Oswaldo Páez-Pumar: Vil y despreciable

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El asesinato del joven Conan Quintana ha permitido que salga a relucir el nombre del Ministro del Interior, Justicia y Paz. En la situación de inseguridad que vive el país y que se manifiesta de modo directo en la cantidad de asesinatos que se registran a diario, en una suerte de escalada en la cual cada mes tiene por meta superar el número de homicidios del mes anterior, se pudiera pensar que el nombre de ese funcionario está en boca de todo el mundo. No es así.

Desde luego, no solo el número, sino el constante cambio de los funcionarios que detentan el rango de ministros y los enroques que se producen entre ellos, hace que no sea fácil mantenerse bien informado, al día, de quien es el ministro. El de Interior tiene un bajo perfil. Pareciera que percibe el grave problema de inseguridad que vive el país como algo que se puede combatir ignorándolo; y quizá hasta ha llegado a pensar que si él ignora lo que ocurre es porque no ocurre.

Cuando se trata de la vida de los ciudadanos esta actitud es pérfida y cuando se trata de la vida de los jóvenes es vil y despreciable. Su vileza la ha puesto al descubierto frente a la manifestación de protesta por la muerte del joven Quintana. La respuesta del ministro a la petición de los manifestantes reclamando seguridad y castigo a los culpables fue “música bailable”, que con altoparlantes se transmitía desde la sede del ministerio como para hacer inequívoca su posición: “no los atenderé, no los escucho, los ignoro”.

El ministro quiso evidenciar su desprecio a los ciudadanos y por eso es despreciable. Se impone por lo tanto que su nombre sea dado a conocer, que se divulgue. Es gustavo gonzález lópez, así en minúsculas, no porque quiera agregar un agravio, sino con la finalidad de excluir del desprecio que le profeso y que tiene bien merecido, a todos los otros Gustavo, González y López, que escribo con la inicial en mayúscula como corresponde.

Sin embargo, debo confesar que su actitud no es única. Se repite en cada instancia gubernamental. Los ministros de la economía ignoran la inflación y la escasez. Los de defensa y relaciones exteriores nuestras reclamaciones territoriales; y así puede enumerarse a cada uno en sus respectivas áreas, incluyendo al usurpador, que ignora lo que es la dignidad del cargo que usurpa y cada vez que abre la boca lo degrada. Servir a Maduro desde “interiores” es como ser su valet de cámara.