Crean Sistema Marginal de Divisas, Simadi

(Foto Reuters)
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Venezuela prevé iniciar esta semana un nuevo mecanismo cambiario, donde serán vendidas divisas a una tasa “totalmente libre”, mientras mantiene la asignación para importaciones prioritarias a 6,3 bolívares por dólar, anunció el ministro de Finanzas, Rodolfo Marco Torres.

Un segundo mecanismo cambiario de subastas, conocido como Sicad, funcionará de forma complementaria para asignar dólares a las empresas importadoras. El ministro de Finanzas informó que esas subastas “arrancarán en 12 bolívares por dólar”.

Marco dijo que el 70 por ciento de las necesidades de la economía venezolana, sin embargo, serán cubiertas por el tipo de cambio más fuerte de 6,3 bolívares por dólar, que es fijo para la importación de productos esenciales como alimentos y medicinas.

Las normas bajo las que se venderán dólares a tres tasas de cambio en el país petrolero se conocerán el miércoles a través de la Gaceta Oficial, dijo el ministro en una conferencia de prensa conjunta con el presidente del Banco Central de Venezuela, Nelson Merentes.

Por su parte, Merentes aclaró que las empresas podrán registrar en su contabilidad el precio del dólar que adquieran en los tres mecanismos cambiarios.

En cuanto al tercer sistema cambiario, Marco Torres y Nelson Merentes, presentaron el Sistema Marginal de Divisas (SIMADI) el cual será un sistema libre. “Aquel que quiera vender, puede hacerlo a través de este sistema, por medios de las casas de cambios”, acotó Merentes.

“Queremos modificar la economía venezolana para llegar a exportadores no tradicionales (…) No queremos que con Simadi se acelere la inflación, todo lo contrario, que induzca al equilibrio económico”, destacó el presidente del BCV, reseñó Reuters.

La agencia Associated Press destacó que las autoridades venezolanas presentaron el martes un nuevo sistema de cambio, que incluye una tercera modalidad cuya tasa la fijará el libre mercado, como parte de un plan para hacer frente a la severa crisis económica que sacude al país.

El nuevo esquema contempla la unificación de los sistemas complementarios de venta de divisas en un mecanismo único de subastas, cuya tasa iniciará en 12 bolívares por dólar, dijo el ministro de Economía y Finanzas Rodolfo Marco Torres.

La tasa de 6,30 bolívares por dólar sólo se mantendrá para el sector de alimentos y medicinas, informó.

Además se creó un tercer mercado que operará a través de las casas de bolsa. El “mercado fijará la tasa”, dijo Torres. Agregó que la asignación de divisas para viajes al exterior se mantendrá en 3.000 dólares.

El presidente de la Asociación Nacional de Operadores de Valores, Ricardo Montilla, dijo a inicios de mes que el mercado que funcionará a través de las casas de bolsa no tendrá “un precio anclado sino que va a haber una libre fluctuación y el efecto de la oferta y la demanda es el que va a formar el precio”.

Montilla expresó que en la medida en que se vaya construyendo el nuevo sistema “van a desaparecer (los) mecanismos alternos”.

El mercado cambiario local se ha visto sometido en el último año a fuertes presiones debido a que el gobierno redujo la venta de dólares oficiales. Algunas empresas y personas naturales han tenido que recurrir al mercado paralelo donde la divisa estadounidense cotiza hasta 30 veces más que el tipo de cambio oficial de 6,30 bolívares por dólar.

La falta de divisas oficiales ha generado problemas de abastecimiento de insumos y materias primas que han incidido en la caída de la producción de algunos bienes y ha agudizado la escasez de alimentos y productos básicos, según han denunciado dirigentes empresariales.

A pesar de los controles de precios y cambio que rigen desde 2003, el mercado paralelo de divisas se ha convertido en el marcador de los precios de algunos productos, lo que ha generado fuertes presiones sobre la inflación, que cerró 2014 en más de 64%.

Venezuela está sumido en una crisis económica caracterizada por una inflación galopante, severos problemas de escasez y recesión, que los analistas proyectan que se agravarán este año por la caída de los precios del petróleo, la principal fuente de ingresos del país.

El aparato productivo local registró el año pasado una caída de 2,8%. El Fondo Monetario Internacional ha estimado que la economía venezolana podría registrar este año una contracción de 7%.