Impunidad, dolor y frases incompletas de aquel 4F de 1992

subete-572x600

El 4 de febrero de 1992 es más que una fecha en la memoria colectiva de los venezolanos. Es tal vez una fecha fría y oscura que hace una triste alegoría a otra no menos melancólica y convulsionada como la del 27 de febrero de 1989, y que están allí, en ese trozo de la historia de un país que fijó su mirada atónita ante una pantalla de TV que transmitió las imágenes de una sorpresiva asonada, con el audio en altavoz de los disparos, el ruido de los sables y de las tanquetas.

El 4F fue más que la historia de un grupo de paracaidistas sublevados en contra del estatus político de aquel momento, fue más que un número de cifras y titulares que llenaron las páginas de sucesos de periódicos nacionales y regionales; es  una gran primera página escrita con sangre y dolor en la que los verdaderos protagonistas de la historia quedaron relegados al olvido, al anonimato.

Dos décadas se cumplieron este año de la intentona golpista de 1992, y una vez más los invisibilizaron. La propaganda oficial penetró todas las pantallas de TV hablando de la gloria del Golpe, de las hazañas de “La Revoluciónde Febrero”, publicaciones con testimonios e infografías del recorrido de la intentona como si de un auténtico acto heroico se tratara. ¿Y las víctimas? ¿Sombras anónimas? ¿Y el dolor de los familiares? Nadie se repone de una pérdida impune, silenciosa.

El 4F es ante todo un crisol de historias, de frases incompletas, de silencios. Un mosaico de almas sepultadas en un cementerio de viejas y rasgadas páginas de periódicos. Retazos de venezolanos de carne y hueso que vivieron horas de angustia y dolor. Ellos, las víctimas del 4F, son los verdaderos protagonistas de esa sublevación militar.

Ellos, los protagonistas del 4F

Hasta la fecha no se sabe con exactitud cuál fue el saldo total de fallecidos durante la asonada militar de 1992. Medios como el diario Últimas Noticias publicó por aquellos días, que los muertos  pasaban de 100. Fernando Ochoa Antich, quien fuera Ministro de la Defensa relata en su libro “Así se rindió Chávez” que ese día hubo 39 muertos.

La cifra nunca ha sido aclarada y en vano quedaron las acciones del comité de familiares de los golpistas quienes tuvieron como objetivo “contribuir al esclarecimiento de la verdad histórica de los sucesos”, tal como lo publicó el Diario de Caracas el domingo 16 de febrero de 1992.

Tras una revisión hemerográfica de noticias, artículos y reportajes publicados en diarios y revistas nacionales y regionales,  se presenta un balance de los decesos de ese día. Ese balance no pretende ser oficial, sólo es una cifra  construida a partir de los nombres publicados en las páginas de sucesos de los diarios El Nacional, El Universal, Últimas Noticias, El Diario de Caracas,  Panorama (Maracaibo),  yLa Columna(Maracaibo).

 La revisión evidenció que durante la asonada murieron 32 personas, 23 en Caracas, 1 en Aragua y 8 en Carabobo. Entre ellos, 8 civiles, 8 funcionarios policiales, 10 efectivos militares, y 8 más en Carabobo. Los fallecidos en la capital venezolana fueron: Noelia Lorenzo Parada (9), Román Gaizka Etkarte (20), José Alberto Carregal, Migdalia Antonia Delgado de Marquina (30), Hugo Orlando Villarte Mejías (40), José Enrique Ordaz (44), Gerson Gregorio Castañeda (26), Edicto Rafael Cermeño Joves, Jesús Rafael Oramas (30),  Jesús Aponte Reina (21), José Aldana, Deivis Peña Juárez, Elio José Gamboa, Miguel Escalona Arriechi, Jesús Alberto González, Julio Peña Labrador, Jesús Santiago, Fernando Cabrera, Henry Solórzano, Johnny Cedeño, José Gregorio Garmendia, un distinguido no identificado y una señora que murió en el hospital Urológico San Román.

Extractos de lo que publicaron los medios impresos los días posteriores al 4F:

-“Lo doloroso y feo de esta asonada militar es la cantidad de muertos, unos 100 decesos y mil heridos”. (Lo bueno la malo y lo feo del golpe, revista Élite número 3446, 1992).

-“El gobierno asegura en su reporte oficial que hubo 17 muertos y 6 heridos”. (El abrazo mortal de la historia, El Nacional, viernes 7 de febrero de 1992).

-“14 militares muertos y 51 heridos durante el movimiento subversivo según el ministro dela Defensa para el momento el General de división (Ej), Fernando Ochoa Antich. (El Universal, miércoles 5 de febrero de 1992).

Henry Solórzano (30 años). Fue asesinado de un disparo en la zona “E” de la urbanización 23 de enero. (Últimas Noticias, jueves 6 de febrero de 1992).

Hugo Orlando Villarte Mijares (40 años). Estaba casado y era padre de 5 hijos. Murió por un tiro de FAL que entró por su cabeza cuando se encontraba en el interior de su residencia en la calle Colombia.

-“La mayoría de las bajas a los agentes dela Disip se produjeron durante el ataque de los insurgentes a la residencia presidencial La Casona” (El Universal, miércoles 5 de febrero de 1992).

Más información en CódigoVenezuela.