Control de ventas contienen orden de colas pero no la escasez

(foto César Bracamonte)
(foto César Bracamonte)

Los supermercados y farmacias continuamente han instalado sistemas para limitar las compras excesivas en una época de escasez conjugada con inflación y ansiedad por obtener los productos básicos. El mismo gobierno nacional desde julio de 2014 evalúa y ejecuta medidas para ganar terreno ante la proliferación de la modalidad comercial-informal de los bachaqueros dentro de la denominada guerra económica. Así lo reseña elperiodiquito.com / Ernesto Rojas Nieves

Pero la postura de los gremios privados ha sido muy clara. En meses anteriores y con la supuesta instalación de puntos rojos para organizar las colas fuera de los supermercados de Maracay, la Cámara de Comercio de Aragua insistió en que se subestima el área productiva, estableciendo notablemente a las colas como tema central. Los mecanismos no contienen la escasez mientras no haya una liberación de los mercados y precios, expresó su presidente Juan Carlos Ruggiantoni.

Por su parte, la Cámara de Supermercados de la entidad ha sido recurrente entre sus más de cien asociados con dirigir planes para que se implementen las ventas por la terminación de la cédula de identidad, que además generen confianza entre los usuarios. Otros con un sistema similar al biométrico pero sin usar la huella dactilar que restringen la compra al usuario en cantidades descomunales dentro de un lapso entre cuatro a quince días, dependiendo de su demanda.

Al fin y al cabo, mientras sectores conciben que las restricciones vulneran los derechos ciudadanos y desde otro punto de vista lo perciben como un mecanismo organizador, la realidad es que está en juego la estabilidad social, psicológica y económica de quienes frecuentan los mercados en busca de los anhelados rubros desaparecidos.