François Hollande: Cualquier ataque anti islámico o antisemita será “duramente castigado”

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El presidente de Francia, François Hollande, insistió el jueves en que cualquier ataque anti islámico o antisemita será “duramente castigado”, en un intento de calmar las crecientes tensiones religiosas tras los atentados más mortales que sufre el país en décadas. AP/Por SYLVIE CORBET

Con 120.000 agentes de seguridad desplegados para evitar nuevos ataques, el nerviosismo se hizo patente durante la noche cuando un coche se abalanzó sobre una policía que hacía guardia en el palacio presidencial de Francia.

El incidente ante el palacio del Eliseo no tenía relación aparente con los tiroteos de la semana pasada y podría haber sido un accidente, indicaron al policía y la fiscalía.

El país está en tensión desde que 20 personas, incluyendo los agresores, murieron en la serie de ataques de la semana pasada.

El funcionario a cargo de la defensa cibernética del país dijo que unos 19.000 sitios web franceses han sufrido ataques desde que se produjeron los atentados terroristas.

El almirante Arnaud Coustilliere dijo a la prensa que muchos de los ataques fueron obra de grupos “más o menos estructurados”, entre ellos algunos ciberpiratas islámicos conocidos.

Aparentemente se trata de ataques relativamente menores a sitios tan variados como regimientos militares y pizzerías.

Los atentados comenzaron con un asalto contra las oficinas del semanario satírico Charlie Hebdo, que el jueves enterraba a varios de los miembros de su personal. La publicación había recibido amenazas reiteradas por publicar caricaturas del profeta Mahoma.

Dos de los atacantes expresaron su lealtad a al-Qaida en Yemen, y el tercero —que atacó un supermercado kosher— al grupo Estado Islámico.

Los ataques se produjeron en una atmósfera de creciente antisemitismo en Francia, y provocaron varios ataques esporádicos contra lugares musulmanes en todo el país en una aparente represalia. También pusieron a muchos musulmanes franceses a la defensiva.

En un discurso, Hollande dijo que los millones de musulmanes del país deberían ser protegidos y respetados, “igual que ellos deben respetar a la nación” y sus valores estrictamente laicos.

“Actos antimusulmanes, al igual que actos antisemitas, no solo deben ser denunciados sino severamente castigados”, afirmó el jueves en el Instituto del Mundo Árabe en París.

Señalando que los musulmanes son las principales víctimas de la violencia extremista islámica, señaló que “ante el terrorismo, todos estamos unidos”.

Durante la noche y antes su oficina, un coche con cuatro personas a bordo tomó una vía de sentido único en dirección contraria y luego se alejó cuando la agente intentó darles el alto. La policía sufrió heridas leves en la pierna.

La policía dijo que dos personas fueron detenidas más tarde, y otros dos que iban en el auto huyeron.

Fuentes de inteligencia de Estados Unidos y Francia se inclinan hacia la hipótesis de que los atentados terroristas de París estuvieron inspirados por al-Qaida pero no fueron directamente supervisados por el grupo, una idea que clasificaría los ataques en una categoría de incidentes preparados en el país y que son extremadamente difíciles de detectar e impedir.

La justicia francesa empezó una ofensiva arrestando a docenas de personas que glorificaron el terrorismo o hicieron comentarios racistas o antisemitas sobre los ataques.

El jueves volvieron a registrarse filas de gente esperando para comprar copias de la primera edición de Charlie Hebdo desde los ataques, que volvía a mostrar a Mahoma en la portada. Aunque se hizo una edición especial aumentada de 5 millones de copias, los ejemplares se agotaron en los quioscos de París por segundo día consecutivo.

Los musulmanes creen que su fe prohíbe la representación gráfica del profeta, y algunos reaccionaron con consternación — e incluso con ira— a la nueva portada. Algunos que habían apoyado al semanario tras los ataques se sintieron traicionados y otros temieron que la caricatura pudiese generar más violencia.

El líder de la filial de al-Qaida en Yemen se atribuyó la responsabilidad por el ataque al semanario en el que dos hombres armados asesinaron a 12 personas, diciendo en un video publicado en internet que había sido en “venganza por el profeta”.