“El país está en una recesión estructural”

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“Si usted va hoy a un supermercado a comprar cualquier  producto regulado, y después, seguramente, de varias horas en cola lo adquiere, y luego se va a su casa y cuando llega un familiar o un vecino le dice que se lo venda, pues usted a lo mejor le dice que como hizo dos o tres o más horas en la cola no se lo va vender al mismo precio que lo compró; si no a tres o cuatro hasta siete veces más caro”.

Así, con esta “transacción”, el economista Asdrúbal Oliveros explicó la distorsiones de precios que se está viviendo actualmente en el país, y pone al descubierto la gravedad de la crisis venezolana.

“Esta transacción entre la persona que hizo la cola y usted no la mide el Banco Central de Venezuela, queda por fuera, el ente solo registra que la persona compró este producto regulado subsidiado en un supermercado.

Y es por eso que usted dice que esta inflación del BCV no es la que yo estoy sintiendo en mi bolsillo”, afirmó el director de Ecoanalítica, de visita a Maracaibo, para la conferencia Acción 2015 que realizó el Banco Fondo Común (BFC) para sus clientes.

— Cuál es su explicación a que estemos viendo precios que asombran…
—Estamos frente a una destrucción del sistema de precios relativos, donde la inconsistencia en la política económica en materia cambiaria y precios te lleva a que hoy por hoy esté totalmente distorsionado, a que tú no sepas qué es caro hoy y qué es barato. Puedes conseguir cosas que tienen acceso al subsidio y tienen precios irrisoriamente ridículos, como los productos regulados, y por eso se da el sistema del bachaqueo, el contrabando; mientras que otras cosas que no tienen acceso a divisas preferenciales, sus precios son una barbaridad o fuera de toda explicación. Esto afecta los niveles de consumo y provoca unos niveles inusitadamente altos de empobrecimiento.

—¿Cuál es la salida a esta distorsión?
— La salida es que urge un cambio en el modelo económico. Si pensamos que el Gobierno no puede hacer esos cambios, la triste realidad es que la situación se puede poner peor. En economía no hacer nada cuesta, tiene costos. De hecho, pensemos cuando Rafael Ramírez (exministro de Petróleo y presidente de Pdvsa), hizo sus primeras propuestas de algunas medidas de ajustes. Si se hubiesen aplicado hace más de un año y no hubiesen sido abortadas, probablemente hoy la situación sería un poco mejor. Pero no se hicieron, y lo que tenemos es un deterioro importante de los indicadores, la inflación creciendo, los niveles de escasez muy altos, el diferencial cambiario en una brecha de más de 6.000% que seguirá trepando, mientras no se ataquen los problemas de fondo.

—¿Venezuela está ya quebrada?
—Efectivamente, Venezuela tiene un problema de flujo de caja porque el ingreso de divisas está cayendo en más de 50% por la baja en los precios del petróleo, y eso por supuesto, es un factor que potencia la crisis. Con una  merma de dólares de esta magnitud, no tiene sentido que siga liquidando divisas a tasa de 6,30 bolívares o de 12. Lo que esto amerita es un cambio total de la política cambiaria que no se ha hecho y en la medida que no lo haga se tiene una presión de demanda sobre dólares que son escasos.

—¿Sabe cuántas reservas líquidas tiene el Gobierno?
—Nosotros estimamos que el nivel de reservas líquidas en manos del BCV se mueve, en este momentos, entre 700 y 1.100 millones de dólares, que son niveles muy muy bajos que limitan la actuación del Banco Central, y fuera de las reservas, en otros activos que tiene el Estado venezolano hablamos de  7.000 millones de dólares. La suma de las dos cosas son cantidades ínfimas que no te amortiguan, que no pueden mejorar el tema de la crisis que está viviendo Venezuela.

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