Ismael García: Se acabó el tiempo Maduro

thumbnailismaelgarciaEn los últimos tiempos he venido alertando al pueblo venezolano y a la opinión pública nacional e internacional, que Venezuela es gobernada por capos y mafias que se reparten el poder de acuerdo a intereses personales y bastardos de altos funcionarios que valiéndose de un supuesto socialismo, han cometido una serie de delitos, amparados por los poderes públicos del Estado, quienes han sido cómplices por acción u omisión, porque han sido muchas las denuncias que hemos consignado a la Fiscalía General de la República y otras hechas hasta por su propios ex gobernadores,  ex ministros, ex magistrados, ex socios estratégicos y de voceros comunicacionales que involucran a estos personajes en hechos de corrupción, de nepotismo, de clientelismo y hasta de de narcotráfico.

Sin embargo, la respuesta del gobierno a estas denuncias de sus propios funcionarios,  es la exclusión, la expulsión, la persecución y el aniquilamiento moral, los tildan de traidores al proyecto revolucionario para crear así el rechazo de los que militan en ese partido. Y sí los que exigimos que se investiguen las denuncias y colocamos ante la opinión pública la cantidad de actos de corrupción y de atropello que se cometen a diario, que provenimos de una inmensa mayoría que exige un cambio,  el ataque es peor. Pero por qué no investigan, cuál es el temor, hasta dónde están comprometidos? Porque utilizando un dicho de la sabiduría popular, quien no la debe no la teme, y por el bien del país, han debido actuar con seriedad en este sentido.

En materia de toda esta crisis económica que vivimos, con niveles de escasez y de desabastecimiento nunca visto en la historia de este país, no me canso de recordar que el gobierno es el único responsable de toda esta tragedia, porque en estos últimos catorce años, aquí lo que se ha hecho es expropiar empresas productivas a nivel nacional, para convertirlas en monumentos a la desidia o peor aún, en focos de corrupción y pillaje, trayendo como consecuencia el gran desabastecimiento y escasez que enfrentamos hoy los venezolanos, debido a que por estas medidas económicas impropias y populistas, el ochenta por ciento de lo que consumimos viene de afuera.

Más de Cuatro Millones de hectáreas productivas en Venezuela fueron expropiadas y cerraron sus puertas. En el eje industrial más importante del país, que va desde Guarenas en el centro del país y que atraviesa los Estados Distrito Capital, Miranda, Aragua y Carabobo, han cerrado más de Seis Mil Setecientas industrias, trayendo como consecuencia la pérdida de decenas de miles de empleos de calidad, y han sido expropiadas más de Novecientas empresas, con argumentos amañados y pases de facturas políticas y económicas.

Recientemente y con un discurso enardecido, Nicolás Maduro ha mandado a intervenir, o mejor dicho a “ocupar” empresas como Farmatodo, Día a Día y otras que están en la lista de la revolución, por acusarlos de fomentadores de la supuesta guerra económica que le quieren machacar al pueblo, pero esto no es así. Aquí en vez de presentar las tan esperadas medidas económicas para palear esta grave crisis que hoy enfrentamos los venezolanos, apelan al robo de empresas productivas, a la violencia, a la persecución, al odio, porque este gobierno simple y llanamente no tiene medidas económicas, y lo que hace es darle largas al asunto para mantenerse en el poder a como dé lugar, echándole la culpa a la oposición, a los gobiernos extranjeros, a la gente trabajadora de este país y a todo aquel que levante su voz de protesta.

Jorge Giordani ha salido nuevamente a la palestra nacional, ya no sólo denunciando que aquí altos funcionarios del gobierno y sus enchufados se robaron más de 25 Mil Millones de dólares que eran precisamente para importar alimentos, medicinas, repuestos y otros artículos de primera necesidad, sino para decir que somos el hazme reír de América Latina, que estamos en una situación de desastre económico que nos ha llevado a la quiebra, pero Maduro insiste en tropezar y tropezar siempre con la misma piedra. Es decir, expropiar, robar, amedrentar, perseguir, pero nunca va a presentar una medida viable para salir de esta gran crisis, porque no la tienen.

No obstante, creo que el planteamiento que hizo Capriles de la reunificación de la oposición  hoy es una necesidad impostergable, porque no se trata de una alianza para el cálculo de cuántos diputados le puede tocar a cada quien, o quien puede o no ser diputado, sino una unidad que permita nuclear a toda Venezuela incluso sectores que hasta hace poco tiempo respaldaron el gobierno. Es necesario buscar alianzas con ellos, porque este es un problema en el que nos están quitando al país y cuando vengamos a ver, el que salga de último le tocará soplar y apagar la vela y a ese extremo no podemos llegar. Vienen tiempos muy difíciles, todo este plan del gobierno viene aliñado con mucha represión, y ante ello tenemos que estar unidos y organizados. Así que invito al pueblo venezolano a estar alerta. No podemos permitir que la gran mayoría de este país esté pasando la peor situación económica, política y social, mientras una minoría, enquistada en el poder, se dan la gran vida a costillas del pueblo.