Conflictos laborales marcaron el 2014

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Durante el año 2014 las calles de Guayana se agitaron al paso que marcaron los trabajadores. Entre descontentos por promesas incumplidas, dilaciones contractuales, acumulación de pasivos, indiferencia gubernamental y patronal y abuso de poder por parte del Estado, la masa laboral se mantuvo en las calles. Jossie Naim Malavé/ Nueva Prensa Guayana

Según Froilán Barrios, presidente del Movimiento Laboralista (ML) y miembro del Frente Autónomo de Defensa del Empleo, el Salario y el Sindicato (Fadess), el 40 % de los estallidos sociales fueron protagonizados por la clase trabajadora del país. En ese sentido prevé que el 2015 será más difícil para la fuerza laboral, en gran medida porque el Ejecutivo Nacional no genera políticas de inclusión y fortalecimiento del sector profesional.

Pese a que la Siderúrgica del Orinoco “Alfredo Maneiro” se convirtió en el ícono de la lucha clasista del año que terminó hace menos de una semana, hubo muchas otras empresas cuyos trabajadores salieron a la calle a reclamar sus derechos, y algunos hasta paralizaron las actividades en sus sedes de trabajo. A continuación, se presenta un recuento de los eventos más resaltantes, y se destaca la importancia del gobierno central y regional de intervenir en la resolución de las pugnas que quedaron en puntos suspensivos.

“Acuerdos de papel” para sector aluminio

El 12 de octubre del 2014 se llevó a cabo una reunión en el Despacho de la Vicepresidencia del Ministerio de Industrias. Representantes sindicales del sector aluminio sostuvieron un encuentro con el presidente de la Corporación Venezolana del Aluminio, Ángel Marcano y el vicepresidente del MinIndustrias, Justo Noguera, para entablar acuerdos en materia de producción, inversiones y atención de otros pendientes.

Se cumplieron los pagos por retroactividad del vencimiento de la convención colectiva -60 mil bolívares para la mayoría de las empresas-, al igual que las utilidades. Empero, quedaron pendientes otros aspectos como la instalación de las mesas de trabajo para evaluar “a fondo” temas como la tercerización, la homologación de las convenciones colectivas, la reducción de la jornada laboral, las deficiencias en el sistema de transporte, y hasta decidir si habrá un contrato colectivo único para el sector.

Recientemente, Williams Hernández, secretario de Trabajo y Reclamo del Sindicato Único de CVG Carbonorca (Sutracarbonorca), enfatizó que este año las empresas del sector aluminio no alcanzaron a producir el 50 % de su capacidad instalada, lo que deja entrever la necesidad de que tanto el Ministerio de Industrias como la CVG retomen el diálogo con los sindicatos.

Limbo laboral en Friosa

La empresa Frigoríficos Ordaz S.A (Friosa) no ha completado el proceso de estatización que inició el 5 de octubre del 2010. Los trabajadores recalcan estar sumidos en un conflicto cíclico, donde ni la Junta Administradora, ni la Comisión Interventora de Caracas, han dado respuestas a sus reclamos. Durante el mes de noviembre desarrollaron la última protesta del año, que terminó tras una semana de paralización en Cocina Central y Taller de Panadería.

Reclamaron condiciones de trabajo dignas, denunciaron insalubridad en las áreas, y hasta falta de insumos y materia prima para completar los despachos de comida. Como resultado de esto recibieron la visita de una comisión del Ministerio de Alimentación para inspeccionar las instalaciones de la empresa. Durante la fiscalización se encontraron cuatro fugas de gas entre Cocina Central y Centro Panadero.

Quedó pendiente la visita del Instituto Nacional de Prevención, Salud y Seguridad Laboral (Inpsasel), al igual que el llamado a elecciones para renovar a los representantes de los trabajadores frente a la Junta Administradora. También esperan el reembolso de la semana de trabajo descontada por la protesta, según informó la vocera Noraida Potellá.

Se presume que la empresa suspenderá el beneficio de las vacaciones “porque no hay dinero para pagarlas”, de igual forma, entre la masa laboral reina el desconcierto por no tener los insumos suficientes para mantener la producción. No hay harina para producir pan, tampoco carne ni pollo. Durante la última semana de diciembre solo tuvieron pescado y pernil.

“Con los crespos hechos” en Maderas del Orinoco

Migel Cedeño, secretario de Organización del Sindicato de Trabajadores de la Empresa Forestal (Sintraemfor), reiteró que la empresa no cumplió con los acuerdos. Durante el 2014 protagonizaron varias protestas frente a la Corporación Venezolana de Guayana (CVG) en Alta Vista, cierres de avenidas, operaciones “morrocoy”, y diversos reclamos exigiendo la renovación del contrato colectivo vencido desde hace 4 años.

De 112 cláusulas que conforman la convención colectiva, falta finiquitar 43 de índole salarial. La “excusa” que sostenía la empresa, según el sindicalista, es que hacía falta el estudio de factibilidad. Sin embargo, el codiciado documento llegó, y aun así la directiva se negó a convocar a la directiva sindical para retomar la discusión.

Entre los pendientes que mantiene la administración de la empresa, reiteró el adelanto de los 40 mil bolívares por años de retroactividad, al igual que el adelanto de 60 bolívares diarios que tipifica la cláusula 11 del contrato. La empresa tampoco despachó las dotaciones. Cedeño también señaló que recibieron 3 mil bolívares por concepto de juguetes y otros 3 mil bolívares más por útiles escolares, pero “no fue suficiente ni justo”.

En Pdvsa Industrial continúa la larga espera

Desde el periodo de nacionalización de la antigua Norpro, durante el 2010, a los trabajadores se les adeuda 6 meses de salario. Además de eso, desde hace cuatro años son afectados por mal cálculo salarial, y aún la empresa no realiza las correcciones pertinentes. El 2014 para la masa laboral de la industria estuvo marcado por la indiferencia de una administración que, según denuncian, no se hace cargo de los reclamos efectuados.

Además de esto, desde hace casi dos años entregaron el anteproyecto de contratación colectiva, y hasta ahora no han recibido respuestas. Para Jorge Marín, trabajador, la gerente de Recursos Humanos, Marta Rincón,  “no tiene voluntad de ofrecer soluciones”. Se prevé que para este año radicalicen la lucha a fin de hacer presión al actual director de la empresa, José Ávila.

La pugna en Hidrobolívar

Por más de 24 días el sindicato de la empresa de agua potable, junto con un grupo de trabajadores, protestaron frente a la planta del Sistema Integrado Acueducto Macagua, ubicado en la avenida Libertador, San Félix. La protesta se radicalizó debido a la negativa de la empresa de avanzar en la discusión de la convención colectiva que inició en el 2013, y en la que sólo han sido aprobadas cláusulas de aspecto social.

Noris Cordero, secretaria general del sindicato, señaló en reiteradas oportunidades que la administración de la empresa se niega a retomar las negociaciones, como represalia por los constantes reclamos y protestas efectuados.

Durante las últimas reuniones la dirigencia sindical rebajó las ofertas económicas, a fin de concretar acuerdos, pero no fue posible lograrlo. Advirtieron ola de despidos y hasta el descuento unilateral de los salarios por los días de protesta. Esperan que la empresa retome las negociaciones para concretar los aspectos económicos de un total de 82 cláusulas que conforman el anteproyecto.