1° de mayo #DíaDelTrabajador… ¿Hay algo qué celebrar?

1° de mayo #DíaDelTrabajador… ¿Hay algo qué celebrar?

Foto Archivo
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El primero de mayo se celebra el Día Internacional del Trabajador, a fin de conmemorar las luchas por las reivindicaciones sociales y laborales a lo largo de la historia y homenajear a todo ciudadano que con su esfuerzo y habilidades, contribuye día tras día al crecimiento de una nación.

Sin embargo, para Venezuela, que vive una crisis política, económica y social, donde el pueblo día a día sale a la calle a cumplir con sus responsabilidades y tratar de sobrevivir con el alto costo de la vida, hoy en día se cuestiona dicha celebración.

Con un salario mínimo de subsistencia y una informalidad creciente, las condiciones en el país no están aptas para cumplir con los lineamientos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Venezuela, la nación que en una época estuvo llena de oportunidades de superación, hoy es una gran ventana de estancamiento profesional.





Los números son elocuentes. Las cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) indican que cinco millones 200 mil personas engrosan la lista de informalidad en el país.

El Instituto Nacional de Estadística reporta que al terminar enero, 1.124.799 venezolanos se encontraban sin empleo.

De acuerdo a esa cifra, el desempleo se ubicó en 7,9%, 2,4 puntos porcentuales por encima de la tasa de diciembre y 1,76 puntos porcentuales por debajo de la tasa del mismo mes del año.

De igual manera, el informe registra que un 58,8% del total de la población ocupada está en el sector formal de la economía, mientras que el sector informal se ubicó en 41,1%. En enero del año pasado, el 60 % pertenecía al sector formal de la economía.

En un reporte, que realizó el diario El Impulso, con el abogado especialista en materia laboral, León Arismendi, señala el sueldo mínimo diario es de Bs 187,41, monto que ni siquiera es suficiente para adquirir un kilogramo de carne roja o queso blanco, a diferencia de la situación económica de la década del 70, cuando el trabajador devengaba Bs 15 y el valor del kilogramo de carne era de Bs 5.

A esto sumó que un almuerzo, según cifras aportadas por el Cendas para el mes pasado, tenía un costo aproximado de Bs 373, 11. Si se consume uno de los populares “menús ejecutivos” el valor de puede oscilar entre los Bs. 180 y Bs. 230, montos que no son acordes con el diario devengado, ni tampoco con el bono de alimentación (entre 75 y 112,50).

Por tanto, los sueldos actuales no permiten que el venezolano cumpla con el sano patrón alimenticio y que logre tener una mejor calidad de vida que el Estado no garantiza.