Locales de Anzoátegui no abrirán hasta recibir carne regulada

(foto Rafael Salazar)
(foto Rafael Salazar)

El conflicto que inició este martes un grupo de carniceros para exigir el suministro de carne y pollo a costos bajos, que les permitan ofrecer los productos a precios regulados, encendió las alarmas en los organismos gubernamentales, que han decidido escuchar al gremio. Así lo reseña eltiempo.com.ve / Y. Vargas/ Catherine Rodríguez

Dueños de carnicerías de Barcelona, Puerto La Cruz, Clarines y Píritu se reunieron este jueves con Evencio Gallardo, secretario de gobierno; Francisco Álvarez, director regional de la Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socio Económicos (Sundee), y Nelson Moreno, presidente del Consejo Legislativo del estado Anzoátegui (Cleanz).

En el encuentro se instaló una comisión que buscará derogar las multas aplicadas a los vendedores de pollo y carne de varios recintos.

Antonio Cadena, propietario de una de las carnicerías del mercado de Sotillo, destacó que las autoridades los instaron a que solicitaran una revisión de las sanciones ante la dirección nacional de la Sundee.

“La superintendencia regional no tiene la potestad de eliminarnos las multas”.

Moreno convocó para hoy a las 9:00 de la mañana a un “desposte de res en vivo” en el mercado de Boyacá III, en Barcelona, con el fin de determinar los costos reales del producto.

“Reiteramos que abran sus negocios, siempre y cuando vendan a precios justos”.

Los comerciantes del recinto barcelonés aseguraron que seguirán con los locales cerrados hasta que les aseguren el suministro de carne y ave a costos bajos que les permitan vender al precio regulado por el Gobierno nacional.

Franklin Hernández, encargado de una venta de pollo y carne en ese expendio popular, expresó que los fiscales de la Sundee se han ensañado con los comerciantes durante las últimas semanas. “No seguiremos permitiendo multas injustas”.

“Nos iremos a la quiebra si seguimos comprando con sobreprecio y vendiendo a costos regulados. Está fuera de la realidad de nuestras finanzas”.

El carnicero Agustín Ramos mencionó que tampoco ha vendido cortes de res ni ave porque los distribuidores no han llevado mercancía.

“Supongo que a raíz de las fiscalizaciones se han limitado a suministrar los alimentos”.

Por las nubes

En el mercado de Puerto La Cruz los vendedores del producto cárnico y pollo también se han visto perjudicados por los altos precios que ofrecen los proveedores.

Aseguraron que no pueden respetar el precio regulado, de 65 bolívares el kilogramo de pollo y Bs 220 la carne, porque los distribuidores les surten por encima de estos montos.

Mileydis Azócar contó que compró el kilo de res a 450 bolívares y el de pollo a Bs 140. Comentó que recorrió algunas carnicerías del centro de la ciudad y no tenían carne. “Sólo estaban vendiendo cochino”.