Nacional Experimental Politécnica (Unexpo) y estaba por comenzar a trabajar en CVG Ferrominera. Era el mayor de cuatro hermanos. Es el primer miembro de su familia en morir de forma violenta.

Es el segundo en diciembre

Luis Guzmán no ha sido la única víctima fatal de “una bala perdida”. El pasado martes 16 de diciembre, José Alexander Moriannis Villanueva, de 28 años de edad, fue abatido por un proyectil que recibió injustamente luego de que se suscitara una balacera en el sector de Bellas Vista en San Félix.

“Ese día no fue a trabajar, se paró tarde”, sollozó Yorkelys Sagrai, bañada en lágrimas. La joven esposa de José Alexander Moriannis comentó que “el venia de la bodega, salió a comprar avena, ya iba a regresar para la casa Dios mío, no le dio tiempo de cruzar, en lo que volteó a ver si podía hacerlo, recibió un disparo en el ojo”.

Confesó casi sin habla que está embarazada. “Tengo tres meses de embarazo y ahora no sé qué haré sin mi esposo, todo estaba bien en nuestra familia, el había comenzado en una contrata en Venalum y hace dos años quedo fijo, por eso decidimos formar nuestra familia, porque el también mantiene a sus dos primeras hijas”.

La madre de Yorkelys la sostenía, estaba a punto del quiebre por el terrible suceso que acabó con su joven matrimonio. Una familia que tenía planes de futuro y estabilidad, se vio truncada por la inseguridad que azota los sectores populares de Ciudad Guayana. Un bebé nacerá sin padre por el simple hecho de que las bandas armadas ya no tienen horas fijas para operar, lo hacen a plena luz del día sin importar quien este en la calle, solo por “saldar una deuda” son capaces de todo.

Las Cifras

1 persona asesinada

3 sujetos involucrados

1 ciudadana podría ayudar a resolver el caso

56 asesinatos en diciembre

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