Los ocho mejores exfoliantes para la piel

Los ocho mejores exfoliantes para la piel

Exfoliantes-para-la-piel

¿Por qué es importante exfoliar la piel?

La cosmética industrial que solemos utilizar, sobre todo las mujeres, es dañina para nuestra salud dérmica. Esto se debe a que contiene una gran cantidad de sustancias y componentes que pueden ser tóxicos.





La epidermis, es decir, la parte más superficial de nuestra piel, está compuesta por millones de estratos de células. Algunas nuevas van naciendo y otras más antiguas, muriendo. Así, la exfoliación sirve para quitar las células que están muertas, que si bien son una barrera protectora, también impiden que exista una regeneración en las capas inferiores.

Cuando exfoliamos la piel y quitamos las células muertas, ésta se ve mucho más bonita, iluminada y joven. La frecuencia que tenemos que “cumplir” para exfoliar puede determinarse según varios factores, aunque si hace mucho que no te haces una (o nunca lo has hecho), puede ser de utilidad repetirla una vez a la semana.

Los mejores exfoliantes naturales para la piel

Echa un vistazo a la siguiente lista con exfoliantes naturales y recetas caseras para eliminar todas las impurezas de la piel, tanto del rostro como de cualquier otra parte del cuerpo:

Arcilla verde

Está indicada para las personas con pieles sensibles porque es muy suave, elimina sólo la capa más superficial de la dermis y no daña el tejido. Se puede usar cualquier tipo de arcilla si no encontramos puntualmente la de color verde, pero esta es mejor porque además tiene la capacidad de absorber las sustancias tóxicas. Además de poseer otras propiedades beneficiosas, la arcilla verde es depurativa, regeneradora y cicatrizante.

Dilúyela en un poco de aceite de oliva o de caléndula. Tiene que quedarte una textura espesa. Aplica con movimientos circulares sobre la piel que deseas exfoliar. Deja actuar unos minutos y aclara con abundante agua tibia. Luego coloca una crema humectante (puede ser yogur natural o leche).
Dilúyela en un poco de aceite de oliva o de caléndula. Tiene que quedarte una textura espesa. Aplica con movimientos circulares sobre la piel que deseas exfoliar. Deja actuar unos minutos y aclara con abundante agua tibia. Luego coloca una crema humectante (puede ser yogur natural o leche).

Harina de avena

Otra de las alternativas para las pieles sensibles, ya que suaviza y desinflama la zona. Se puede comprar en polvo o bien en hojuelas o copos (en dietéticas o tiendas naturistas).

Mezcla con un poco de agua para lograr una textura espesa. Aplica en la piel con pequeños círculos, suavemente. Aclara con agua en abundancia y tonifica con una crema humectante. Sus oligoelementos dejarán tu piel más que hermosa.

Sal de Himalaya (rosa)

Es una receta ideal si tienes la piel grasa o resistente, o bien demasiado envejecida y sucia. Es una exfoliación muy fuerte, así que ten cuidado si la aplicas cuando hay sol o de día. Mejor al atardecer. Esta sal es rica en minerales, por eso es mejor que las demás. No obstante, no te preocupes si no la encuentras, puedes usar la sal gruesa o marina. Te servirá para nutrir las capas más profundas y cicatrizar.

Mezcla un puñadito con una cucharada de aceite de oliva o de aguacate (para piel seca), germen de trigo (para piel madura), jojoba (para piel grasa) y neem (para piel con tendencia acnéica).
Mezcla un puñadito con una cucharada de aceite de oliva o de aguacate (para piel seca), germen de trigo (para piel madura), jojoba (para piel grasa) y neem (para piel con tendencia acnéica).

Seguir leyendo en: Mejorconsalud.com