Aumenta la violencia en Ucrania a pocas horas de la cumbre de paz en Minsk

Ucrania

Vladimir Putin, François Hollande, Angela Merkel y Petro Poroshenko se reunirán este miércoles en Minsk en una cumbre “de la última oportunidad” para poner fin al conflicto en el este de Ucrania, donde la violencia se ha intensificado en las últimas horas.

por Ania TSOUKANOVA con Nicolas MILETITCH en Donetsk/ AFP

El encuentro llega tras una semana de maratonianas negociaciones diplomáticas, tras el lanzamiento de una iniciativa de paz francoalemana. Sobre el terreno la violencia ha arreciado, con 45 muertos en las últimas 24 horas, entre soldados, rebeldes y civiles.

El presidente ucraniano, Petro Poroshenko, que llegó al poder prometiendo acabar con la guerra y reconquistar las zonas separatistas, ha resumido su objetivo para Minsk: ofrecer “una de las últimas oportunidades de instaurar un alto el fuego incondicional y la retirada del armamento pesado”. 

Los separatistas prorrusos negociaron el martes por la tarde en la capital bielorrusa con los emisarios de Kiev, en presencia de representantes de Rusia y la OSCE, aunque no se conoce la naturaleza exacta de sus exigencias para poner fin al conflicto.

Según el emisario de la autoproclamada República Popular de Donetsk, Denis Puchilin, “aún es demasiado pronto para hablar de un alto el fuego”.

El presidente estadounidense Barack Obama, por su parte, mantuvo una conversación telefónica con su homólogo ruso Vladimir Putin y con Poroshenko.

En un comunicado posterior, la Casa Blanca advirtió al Kremlin de que “si Rusia continúa con sus agresiones a Ucrania, sobre todo enviando soldados, armas y financiando a los rebeldes, el precio a pagar aumentará”.

El encuentro de Minsk será la primera cumbre en el llamado formato “de Normandía”, con los dirigentes de los cuatro países que se encontraron brevemente en esa ciudad francesa en junio.

La reunión ofrece una oportunidad única a Vladimir Putin, cuya presencia fue confirmada esta mañana por el Kremlin, para tomar la palabra y negar toda implicación rusa en el conflicto ucraniano, que ha provocado la peor crisis entre Moscú y Occidente desde el fin de la Guerra Fría.

 

– Bombardeos en Donetsk – 

Sobre el terreno, este miércoles murieron al menos cinco civiles por disparos de artillería caídos sobre una parada de autobús y una fábrica metalúrgica en el bastión separatista de Donetsk, según la administración local.

“Se produjo a hora punta. Había mucha gente. Todo el mundo iba al trabajo”, contó a la AFP Svetlana, de 56 años, que oyó en total cinco disparos.

Antes, el ejército había anunciado la pérdida de al menos 19 soldados en las últimas 24 horas, cinco de ellos en el ataque con lanzacohetes múltiples Smerch el martes por la noche en Kramatorsk, ciudad donde se encuentra el Estado Mayor de las tropas ucranianas en el este separatista.

Esta ciudad industrial de 200.000 habitantes, cuyo control recuperó el ejército de Kiev en julio, no había sufrido ataques desde entonces.

La diplomacia ucraniana declaró en un comunicado que Rusia era “responsable” de ese ataque, ocurrido “en el momento en que resurgía una frágil esperanza de resolver la crisis y establecer la paz en el Donbass”.

Ese bombardeo, el primero contra el cuartel general del ejército ucraniano desde el principio de la guerra, se produjo en un contexto de movimientos de ambas partes para acaparar el máximo de terreno y llegar en posición de fuerza a la mesa de negociaciones en Minsk.

Al sur de la línea del frente, las tropas ucranianas anunciaron haber lanzado una contraofensiva y tomado el control de tres localidades al este del estratégico puerto de Mariupol, última gran ciudad de la región controlada por Kiev. AFP