Comisión Europea defiende su objetividad en las acusaciones contra Google

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La comisaria europea de la Competencia, Margrethe Vestager, defendió hoy en Washington la “objetividad” de la acusación formal de la Comisión Europea (CE) contra Google por abusar de su posición de dominio como buscador de internet y favorecer su producto de comparación de compras.

“Nuestra investigación se basa en cómo trabajamos, en hechos, es objetiva. Queremos asegurarnos de que la ley de la competencia europea se aplica para garantizar que los ciudadanos pueden elegir y que hay un entorno que favorece la innovación”, explicó Vestager en una conferencia de prensa en la Delegación de la Unión Europea.

La comisaria, en el cargo desde noviembre pasado, inició hoy su primera visita oficial a Estados Unidos después de anunciar ayer en Bruselas el envío a Google de un pliego de cargos con acusaciones formales por abuso de dominio.

Ante la atención que ha generado el caso en Estados Unidos, Vestager decidió añadir a su agenda un encuentro con la prensa a primera hora para responder a todas las cuestiones sobre Google y evitar que ese tema “se politice o interfiera con otros asuntos” de su visita.

“Es importante entender que aquí la situación es diferente con respecto de Europa. En Europa, Google tiene una posición de dominio absoluto, con más del 90 por ciento de las búsquedas en internet”, argumentó la comisaria.

“Es una compañía fuerte y exitosa porque tiene buenos productos. Los ciudadanos no piensan si es estadounidense o europea, les gusta porque tienen buenos productos. Pero las empresas dominantes tienen la responsabilidad de no abusar de esa posición y si observamos sospechas en este sentido tenemos que actuar en consecuencia”.

Vestager, que visitará Washington y Nueva York hasta el día 20, aclaró que en su agenda estadounidense no tiene previsto reunirse con representantes de Google.

La comisaria mantendrá encuentros con representantes del Gobierno estadounidense y del Congreso, además de participar en foros de varias organizaciones, con el objetivo de continuar la “gran colaboración” entre Estados Unidos y la UE en materia de antimonopolio.

A preguntas de los periodistas, Vestager aclaró que la Comisión no ha cuantificado en una cifra del daño causado por el supuesto abuso de dominio de Google, pero reiteró que la herramienta de Google para comparar compras ha adquirido una mejor posición que sus competidores al ser favorecida “sistemáticamente” por el buscador.

La acusación formal de la CE llega cinco años después de que iniciara en 2010 una investigación para esclarecer si el modelo de negocio de Google podía suponer un abuso de su dominio y, en consecuencia, restringía la competencia en el sector de las búsquedas y la publicidad en línea.

Vestager dio una “gran prioridad” a este caso nada más asumir el cargo por considerar que el mercado de las búsquedas en internet “se mueve muy rápido” y, por tanto, había que actuar en consecuencia.

“Lo hicimos rápido porque eso es lo mejor para los consumidores y para los competidores. Y también para Google. Porque ninguna gran empresa quiere tener problemas con los organismos de la competencia”, explicó.

El antecesor de Vestager, el español Joaquín Almunia, apostó durante su mandato por llegar a un acuerdo con Google que hiciera legalmente vinculantes los compromisos ofrecidos por la empresa para disipar las dudas de Bruselas.

Sin embargo, rechazó la última oferta hecha por Google ante la continuación de las quejas de sus competidores e instó a la empresa a remitir una nueva propuesta.

Esta es la primera vez que Google afronta cargos formales antimonopolio, lo que sitúa a la Unión Europea en la vanguardia del debate sobre cómo regular a los gigantes mundiales de la tecnología.

Google rechazó ayer por “falsas” las acusaciones de la Comisión Europea y defendió que su sistema operativo móvil, Android, ha incentivado la innovación y competencia en ese campo, ante la investigación paralela abierta en este sentido.

“Rechazamos respetuosa pero completamente la necesidad de publicar un pliego de cargos con esas acusaciones y esperamos convencer (a la CE) en las próximas semanas de que tenemos razón”, explicó en su blog oficial la compañía con sede en Mountain View (California).

La empresa tendrá ahora la oportunidad de defenderse en un plazo de diez semanas e incluso puede solicitar una audiencia con los responsables de Competencia de la Comisión.

En última instancia, si la CE no ve satisfechas sus exigencias, podría imponer a Google una multa de hasta el 10 % de su facturación (unos 6.001 millones de dólares o 5.661 millones de euros), según sus cuentas de 2014. EFE