Se ahorca con una pañoleta mientras jugaba

(foto  Juan Guerrero Briceño)
(foto Juan Guerrero Briceño)

La falta de supervisión adulta toma importancia. José Luis Morales González, de 12 años, encontró la muerte de sorpresa el miércoles en la tarde en el barrio Ajonjolí, en la parroquia Ildefonso Vázquez, dentro de su casa, al fondo del depósito Jakobo. En el momento estaba en compañía de sus hermanos.  laverdad.com / José Antonio González

La alegría de la casa se esfumó de golpe. Su padre, José Morales, dijo durante la espera del cuerpo de su hijo en la morgue de Maracaibo que los niños estaban solos. “Jugaba junto a sus cuatro hermanitos; al parecer el pañuelo que tenía en el cuello lo frenó de golpe al engancharse de una cabilla”. Los hermanos pensaron que se hacía pasar como ahogado.

“Salí a buscar a mi esposa, pues lleva siete días sin aparecer por la casa”. Explicó que la progenitora de la víctima, Saidelena González, de 37 años, está en los pasos del “bachaqueo”, sale de casa y regresa días después. “Ella aún no sabe lo que ha pasado”.

“Cuando llegué lo vi ahí enganchado con su ‘carita’ morada”. Lo trasladaron hasta el CDI del barrio Catatumbo, ingresando a las 6.30 de la tarde, sin signos vitales. Los médicos intentaron reanimarlo pero solo un milagro podía salvarlo.

Sus restos serán velados en el barrio, posteriormente será sepultado en El Caimito, municipio Miranda.

“Su mamá no sabe del hecho, sigue desaparecida”. Padre de José Luis Morales