Control de reventa se sale de las manos del Estado

Foto Andrews Abreu/ El Carabobeño
Foto Andrews Abreu/ El Carabobeño

Mucho nerviosismo. Él mira fijo a quienes se acercan y pone su humanidad en medio del pasillo para que nadie pase. Es el vigilante, camisa azul, chaleco negro y abdomen pronunciado. Está resguardando el vacío departamento de deportes dentro de un supermercado en la avenida Cuatricentenaria de Valencia, así lo publicó El Carabobeño

Luis Alejandro Borrero || [email protected]

Su actitud no convence. Debería estar cuidando la entrada o algún departamento de alimentos. Son las 12:02 p.m. y la gente acude masivamente al establecimiento: llegó champú y papel sanitario. Una dama se le acerca con monedero en mano, parece conocerle. El vigilante se vuelve al anaquel que cuidaba, remueve almohadas y saca una bolsa de papel higiénico y se la da.

En tiempos de escasez se trafica con la influencia. Escondido detrás del anaquel tiene champú. Quienes no conocen el negocio deben llegar a la parte trasera y encontrarse con un cartel. 12 rollos por persona como máximo.

Consejos comunales organizan colas

Hay más de 30 personas en la fila. Este viernes llegó harina de maíz precocida a un comercio de la calle Escalona de Valencia. En la puerta hay dos hombres controlando, lo hacen bien. Tienen una fila convencional y otra para la tercera edad.

En la organización está todo. Abraham y su amigo son miembros del consejo comunal. Sin ellos, la venta de los 300 bultos de harina sería un caos. “Es un riesgo hacer esto, hasta me amenazan de muerte”, confiesa refiriéndose a una situación que se le presentó con un bachaquero que no quería respetar la cola.

Persiste escasez de carne

En el Mercado Popular de Valencia las neveras cumplen funciones curiosas. No hay carne desde hace ocho meses, lamenta uno de los trabajadores con marcada decepción. En lugar del rubro, hay yuca en el refrigerador. No es lo que debería estar, pero está.

La que enfría los alimentos marinos está peor. Allí no hay nada. Los únicos mariscos son los que están en los anaqueles en presentación de atún enlatado. Aunque no hay captahuellas el mercado sigue vacío.