Pablo Pérez: ¿Hay esperanza para la juventud en Venezuela?

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No existe una sola respuesta para esa pregunta. Cada quien tiene una apreciación de esa situación que planteo en el título, pero seguro estoy que la mayoría de ustedes piensa que NO hay esperanza para la juventud en nuestro país. A este callejón sin salida aparente han llevado a los jóvenes de nuestra patria.

Muchos pensarán que como dirigente político opositor me conviene la crisis que vive el país, generada por un gobierno que expropió la esperanza y el futuro para la mayoría de la población; pero no es así. Me llena de tristeza que hay pocas oportunidades de crecimiento y progreso para los venezolanos en general, pero en especial para los jóvenes.

Las universidades públicas y privadas están llenas de jóvenes con deseos de superación. La mayoría estudia con grandes sacrificios. En el Zulia muchos se beneficiaron del plan de becas Jesús Enrique Lossada creado por Manuel Rosales y que continuó con mucho éxito en mi gestión.

Hoy ese plan de becas lo acabaron. Apenas hace unos días entregaron mil becas. Si apenas mil becas con más de dos años de gestión, bueno para ser exactos y veraces: de fracaso al frente de la Gobernación del Zulia.

Esos jóvenes que buscan la obtención de un título profesional tendrán muy pocas posibilidades de un empleo bien remunerado y que les permita elevar paulatinamente su calidad de vida. Nada de eso es posible en la Venezuela actual. Han destruido el país.

Hagamos un ejercicio y busquemos respuestas a las siguientes preguntas:

¿Podrá un joven profesional ganar un salario mayor el mínimo nacional?

¿Puede un joven aspirar a comprar una casa propia para casarse y formar su hogar?

¿Puede un joven comprar un vehículo en la actualidad?

¿Puede un joven pagar sus estudios de postgrado?

Para mí y sé que para la mayoría de ustedes la respuesta a cada una de dichas preguntas es NO. NO hay futuro en Venezuela para la juventud en el marco del modelo actual.

Recuerdo muy bien como en la IV República podíamos estudiar, aspirar a un empleo digno. Muchos soñaron con ingresar a la PDVSA que era la gran empresa en Venezuela. Podíamos comprar un vehículo usado para comenzar y hasta aspirar a la adquisición de una casa.