Robert Alvarado: Jesús de Nazaret (Parte I)

“…Así que yo les digo: pidan, y se les dará; busquen, y encontrarán; llamen, y se les abrirá la puerta. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, encuentra; y al que llama, se le abrirá…” Jesús de Nazaret

thumbnailrobertalvaradoMuchos se quedaran atónicos con lo que voy a comenzar a escribir al comienzo de la semana de pascua o semana santa. Por la cual me uno a esta celebración y cambio el tema de lo político a lo espiritual en medio de la crisis que esta Venezuela con la pérdida de valores y culto a la personalidad con la figura de Hugo Chávez por parte del régimen, poniendo a Dios nuestro creador de un lado, pero en este momento debemos reflexionar de ese hombre que cambio al mundo como es Jesús y dijo: …Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí… Como aparece en los cuatro evangelios en la Biblia en el Nuevo Testamento, considerados libros sagrados por todas las confesiones cristianas. (http://bit.ly/1xlOXoH)  El relato evangélico es la fuente principal para el conocimiento de Jesús, y constituye la base de las interpretaciones que de su figura hacen las diferentes ramas del cristianismo. Aunque puede contener elementos históricos, expresa fundamentalmente la fe de las comunidades cristianas en la época en que estos textos fueron escritos, y la visión que por entonces tenían de Jesús de Nazaret. Una figura central del cristianismo y una de las figuras más influyentes de la cultura occidental. Para la mayoría de las denominaciones cristianas, es el Hijo de Dios. Un hombre que dividió la historia el antes y el después en nuestra era. Nació en Belén, Judea.

Quienes conocemos su madre biológica María quien queda inesperadamente embarazada cuando un ángel le anuncia en sueños que el embarazo de María es obra del Espíritu Santo y profetiza, con palabras del profeta Isaías que su hijo será el Mesías que esperan los judíos. Unos magos de Oriente llegan a Jerusalén preguntando por el «rey de los judíos que acaba de nacer» con la intención de adorarlo, lo que alerta al rey de Judea, Herodes el Grande, que decide acabar con el posible rival. Los magos, guiados por una estrella, llegan a Belén y adoran al niño. Sus padres se radicaron en la ciudad de Galilea de Nazaret y José le enseña a Jesús la profesión de carpintero.

Desde Galilea, Jesús comienza una transformación en su vida en donde sale aproximadamente de 30 años de edad a predicar las nuevas por quien Jesús fue bautizado en el río Jordán. Durante el bautismo, el Espíritu de Dios, en forma de paloma, descendió sobre Jesús, y se escuchó la voz de Dios. El Espíritu condujo a Jesús al desierto, donde ayunó durante cuarenta días y superó las tentaciones a las que fue sometido por el Demonio.

Jesús constituyó un grupo de doce discípulos a los que denominó los “Doce Apóstoles”. Este grupo estuvo formado por hombres que Jesús llamó personalmente, que le acompañan en su misión de instaurar el Reino de Dios, que son testigos de sus palabras, de sus obras y de su resurrección. Sus nombres son “Simón, a quien le dio el nombre de Pedro; Santiago el de Zebedeo y Juan, el hermano de Santiago, a quienes les dio el nombre de Boanerges, es decir, «hijos del trueno»; Andrés y Felipe, y Bartolomé y Mateo, y Tomás y Santiago el de Alfeo, y Tadeo y Simón Cananeo; y Judas Iscariote, el que le entregó”.  Al sumo sacerdote Caifás (según el Evangelio de Juan, fue llevado primero a casa de Anás, suegro de Caifás). Allí fue juzgado ante el Sanedrín. Se presentaron falsos testigos, pero como sus testimonios no coincidían no fueron aceptados. Finalmente, Caifás preguntó directamente a Jesús si era el Mesías, y Jesús dijo: «Tú lo has dicho». El sumo sacerdote se rasgó las vestiduras ante lo que consideraba una blasfemia. Los miembros del Sanedrín escarnecieron cruelmente a Jesús. En el Evangelio de Juan, Jesús fue llevado primero ante Anás y luego ante Caifás. Solo se detalla el interrogatorio ante Anás, bastante diferente del que aparece en los sinópticos. Pedro, que había seguido a Jesús en secreto tras su detención, se encontraba oculto entre los sirvientes del sumo sacerdote. Reconocido como discípulo de Jesús por los sirvientes, le negó tres veces (dos según el Evangelio de Juan), como Jesús le había profetizado.

En la segunda parte de esta semana mayor hablaremos más de la vida de ese hombre que nos cambió la vida quien es Jesús de Nazaret (http://bit.ly/1BuWRYh).

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