¿Providencia o decreto de Maduro? Banco de Venezuela sigue indeciso

Foto Archivo
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Hace una semana los venezolanos recibieron un golpe bajo por parte del Gobierno de Nicolás Maduro, cuando el ministro Marco Torres anunció vía Twitter una reducción exagerada del cupo de dólares.

Una maniobra económica que dejó en shock a todos, y al que se le sumó la noticia de que tampoco se podría contar con el efectivo y que los ciudadanos que deseen tramitar su cupo están obligados a abrir cuentas en las instituciones del estado.

Con la página del Cencoex en mantenimiento (aún), con la Asociación Bancaria de Venezuela esperando órdenes del Gobierno, los viajeros se encuentran en ascuas esperando una respuesta que parece no llegará.

Se armó aún más el despelote, cuando Maduro aseguró que clientes del Banco de Venezuela sí contarían con su cupo completo, el establecido antes de la providencia. Una directriz que no ha salido ni en Gaceta, ni ha sido adoptada por el banco.

A la redacción de LaPatilla llegó un testimonio de una cliente del Banco de Venezuela que prefirió mantenerse en el anonimato, pero que no pudo ocultar su molestia por este “guabineo” al que está siendo sometido el venezolano.

Luego de una larga cola desde las 7:45 am, únicamente para el ingreso a la agencia bancaria, logré tomar mi respectivo número, 528 para ser exactos y  dar inicio a lo que sería otra agobiante espera para mi apertura de cuenta en el Banco de Venezuela. Son las 9 de la mañana y al darme cuenta que uno de mis requisitos está incompleto, procedo a retirarme y modificarlo en algún cyber cercano, claro tengo tiempo de sobra por delante, pues el sistema por supuesto está caído.

Ya cerca de las 12:20pm, cuando además dejaron de entregar numeritos para solicitudes con ejecutivas, la joven agente me recibe mis papeles mientras tiene a otro cliente en su escritorio; debió hacerlo así ya que su compañera no podía extender ni un minuto más su hora de almuerzo. Tras revisarme mis requisitos, procedió a entregarme chequera, tarjeta de débito y el comprobante donde certifica la apertura de cuenta y como tenía tantas interrogantes, tuve que aprovechar esos microsegundos para dispararlas todas en una sola:

“¿Cuánto tiempo debo tener con la cuenta para solicitar TDC?”

“¿De cuánto será mi límite de la TDC?, ¿debo pedir otra cita además?”

“¿Cómo quedó el cupo Cadivi con ustedes?, el presidente les revirtió la providencia. ¿Están recibiendo carpetas?”

“¿En cuánto tiempo dan las tarjetas?”

La amable señorita solo se limitó a responder: “Puedes pedir la Tarjeta de Crédito cuando quieras, tardan un mes por todo el problema con el plástico. Seguiremos con la nueva Providencia, creo que no entendieron bien lo que dijo Maduro, léase la Gaceta otra vez”.

Salí a la 1:oopm de allí para dirigirme a taquilla y depositar algo de dinero en mi nueva cuenta con la Banca Pública. “¡Que alegría!, tendré nuevamente mi derecho a optar por dólares”, es lo que se suponía debía pensar, pero lamentablemente entré en una nueva incertidumbre, esa que no ha dejado de estorbarme en el pecho durante los últimos intensos meses. (RL/LaPatilla)