Cae drásticamente la venta de frutas en el estado Táchira

(foto Omar Hernández)
(foto Omar Hernández)

“Esto ha cambiado tanto que uno reza el fin de semana para sacar todo el producto”, reconoció una vendedora de frutas respecto a la caída abrupta en las ventas de este rubro, cuya tendencia al alza se ha mantenido en los últimos años, incidiendo notablemente en un descenso del consumo. Y es que a los tachirenses no les alcanza el dinero para incluir los frutos como parte de su alimentación. Así lo reseña lanacion.com.ve / Mariana Contreras

Para Sulgey Mora, vendedora de frutas en el mercado Los Pequeños Comerciantes, el elevado precio del rubro llevó a una merma en las ventas. “Con lo que antes surtíamos el puesto, hoy día no se puede. Anteriormente surtía tres veces por semana y ahora lo hago cuando puedo, tampoco es que lleguen frutas todos los días. Y está consumiendo el que realmente las necesita”.

En efecto, al consultar a los consumidores se constató que muy pocos destinan parte de su presupuesto para el gasto semanal o quincenal de frutas, solo aquellos que las requieren por motivos de salud. “Yo dejé de comprar frutas hace tiempo, porque no me alcanza. Son carísimas. Si pregunto qué fruta hay barata, me responden que ninguna, la mayoría está por encima de los 100 bolívares el kilo”, dijo Adela Guzmán.

Igualmente, Clara Torres comentó que aprovecha para comprar solo los frutos que están en cosecha, porque el costo siempre es menor. “Si bien no están baratos del todo, por lo menos su precio baja en cosecha a 50 o 70 bolívares el kilo; hasta ahí llega mi sacrificio, porque no voy a pagar por una manzana Bs. 150, que se come de una vez, si en casa somos cuatro”.

Para Gloria Márquez, la situación es diferente, ya que debe cumplir con una dieta para la diabetes e hipertensión, motivo por el cual debe incluir de forma permanente los frutos en su alimentación, aunque cada día se le haga más difícil adquirirlos. “A veces los precios superan mi capacidad de pago, entonces debo reajustar mi presupuesto porque, de una u otra manera, debo consumir por lo menos una fruta”.

Los comerciantes dijeron que a diario lidian con el malestar de los consumidores, que incluso los señalan de especuladores, ya que semanalmente los precios cambian. “La gente se queja mucho, piensan que es uno el que aumenta, pero no ven a cómo compramos. No se revisa la cadena de distribución”, agregó otro vendedor.

Luchando contra el verano

De acuerdo con los expendedores, las altas temperaturas y la escasez de implementos para las labores de agricultura están afectando la siembra e inciden en los precios del rubro. “El verano tan bravo que tenemos está afectando los costos de producción, incluso está quemando la fruta, el cambur madura rápido y el coco se seca. La fresa no se están trayendo de la buena por la misma razón, ya que es de clima frío”, expresó María Gutiérrez.

Asimismo Jacinto Pérez, vendedor de frutas en el mercado La Ermita, reiteró que la ola de calor influye en el precio de las frutas, debido a que tienden a deteriorarse muy rápido. “El clima estaría provocando que estén saliendo productos fuera de su época. Tal es el caso de la mandarina, que ahorita está disponible, hay cosecha, pese a que su temporada es la decembrina”.

Además, los comerciantes expresaron que tampoco están trabajando con productos traídos de Colombia, debido al diferencial cambiario. “Cuando un producto escasea se trae del vecino país, pero en condiciones normales no, porque el precio se encarece mucho”, dijo Pérez. Igualmente, los frutos americanos están por las nubes, como las manzanas y las peras, cuya caja pasó de 6.000 bolívares a 12.000.

“Comer frutas es un lujo”

Los tachirenses últimamente han prescindido de comer frutas, ya que sus precios están por las nubes, no pueden darse el lujo de gastar 1.000 bolívares en un kilo de uvas importadas, o pagar por un coco Bs. 200; tampoco llevar manzanas o peras en cantidad, ya que cada una sale en Bs. 150 y, para una familia de cuatro personas, su ingesta representaría Bs. 600, una para cada miembro del núcleo familiar.

Entre otros precios, destacan: el kilo de limones a 150 bolívares; la piña a 200 bolívares por kilo; la guanábana a Bs. 160; la fresa oscila entre 200 y 240 bolívares; la mora a Bs. 150; la parchita está escasa y se consigue a Bs. 140 el kilogramo, y el durazno hasta en Bs. 300. Otros frutos, que normalmente eran “económicos” y muy demandados por la clientela, eran la lechosa y el melón, cuyo costo varía, entre 70 y 90 bolívares el kilo.

Para los que acostumbran a comprar frutos de cosecha, actualmente hay mandarina a 100 bolívares el kilo; cambur a 50 bolívares; guayaba entre 80 y 100 bolívares; patilla desde Bs. 40 el kilo; aguacate a Bs. 100 cada uno, y las naranjas, que también están en cosecha, pero se están llevando muy pocas porque no son de la misma calidad.

“La parchita, como está escasa, se está repagando el bulto en Bs. 2.000 y antes salía en menos de 1.000 bolívares. El coco subió el bulto a Bs. 5.000, parece importado, y antes ese mismo bulto salía en Bs. 1.500. Todas las semanas nos encontramos con sorpresas en los precios. La situación es grave, estamos subsistiendo”, apuntó la expendedora Sulgey.

Recomiendan los especialistas

Tradicionalmente, los nutricionistas recomiendan para una alimentación balanceada la ingesta de frutas. Lo ideal son siete piezas al día, ya sea en jugos o picadas en trozos. Según los estudios, quienes consumen siete porciones diarias de frutas tienen 42 % menos posibilidades de morir, por cualquier causa, y entre 25 % y 31 % menos riesgo de desarrollar algún cáncer o padecer cualquier tipo de enfermedad cardiovascular.