Oswaldo Páez-Pumar: Despiadado bombardeo

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Con esos términos califica el capitán Vielma Mora gobernador del estado Táchira un bombardeo que está en su imaginación. El empleo del adjetivo despiadado para calificar un bombardeo que todavía no ha tenido lugar no puede provenir sino de la mente de un mequetrefe. Ésta parecería ser la condición del declarante. Sin embargo, no lo es, porque la calificación de despiadado ni siquiera se refiere a un plan concreto de bombardeo sino a una suposición de lo que “pudiera estarse planificando”. Por lo tanto pareciera que el empleo del adjetivo no puede provenir sino de un ignorante, de un cretino o de un asustado.

Vielma ostenta el título de capitán que presupone que previo a su ingreso a la academia militar obtuvo el título de bachiller; y aunque no se trata de unas credenciales que pueden exhibirse como prueba de una gran erudición, especialmente por lo que respecta al uso del lenguaje, son lo suficientemente significativas como para descartar que pueda ser calificado de ignorante.

Tampoco creo que resulte apropiado calificar a Vielma como cretino. Por una parte, ese peculiar retraso de la inteligencia distintivo de los que padecen cretinismo normalmente viene acompañado por defectos en el desarrollo orgánico totalmente ausentes en el caso de Vielma. Carezco de conocimientos médicos para aventurarme a afirmar que pudiera ser el suyo un caso en el cual no se presentan los defectos orgánicos, pero me basta para descartarlo los títulos que ostenta, que impiden la calificación de ignorante.

Difícilmente una persona que padece cretinismo puede llegar a obtener el título de bachiller y menos aún graduarse en una academia militar, a lo cual se agrega que Vielma, a diferencia de Cabello, no se quedó con el grado de teniente, sino que ascendió al de capitán lo que entraña una valoración adicional de sus aptitudes, vale decir capacidades, hecha de manera integral.

No queda por lo tanto otra explicación sino la del miedo. ¿Por qué está asustado? Solo lo puede saber quién haya penetrado en su interior. Un psiquiatra que lo psicoanalice. Los demás solo podemos formular hipótesis. La mía es que la declaratoria de Obama, el señalamiento de compañeros militares envueltos en el narcotráfico, las noticias de lavado de dinero que penetran hasta en instituciones que se tienen por serias como el BCV y PDVSA y el llamado a las armas de Maduro, son como para asustar a cualquiera.