Conflicto entre Venezuela y EEUU puede tener consecuencias insospechadas

EEUU-Venezuela

El recrudecimiento del conflicto diplomático entre EEUU y Venezuela, el más grave de la era moderna, encierra varias claves y amenaza con provocar efectos colaterales insospechados, publica El Mundo de España.

Balón de oxígeno para Maduro

El primer mandatario, con respiración asistida por culpa de la crisis económica, siente que ha recibido un balón de oxígeno tras las sanciones. Estas medidas “terminan haciéndole el juego en medio del desespero electoral del gobierno”, matiza Vicente Díaz, exrector del Consejo Nacional Electoral (CNE). “Distrae la atención del país de los graves problemas que le aquejan”, añade quien fuera la única voz independiente en el CNE.

Excusa perfecta

Maduro aprovechará las sanciones para imponer otra Ley Habilitante, muy distinta a la primera de su mandato. Las parlamentarias se celebrarán antes de que acabe el año, por lo que la nueva Asamblea, que según las encuestas puede cambiar de mayorías, comenzaría a trabajar con una habilitante vigente pasando por encima de sus cabezas. El chavismo necesita 99 votos para sacarla adelante, una cifra que alcanza gracias al procesamiento contra la diputada opositora María Aranguren. Incluso en esta ocasión puede contar con un escaño más, ya que el antiguo líder estudiantil Ricardo Sánchez, quien sustituyó a la destituida ilegalmente María Corina Machado, coquetea descaradamente con el gobierno desde hace meses. Eso sí, en los mentideros políticos de Caracas se daba por hecho que Maduro aprovecharía cualquier excusa durante el año para proclamar una Habilitante. Obama se la ha regalado antes de tiempo…

Más represión

“La acción frontal de EEUU respecto al gobierno venezolano puede acelerar la radicalización interna y el aislamiento”, pronostica Luis Vicente León, presidente de Datanalisis. La nueva pelea coincide con la escalada del gobierno contra opositores y medios de comunicación independientes, con la excusa de golpes o guerras en los que muy pocos creen. Ahora Maduro atizará ante sus seguidores, y con el apoyo de su aliados externos, el fuego del antiimperialismo.

Prietas las filas revolucionarias

Si el segundo aniversario de la muerte del “comandante supremo” se celebró con el chavismo agrietado, el nuevo conflicto ha ejercido de pegamento inmediato. “Una cosa es criticar al gobierno y otra es apoyar una declaración en contra de nuestro país disfrazadas de derechos humanos. Injerencia inaceptable”, protestó Nicmer Evans, uno de los dirigentes de la crítica Marea Socialista. Hasta Maduro aprovechó su mensaje a la nación para decir que él y Cabello son hermanos, pese al “interés” de EEUU por separarles.

Presión

Obama ha aguantado dos años de constantes ataques procedentes de Caracas, que le ha inculpado de una larga cadena de fantasías indemostrables que comenzaron con la muerte de Hugo Chávez: nada se sabe de la investigación científica internacional que iba a demostrar que al líder de la revolución le inocularon el cáncer que le mató. Obama endurece su postura cuando en paralelo negocia con Cuba. Mano tendida para éstos, presión para los otros.

Oposición en la encrucijada

La oposición radical ya aplaude unas medidas que para los moderados, que no dejan de criticar a Maduro, les sitúa en una encrucijada: no quieren apoyar unas sanciones por las que serán acusados una vez más de apátridas. Un conflicto diplomático con EEUU, temen, serviría para justificar nuevas arremetidas contra sus dirigentes. “Rechazamos la injerencia extranjera en nuestros asuntos internos”, señaló el gobernador opositor Henri Falcón.